Daniel Medrano · 12 de septiembre de 2026
El Banco de México (Banxico) dio a conocer mediante una circular que las transferencias desde celulares tendrán nuevas reglas, tal como que las personas podrán recibir dinero utilizando su número de celular asociado a su cuenta, sin que sea necesario compartir la cuenta CLABE interbancaria de una tarjeta de débito.
Por medio de la circular 10/2026, que se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), Banxico contempla homologar la experiencia de los usuarios al momento de hacer transferencias desde teléfonos celulares, para facilitar este proceso.
El documento oficial específica que las instituciones bancarias tendrán como fecha límite hasta antes del 14 de diciembre de 2026 para comenzar a aplicar las nuevas reglas de operación de la circular.
Con el fin de agilizar las operaciones bancarias, las autoridades financieras establecieron que los clientes ahora pueden vincular sus cuentas a su número telefónico. Si el usuario así lo quiere, la institución financiera asociará los diez dígitos de la línea móvil para facilitar la recepción y envío de dinero de manera directa.
Esta medida introduce el teléfono celular como una opción adicional de identificación, sin eliminar los métodos ya conocidos. Para realizar traspasos de dinero, los usuarios podrán seguir empleando sus datos habituales, como la CLABE interbancaria, el número de tarjeta de débito o la clave de cuenta.
La implementación de este esquema es de carácter obligatorio para las entidades bancarias y se debe habilitar solo para los niveles 2, 3 y 4. Por su parte, para los depósitos de nivel 1, la adopción de este sistema será opcional y dependerá de las políticas internas de cada banco.
Además de integrar las líneas telefónicas para el envío de dinero, el Banco de México exige estandarizar la interfaz y el flujo de navegación dentro de las plataformas digitales de la banca, con la finalidad de que todas las aplicaciones bancarias compartan una estructura operativa uniforme al momento de procesar un envío de dinero.
Para lograr esto, el organismo regulador estructuró el proceso de envío en cuatro fases operativas consecutivas: