Daniel Medrano · 1 de julio de 2026
México, Estados Unidos y Canadá terminaron la reunión trilateral que se tenía programada sobre el T-MEC, en la que la administración de Donald Trump rechazó renovar el tratado comercial de manera automática por 16 años adicionales, por lo que se mantendrá su vigencia actual y con un esquema de revisiones anuales.
Luego de terminada la reunión, Jamieson Greer, representante de Estados Unidos, publicó una declaración en la que reveló que Estados Unidos decidió no renovar el TMEC en su forma actual, rechazando su renovación. Sumó también que “Estados Unidos continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del Acuerdo y nuestros déficits comerciales con estos países”.
Añadió que el acuerdo permanece vigente hasta que se resuelvan los asuntos pendientes o hasta su terminación en 2036.
El T-MEC surge como una versión actualizada del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), que se firmó en 1994 y cambió las economías de México, Estados Unidos y Canadá con la eliminación de los aranceles a las exportaciones y la regulación en el intercambio de bienes y servicios entre los tres países.
El acuerdo comercial se firmó el 30 de noviembre de 2018 en la Cumbre de Líderes G20 en Buenos Aires, Argentina. A partir de esta fecha, las tres naciones aplicaron procesos legislativos correspondientes para proceder a la ratificación del acuerdo.
México fue el primer país en ratificar el acuerdo en junio de 2019 y después lo hicieron Estados Unidos y Canadá, pero no fue hasta el 1 de julio de 2020 que el T-MEC entró en vigor de manera oficial.
El TMEC se gestó desde cero, sino que es una modernización de las reglas que estaban establecidas en el TLCAN.
En el caso de las reglas de origen, establecidas en el capítulo 4 del tratado, una de las más importantes es en relación al sector automotriz. Se estipula que para que un automóvil se venda sin aranceles en la región, el 75% de sus componentes debe fabricarse en Norteamérica —antes era el 62.5%—. También, entre el 40% y el 45% del vehículo debe ser producido por trabajadores que ganen al menos 16 dólares la hora.
Para proteger la industria textil de la región frente a la competencia asiática, el TMEC específica que para que una prenda de vestir mexicana o canadiense entre a Estados Unidos libre de aranceles, prácticamente todo el proceso —desde la producción del hilo, el tejido de la tela, hasta el corte y la costura final— debe realizarse forzosamente dentro de los tres países socios.
Uno de los mayores cambios que se registraron entre el acuerdo anterior y el actual es en relación al comercio digital, ya que el TLCAN no contemplaba el internet. En el T-MEC se introdujo un capítulo completo para proteger el comercio electrónico, regular la transferencia de datos y prohibir los aranceles a productos digitales.
El capítulo 23 del acuerdo, sobre los aspectos laborales del T-MEC, establece la obligación de los tres países de respetar, promover y hacer cumplir los derechos laborales fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en los que se incluye la libertad de asociación, la negociación colectiva, la eliminación del trabajo forzoso e infantil, así como la erradicación de la discriminación.
Para cumplir con lo establecido en el tratado, México tuvo que implementar en 2019 reformas laborales que eliminaran los contratos de protección patronal e implementar el voto libre, secreto y directo de los trabajadores.
En el mismo capítulo se anexa la implementación del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, instrumento diseñado para sancionar de manera ágil a empresas de las tres naciones que violen los derechos de libertad sindical y negociación colectiva. Resuelve quejas en un plazo de entre tres y cinco meses por medio de paneles, imponiendo sanciones como multas o bloqueo de importaciones.
El capítulo 20 del T-MEC establece estándares elevados de protección para los derechos de propiedad intelectual, como marcas, patentes, derechos de autor, secretos industriales, diseños e indicaciones geográficas.
Entre lo más destacado en materia de protección intelectual, el acuerdo brinda plazos de protección más largos, por ejemplo, la obra estará protegida 70 años después de la muerte del autor. Se ajustó la vigencia de patentes por retrasos, se dio protección a datos de prueba para medicamentos y se añadieron medidas contra pirateria digital.
A raíz del inicio del tratado comercial, se afianzó la relación comercial trilateral, pues México se convirtió en el principal socio comercial, por encima de Canadá y China.
De octubre de 2024 a junio de 2025 el comercio de bienes entre México y Estados Unidos sumó más de 640 mil millones de dólares, con base en el fortalecimiento del tratado comercial y la cooperación institucional entre ambas naciones.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) detalla que las importaciones totales de Estados Unidos crecieron 5% entre 2024 y 2025 para México, al pasar de 3.3 a 3.4 billones de dólares.
Durante 2025, México se consolidó como el principal comprador de Estados Unidos al concentrar el 15% de sus exportaciones totales.
En 2024 el volúmen de comercio entre los tres países norteamericanos llegó a 1.6 billones de dólares, lo que representó un crecimiento de 1.3% con respecto al año anterior
Los sectores vinculados al comercio de bienes, como industria manufacturera, transporte y comercio al por mayor, generaron 56.2 millones de empleos, además de que más de 10 millones de empleos dependen directamente de las exportaciones de bienes, durante 2024.
Aunque las reglas de origen se volvieron más estrictas en sectores como el automotriz, se garantizó el acceso libre de aranceles para la producción nacional, integrando profundamente las autopartes mexicanas en la cadena norteamericana.
Otro sector que ha resultado beneficiado es el de la industria cervecera, pues los productores estadounidenses exportan insumos clave de granos a las cervecerías de México, en donde son procesados, embotellados y se vuelven a enviar a Estados Unidos para su consumo.