Luz Rangel · 26 de febrero de 2026
En redes como Facebook, Instagram, TikTok y X, así como en grupos de WhatsApp, circula desinformación acerca del brote de sarampión por el que atraviesa México. Pero El Sabueso verificó estos contenidos —que generan pánico— con especialistas como Carol Perelman, química farmacéutica bióloga y quien forma parte de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica, A. C., y Rodrigo Romero Feregrino, médico cirujano coordinador de la Asociación Mexicana de Vacunología.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la generación y la difusión de desinformación durante las crisis de salud pública no es un fenómeno nuevo y ha existido en diferentes formas durante siglos. Sin embargo, publicaciones en las redes y mensajería instantánea suelen difundirse con mayor rapidez hasta volverse virales, avivando la incertidumbre, por ejemplo, sobre tratamientos o vacunas.
“Hay que ocuparnos, no preocuparnos, seguir a personas confiables que den información basada en evidencia y no entrar en pánico”, aconseja Perelman, divulgadora de la ciencia.

Los especialistas coinciden en que el brote de sarampión en México se debe a múltiples causas, pero una de las principales es la caída de la vacunación porque no ha habido abasto y distribución suficientes, sobre todo en infancias. “El evento que estamos viviendo en México es multifactorial, es por varias razones, y entre ellas sí hay personas que no se están vacunando, pero no es la causa principal, no necesariamente es un tema de rechazo a la vacuna”, sostiene Perelman.
“La causa es una disminución de las coberturas por muchos factores: que no ha habido el abasto suficiente, problemas de distribución, la información errónea, el covid-19 también ha hecho que haya una disminución en la vacunación. En general, una disminución de la importancia de la vacunación a todos los niveles”, comenta Romero Feregrino.
Incluso, la caída en la vacunación contra el sarampión comenzó antes del covid-19. Compras tardías, dosis insuficientes y biológicos retenidos en almacenes dejaron sin inmunizar a 1.5 millones de niñas y niños de 1 a 6 años que debían recibir el biológico contra el sarampión en 2019, según documentó Animal Político.
En ese periodo se retrasaron los procesos de compra, como resultado de la búsqueda de ahorros por la política de austeridad del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Los biológicos fueron comprados tres meses antes de acabar el año y en menor cantidad de las dosis requeridas.
Para saber más: Sarampión: 1.5 millones de niños sin vacunar en primer año de AMLO, previo a la pandemia; compraron tarde y menos dosis
Por lo tanto, los expertos concuerdan en que no se les puede atribuir a las personas antivacunas el brote de sarampión en México.
“La realidad es que en México no tenemos como tal grupos antivacunas organizados o son los menos. Pero sí podemos decir que ha crecido los mitos e información errónea o inadecuada sobre la vacunación”, dice el coordinador de la Asociación Mexicana de Vacunología.
De acuerdo con el Informe diario del brote de sarampión en México, del 1 de enero de 2025 y hasta el 24 de febrero de 2026, se han confirmado 10,941 casos de sarampión y 32 defunciones acumuladas. La mayoría de los contagios ocurre en personas no vacunadas o con esquemas de vacunación incompletos.
“Estamos hablando de que 90 a 95 % de las personas que están contagiadas y que han fallecido por sarampión no tenían el esquema completo de vacunación, que son dos dosis de la vacuna triple viral”, señala la integrante de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica, A. C.
El grupo de edad con el mayor número de casos es de 1 a 4 años (1,548 casos), seguido del grupo de 5 a 9 años (1,333 casos) y el de 25 a 29 años (1,227 casos). La tasa de incidencia más elevada se presenta en los menores de un año con 57.95 casos por cada 100,000 habitantes, seguido del grupo de 1 a 4 años y 5 a 9 años, con tasas de 18.06 y 12.59, respectivamente, según el Informe diario del brote de sarampión en México.
“Los casos activos de sarampión ahora son de personas sin vacuna previa es totalmente cierto y esto se basa en los reportes que da la Secretaría de Salud porque cuando llega un caso se le hace la prueba y se revisan sus cartillas: más de 90 % de los casos son personas no vacunadas. Otro porcentaje son personas con esquema incompleto”, explica Rodrigo Romero Feregrino.
En México, el esquema completo de vacunación contra el sarampión consiste en haber recibido dos dosis en algún momento de tu vida. Pero también se adquiere inmunidad al haber estado contagiado de esta enfermedad altamente infecciosa.
Normalmente la población está inmunizada con la vacuna Triple Viral SRP (sarampión, rubeola y parotiditis) que incluye dos dosis: la primera a los 12 meses y un refuerzo a los 18 meses o 6 años.
“¿Quiénes son los que se deben vacunar? Tenemos que ser muy conscientes de eso para no quitarles vacunas a las personas que sí lo están requiriendo”, advierte Carol Perelman.
De acuerdo con la experta, las personas más vulnerables y, por lo tanto, grupos prioritarios en la campaña de vacunación actual, son las menores de 6 años de edad que requieren tener las dos dosis del esquema completo de vacunación.
“Los bebés que generalmente reciben esta vacuna, la triple viral, a los 12 y 18 meses, pero se ha adelantado la primera dosis a los seis meses”, menciona Perelman respecto a quienes habitan en zonas con brotes activos. “Porque estamos en un brote en este momento, se recomienda vacunar a los niños antes. A esto le llamamos la dosis cero, porque esta vacuna normalmente no se pone, solamente en caso de brotes y el objetivo es que si los niños menores de 1 año, de entre 6 y 11 meses, llegaran a tener contacto con el virus y enferman, la enfermedad es más leve y entonces se elimina el riesgo de complicaciones o de muertes en esta edad”, agrega Rodrigo Romero Feregrino.
De acuerdo con el Gobierno de México, las personas menores de 49 años que no cuenten con esquema completo o no recuerden haber sido vacunadas y las personas jornaleras agrícolas, migrantes y con alta movilidad, especialmente en entidades con mayor incidencia, también son grupos prioritarios.
“Ahorita nos dice el gobierno asegurar que todos tengan el esquema completo de dos dosis de la vacuna. Si se aplicaron una, aplicar la segunda en cualquier momento. Si no se han aplicado ninguna, por lo menos aplicar una ahorita y a las cuatro semanas la segunda dosis”, recomienda el médico.
Las personas mayores de 50 años no están contempladas en la campaña de vacunación porque está comprobado científicamente que cuentan con una alta inmunidad contra la enfermedad, ya sea por contagio o porque fueron vacunadas en algún momento de su vida.
“Son menos susceptibles en comparación con otras edades y, como no tenemos vacunas infinitas, por eso se están poniendo a las personas que puedan tener mayor riesgo”, recalca el experto.
La química farmacéutica bióloga Carol Perelman recuerda que esta vacuna no se la deben de aplicar las mujeres embarazadas ni las personas con inmunosupresión (disminución o anulación de la actividad del sistema inmunitario, reduciendo la capacidad del organismo para combatir infecciones y enfermedades) o tienen que consultar con sus médicos antes de aplicarlas.
Puedes leer: ¿Por qué la campaña de vacunación contra el sarampión en México no incluye a personas mayores de 49 años?

Medios de comunicación han difundido, como una noticia de última hora, que es oficial el uso obligatorio de cubrebocas en todo México. Pero se trata de desinformación, pues únicamente entidades como Estado de México y Jalisco declararon su uso en algunos planteles educativos.
Para ambos especialistas, el cubrebocas tiene protección limitada frente al sarampión porque es un virus muy contagioso.
“Es tan contagioso el sarampión que incluso el cubrebocas no es lo mejor para eliminar el riesgo. Lo que requerimos es vacunarnos”, aconseja Carol Perelman.
“Primero vamos a quitar el mito de que usar cubrebocas quita el riesgo de todas estas enfermedades como el sarampión. Lo disminuye, pero no lo elimina; la mejor forma de prevención son las vacunas. Lo recomendable sí es que los enfermos usen cubrebocas cuando tengan contacto con otras personas, pero ahorita el uso generalizado no se recomienda”, aclara Rodrigo Romero Feregrino.
