Kenia Hernández Rivera · 5 de octubre de 2026
La muerte de Daria Chipilova, técnica de laboratorio de 28 años del Instituto de Investigación Antiplaga de Siberia y el Lejano Oriente de Irkutsk (mejor conocido como el instituto de lucha contra la peste de Irkutsk en Rusia), ha generado inquietud global luego de que en redes sociales circulara que pudo haber contraído peste neumónica tras la rotura de un tubo de ensayo.
Incluso algunos usuarios de plataformas como X afirman que volvió la “muerte o peste negra” —en referencia a la devastadora pandemia de peste bubónica del siglo XIV—, mientras otros hablan de una próxima pandemia, similar a la de covid-19.

Sin embargo, el Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor (Rospotrebnadzor) informó que la causa de muerte fue una “neumonía de etiología no determinada”, diagnóstico que posteriormente reiteró el gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev. Es decir, los análisis ampliados no detectaron en las muestras biológicas de la mujer microorganismos relacionados con su actividad profesional.
“Los expertos realizaron extensas pruebas de laboratorio. Sus resultados indican que no se encontraron microorganismos relacionados con sus actividades profesionales en las muestras de biopsia de la mujer. La causa de su muerte fue neumonía de etiología desconocida. Es importante destacar que no se han identificado nuevos casos de empleados del Instituto Antiplaga que hayan buscado atención médica en los últimos días.
La situación sanitaria y epidemiológica en Irkutsk y el distrito de Shelekhovsky es actualmente estable”, publicó el gobernador este lunes 5 de octubre en su canal de Telegram.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, pidió a los medios “remitirse a las comunicaciones oficiales de Rospotrebnadzor, en lugar de rumores y especulaciones”, según la agencia internacional AFP.
El Departamento de Estados de Estados Unidos y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) confirmaron a medios que monitorean la situación de cerca. La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció, por su lado, que mantienen contacto con las autoridades sanitarias rusas para verificar lo sucedido, conocer qué pruebas se realizan y determinar si existen repercusiones para la salud pública internacional.
“Observamos y monitoreamos esto de cerca. No creo que haya motivo para alarmarse, pero sí para mantenernos vigilantes y es lo que estamos haciendo”, dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, a la prensa minutos antes de partir a su visita a Islandia.

La Administración del distrito de Shelekhovsky —que pertenece a la región de Irkutsk y tiene como centro administrativo a la ciudad de Shelekhov—, informó el 2 de octubre en un comunicado sobre una reunión extraordinaria de la comisión sanitaria y antiepidémica regional por la sospecha de una “infección especialmente peligrosa”.
“Todos los contactos identificados se encuentran bajo observación médica. Actualmente estos contactos no presentan síntomas de enfermedad y los resultados de las pruebas de laboratorio son negativos”, indicó entonces.
Medios locales detallaron que la mujer fue internada en el Hospital Regional de Shelekhov, cuya área de hospitalización donde fue atendida fue puesta en cuarentena, según Maxim Modin, alcalde del distrito de Shelekhovsky. Días después, el 4 de octubre, anunció en su canal de Telegram que no hay registros de casos relacionados con enfermedades infecciosas entre los empleados del Instituto de lucha contra la peste de Irkutsk “en los últimos 10 días”.
“Todas las personas que tuvieron contacto con la mujer han sido identificadas, examinadas y están bajo observación médica con pruebas de laboratorio diarias. Nuestra clínica continúa operando como de costumbre. Los médicos están atendiendo a pacientes programados y de emergencia. También están disponibles electrocardiogramas, radiografías de tórax y ecografías. Todas las citas programadas están disponibles”, reiteró.

Entonces, ¿el deceso se debió a la peste neumónica? Aunque en plataformas digitales comenzó a circular la versión de que la trabajadora había fallecido por esta infección pulmonar grave, hasta el momento las autoridades rusas no han confirmado ese diagnóstico.
La versión comenzó a difundirse justo el 2 de octubre a través de canales rusos de Telegram como Mash y Baza que, según Mediazona (medio independiente ruso), atribuyeron la muerte de la empleada del Instituto Antiplaga de Irkutsk a esta enfermedad. Posteriormente circularon versiones aún más específicas, como que la trabajadora había roto accidentalmente un tubo con un agente infeccioso mientras trabajaba.
En contraste, las autoridades hablaron inicialmente únicamente de la sospecha de una “infección especialmente peligrosa” y activaron medidas epidemiológicas, mientras que posteriormente Rospotrebnadzor informó que la mujer padeció una “neumonía de etiología indeterminada” y aseguró que los análisis ampliados no detectaron microorganismos relacionados con su actividad profesional. La agencia internacional AP también apuntó que la hipótesis de la peste neumónica provenía de reportes de prensa no confirmados.
Un artículo de la OMS, publicado el 29 de septiembre de 2026, refiere que la peste es una enfermedad infecciosa causada por Yersinia pestis, una bacteria zoonótica que suele encontrarse en pequeños mamíferos y en las pulgas que los parasitan. El humano puede contaminarse por la picadura de pulgas infectadas, el contacto directo con líquidos corporales infectados o material contaminados y por la inhalación de pequeñas partículas de pacientes con peste neumónica.
En ausencia de tratamiento, la tasa de letalidad oscila entre 30% y 100%. Datos del organismo de las Naciones Unidas indican que, entre 2010 y 2015, se notificaron 3 mil 248 casos en el mundo, 584 de ellos mortales.
A lo largo de la historia, la peste ha provocado grandes pandemias con una elevada mortalidad. En el siglo XIV se la conoció como “peste negra” y provocó la muerte de unos 50 millones de personas en Europa. Hoy en día, la peste puede tratarse fácilmente con antibióticos y la aplicación de las precauciones habituales para evitar la infección.
Luego de un periodo de incubación de uno a siete días, los individuos infectados suelen presentar una enfermedad febril aguda con otros síntomas sistémicos inespecíficos, tales como fiebre de aparición súbita, escalofríos, dolor de cabeza y dolores generalizados, debilidad, náuseas y vómitos.
Cabe mencionar que hay dos formas de peste, según la vía de infección:
A tenor de la OMS, los tres países más endémicos son Madagascar, la República Democrática del Congo y el Perú. En el primero, se notifican casos de peste bubónica casi todos los años durante la temporada epidémica (entre septiembre y abril).
La mejor forma de confirmar que un paciente tiene peste es identificar Y. pestis en muestras de pus de un bubón, de sangre o de flema. Hay diferentes técnicas para detectar un antígeno específico de Y. pestis. Una de ellas consiste en una prueba rápida con tiras reactivas.
“La OMS no recomienda la vacunación, excepto para grupos de alto riesgo (por ejemplo, personal de laboratorio expuesto constantemente al riesgo de contaminación y profesionales sanitarios)”, señala.
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