Ave Velázquez · 21 de junio de 2025
Si diste tus datos personales como nombre, género, domicilio, número de teléfono y correo electrónico para inscribir a tu mascota en el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC) de la Ciudad de México, pero tu mascota falleció o ya no eres el tutor a cargo, puedes solicitar que las autoridades no tengan acceso a tu información personal y que tampoco la compartan con terceros como autoridades en materia de seguridad o de las 16 alcaldías.
Esto se hace a través de una solicitud ARCO, que es un recordatorio a la autoridad de los derechos ciudadanos al Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición de la información. Esta solicitud es personal, gratuita y se debe realizar directamente en la unidad de transparencia de la dependencia o en su correo electrónico correspondiente.
Para entender mejor: RUAC no tiene fecha límite de inscripción, expertos advierten riesgo en privacidad de datos
Lo primero es acudir presencialmente a la unidad de transparencia de la dependencia o enviar un correo electrónico para preguntar qué información personal tienen en tu registro. En este caso los correos del RUAC son [email protected] y [email protected].
“Yo siempre sugiero que pidan primero el (derecho) de acceso, que digan, te escribo porque quiero saber qué información tienes sobre mí y me acredito como tal persona”, explicó Laura Lizette Enríquez Rodríguez, comisionada presidenta del instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (InfoCMDX).
Después de obtener la respuesta, es momento de presentar una solicitud ARCO. En el caso del registro de mascotas solo es válido pedir la cancelación de la información personal cuando fallece la mascota o si ya no se es tutor.
El documento es una carta formal que debe ir dirigida a la autoridad y debe explicar los motivos de la solicitud de la cancelación. “(Como dependencia) ya no tienes por qué tener la misma información, yo ya no soy dueña del perrito porque lo vendiste, lo regalaste, algo pasó, entonces tú puedes pedir que cancelen esa información”, explicó la comisionada.
La dependencia tiene un periodo de entre 10 y 15 días para responder a la solicitud de cancelación. Este proceso no requiere de asesoría legal o la contratación de un abogado. En caso de que la dependencia no responda o se niegue a realizar la solicitud sin un motivo válido, entonces se puede presentar una queja directamente en InfoCDMX, la autoridad responsable de rendición de transparencia en la capital.
La información colocada por los usuarios es compartida con terceros como autoridades de las 16 delegaciones en la Entidad y autoridades de seguridad, lo que va en contra del derecho de protección de datos personales.
Además, los datos personales del tutor y de la mascota permanecerán en una base de datos con una vigencia de hasta 10 años, por lo que distintas administraciones gubernamentales podrán tener acceso.
Esto se da bajo el argumento de que se necesita “formar una red de apoyo en los casos de extravío, accidentes, maltrato y crueldad animal” y por ello, los datos serán transferidos a las 16 alcaldías de la Entidad y a dependencias gubernamentales, detalla el aviso de privacidad simplificado.
Pero dar libre acceso de la información privada de los usuarios a instituciones como la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General de la Ciudad de México, representa un riesgo jurídico, ético y social, advierte Ernesto Villanueva, especialista en derecho a la información e investigador del IIJ-UNAM.
“Sin control judicial o con un motivo fundado, (tener acceso) a un registro como el RUAC es una regresión en materia de derechos fundamentales, y contraviene estándares nacionales e internacionales de protección de datos”, señaló.