Ropa inteligente: ¿moda del futuro o la revolución de hoy?

Miroslava Garduño · 18 de octubre de 2025

Ropa inteligente: ¿moda del futuro o la revolución de hoy?

Imagina que tu playera se seca rápidamente si estás sudando más de lo normal o que tu ropa repele las manchas del café o la salsa. No es una idea sacada del futuro, es parte de lo que hoy se conoce como “ropa inteligente”: prendas que combinan tejidos, sensores y tecnología para adaptarse al cuerpo y sus necesidades en tiempo real.

Conocida también en inglés como Smart Clothing o Wearables, la industria de la moda evoluciona junto con la tecnología al incorporar propiedades especiales a los textiles para que favorezcan cada vez más la rutina rápida de las personas, pero integrando la novedad con la elegancia y el uso diario.

¿Qué es la ropa inteligente?

Son prendas de vestir que añaden tecnología avanzada en las fibras de la tela para ofrecer funciones diferentes a la ropa convencional. De acuerdo con el Centro Universitario Learning Heroes, algunas de estas prendas cuentan con sensores, microchips y sistemas de conectividad, lo que les permite recopilar y enviar datos a otros dispositivos.

Este tipo de textiles inteligentes nace con la llamada Industria 4.0, que es la transformación digital de las empresas que busca reducir el tiempo de los procesos, la flexibilidad y la adaptabilidad de la producción a través de soluciones fiables y de recursos basados en el conocimiento y en la experiencia.

Esta industria se apoya de las grandes cantidades de datos o Big Data, libros contables llamados blockchain, la ciberseguridad, la robótica y la aplicación del internet de las cosas (IoT), incluidos la nanotecnología y la microelectrónica.

Existen tres tipos de textiles inteligentes, que el Centro Universitario Learning Heroes define como: 

  • Inteligente activo: es el que recopila datos y los envía como señales o alertas. 
  • Pasivo: es el que no interactúa con el usuario. 
  • Ultrainteligente: Con ayuda de la inteligencia artificial responde a las necesidades del usuario y a las condiciones externas.

Usos de la ropa inteligente

En donde más se ha implementado este tipo de textiles es en la ropa deportiva y en la medicina, pues se intenta mejorar las experiencias de los usuarios para ofrecer confort y comodidad. Las prendas cuentan con características que permiten regular la circulación de la sangre o la temperatura corporal, así como la monitorización de los datos biométricos.

En el tema deportivo, la ropa busca tener una permeabilidad para mantener al usuario seco y cómodo, haciendo que la transpiración del cuerpo se traslade a la superficie de la prenda y que de esa manera se seque más rápido que la ropa normal y evitando olores desagradables y manchas de sudor.

Pero no es el único campo, también se utiliza en ropa de trabajo, como en áreas espaciales y militares donde se busca solucionar situaciones complejas como condiciones ambientales, temperaturas extremas, aridez, radiación nociva, entre otros. Lo mismo para trabajadores del área química para protegerlos de sustancias corrosivas.

En entrevista, Edith Caicedo Daza, investigadora de la Escuela Superior de Ingeniería Textil (ESIT), explica la termorregulación aplicada en la ropa de los astronautas utilizando materiales de cambio de fase. Si estos materiales detectan que hay mucho frío en el ambiente, empiezan a liberar calor y viceversa, recogen el calor que han liberado y se encasillan produciendo la regulación en el organismo.

Actualmente se está buscando integrar la ropa inteligente como ropa casual, haciendo prendas que repelan líquidos y eviten las manchas de sudor y el olor con telas que mantienen lejos la humedad y las manchas. Con ello se busca que la ropa siempre esté limpia y sin necesidad de lavarse. Edith Caicedo menciona que eso es posible debido a que la superficie del textil es sumamente hidrofóbica.

“Quiere decir que repele totalmente la suciedad de los líquidos o las sustancias oleosas, de esa manera no penetra la mancha y por tanto no se queda en el tejido, esa es una forma de ropa limpiable”.

También se habla de que puede existir ropa que nunca se arrugue, por lo que no es necesario plancharla. Sin embargo, esta no es ropa inteligente; según nuestra entrevistada, eso está más centrado en la funcionalidad. 

Existen textiles funcionales, que son aquellos a los que se les dan ciertas propiedades desde sus procesos de acabado químico o mecánico. Al optimizarlos, después de haber hecho el pretratamiento, tintura o el estampado, se logran textiles con nuevas propiedades y características. El acabado con resina puede ayudar a lograr la protección contra arrugas y la estabilización dimensional.

La moda con Smart Clothing

Cuando este tipo de ropa se haga más presente se podrá considerar moda prêt-à-porter o “listo para llevar”, que es la producción industrial de la ropa con diseños basados en lo que está en tendencia y con tallas generales a precios accesibles, siendo el punto medio entre la alta costura y el fast fashion

Este tipo de moda se caracteriza por usar materiales de buena calidad y que buscan ser duraderos, haciéndolos accesibles en comparación con la alta costura, pero sin llegar a la producción masiva que genera contaminación. La ropa inteligente se crea con materiales de calidad por tratarse de telas especiales, y al integrar otro tipo de elementos se puede volver sostenible al durar más y reducir la huella ambiental en su producción. 

Según la Escuela Superior de Diseño de Barcelona, la personalización es uno de los puntos que la ropa inteligente tiene, ya que es lo que permite que la ropa se vuelva una experiencia importante para cada usuario. También, agrega que el uso de está tecnología se ve cada vez más en la ropa casual, adaptándose a las prendas funcionales, elegantes y prácticas.

Retos de la ropa inteligente

Uno de los grandes retos que tiene la ropa wearables es la durabilidad, ya que al estar creada con sensores e hilos conductores hasta módulos de iluminación integrados, la fragilidad de los textiles suele ser mayor y con el estiramiento, la flexión y la fricción suelen perder su uso más rápido.

Otro de los retos que se siguen estudiando, y que incluso algunas marcas han logrado, es el lavado de las prendas o su uso en agua, ya que el mismo factor de fragilidad y por los aditamentos especiales que contienen, puede perder sus propiedades inteligentes rápidamente. 

Edith Caizedo afirma que en la actualidad ya hay electrónica lavable que se encapsula para aislarla, pero hay otras que necesitan un protocolo de cuidado, ser retiradas de las prendas antes de lavarse y luego volver a colocarlas, pero la idea es que todo esté 100 % integrado y sea lavable.

Por ahora, el mayor reto es que aún se encuentra en una fase de laboratorio. La investigadora menciona que esto es por dos factores, el primero es el proceso de producción, ya que el costo suele ser muy elevado. Al centrarse en una producción para el prêt-à-porter o “listo para llevar”, debe estar diseñada para ser de buena calidad y accesible, pero su producción requiere materiales especiales y procesos complicados, lo que hace que el costo final sea algo elevado.

Y el otro es que, aunque ya  haya países de primer mundo que ya estén produciendo wearables, como China, Japón, la Unión Europea y Estados Unidos, naciones como México no cuentan con la infraestructura ni con el mayor número de personas que se dediquen a la investigación y fabricación de los smart clothings.