Siboney Flores y Arturo Daen · 28 de julio de 2023
El porcentaje de hogares que reciben ayuda económica por programa sociales tuvo su cifra más alta en los registros de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), con un 34% en 2022 que supera al 31% de 2016.
Aunque por otro lado, contrario a lo expresado por el presidente López Obrador en su conferencia matutina y en sus redes sociales el 27 de julio, estos siguen sin beneficiar en mayor medida a los más pobres en el país. La cobertura de apoyos para ese grupo poblacional fue mayor en 2016 y 2018.
“Me llena de orgullo y satisfacción el poder decir eso, que los más pobres están recibiendo más”, dijo el mandatario este 27 de julio.
En una revisión a la ENIGH, se corroboró el dato de que en 2022 el 45% de los hogares en el decil o sector más pobre recibió programas sociales, mientras que en 2018 fue el 55% y en 2016 el indicador llegó al 57%. Es decir, hubo una baja de al menos 12 puntos.
Y en cambio, al revisar el decil más rico, la cobertura pasó del 10% de los hogares en 2016 al 26% en 2022, con los programas de entrega universal y directa establecidos por el gobierno de López Obrador.

Gráfico de México, ¿cómo vamos?
Otro punto que refirió el Instituto de Estudios sobre Desigualdad (Indesig) es que los estados más pobres del país recibieron menos programas sociales entre 2018 y 2022, ya que cayó la cobertura en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Zacatecas y Tabasco.
En su conferencia matutina de este jueves, López Obrador destacó un “aumento real de 24% para el 10% más pobre en comparación con 16 a 18, que se redujo en 17%”.
No lo precisó y Presidencia no respondió a una solicitud de más información; sin embargo, la cifra del mandatario solo se ajustaría a la masa de ingreso trimestral promedio entregado por programas sociales al decil más pobre entre 2018 y 2022, que sí registra un alza de más del 20% en una de las tablas de la ENIGH, y en cambio una baja de al menos 14% en el periodo de 2016 a 2018.
Las cifras muestran que se entregan más recursos de programas sociales, y a más personas en el país, pero no se está enfocando su entrega en los hogares más pobres.
“El gobierno le está transfiriendo casi 4 veces más a cada persona de hogares más ricos: $886 promedio por persona al decil X… (y) $224 promedio por persona al decil I”, señaló Máximo Jaramillo, de Indesig.
En general, los datos del INEGI mostraron un incremento en los ingresos de los mexicanos, además de una baja en la desigualdad.
El promedio del ingreso total trimestral por hogar fue de 67 311 pesos, superior 11% respecto a 2020, aunque apenas 0.2 % respecto a 2016, según refirió el INEGI.
En el caso del decil más pobre, los ingresos de los hogares aumentaron 18% respecto de 2020, y 19% respecto a 2018, para ubicarse en 4 mil 470 pesos al mes en promedio.
Este crecimiento del ingreso en los hogares de menores ingresos, refirió el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), “ha sido impulsado principalmente por el aumento de los ingresos por trabajo y las transferencias (gubernamentales)”.
Los primeros, detalló, aumentaron 31% entre 2016 y 2022, mientras que las transferencias lo hicieron en 16%.
“En los hogares receptores de menores ingresos, las remesas representan cerca de una tercera parte del ingreso, mientras que en los hogares de mayores ingresos representan casi una quinta parte”, apuntó México, ¿cómo vamos? sobre la composición de los ingresos.
En cuanto a la desigualdad, el coeficiente de Gini que la mide descendió 0.415 a .0402 de 2020 a 2022: el año pasado el ingreso promedio de los hogares más ricos fue 15 veces mayor al nivel observado en los hogares del decil 1, de ingresos más bajos.
Mientras que en 2016, los ingresos del decil 10 eran 21 veces superiores a los del decil uno, como apuntó el IMCO.
Sobre esta baja, México, ¿cómo vamos? refirió que “es importante recordar que el subreporte de ingresos en las encuestas de ingresos de los hogares, en especial en los de mayores ingresos, sesga a la baja el cálculo del coeficiente de Gini”, lo que genera la percepción de una menor desigualdad a la que realmente puede existir en el país.