Diana Soto · 5 de febrero de 2025
La cuesta de enero es un momento económicamente difícil del año por las deudas adquiridas en las fiestas decembrinas. Para salir de esos adeudos, algunas personas piden nuevos préstamos, pero ¿esto es conveniente?
En realidad no tanto y debería ser la última opción para pagar deudas, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y Antonio Sánchez Sierra, coordinador del Doctorado en Estudios Fiscales en la Universidad de Guadalajara.
“Realmente son caros en este momento los préstamos, la tasa (de interés) se incrementa un poco por la demanda de dinero y la demanda es precisamente por falta de liquidez de la mayoría de la gente que quedó muy endeudada”, explicó Sánchez Sierra.
En este sentido, lo recomendable es optar por el ahorro y establecer un presupuesto mensual fijo para el pago de deudas.
Si el adeudo es muy grande, “la regla de oro” del especialista es diferir ese monto a la mayor cantidad de pagos posibles, renegociando esta deuda con la institución financiera que otorgó el préstamo.

También lee: El crédito: el motor que impulsa el crecimiento de las empresas en México
Los créditos pueden generar un antecedente favorable si se pagan a tiempo, pero también pueden incluir a una persona en el Buró de Crédito y cerrar puertas para este deudor en el sistema financiero.
Al momento de pedir préstamos es importante contemplar que la deuda total no sea superior a dos meses de salario, distribuido en todo un año. Esto evitará restar capacidad financiera a una persona.
Por ejemplo, alguien que gana 20 mil pesos al mes podría endeudarse con hasta 40 mil pesos en un año. Esto le permitiría distribuir su deuda en los próximos 12 meses con pagos de hasta 4 mil pesos, es decir, el 20% del salario mensual sería destinado al pago de deuda.
“El problema viene cuando la gente ya destina más del 50% a la deuda, se le acaba la liquidez y se puede caer en una insolvencia”, señaló el especialista.
Si aún así se buscara acceder a un préstamo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda planear tu adeudo al comparar opciones, revisar la tasa de interés, el Costo Anual Total (CAT) y solicitar este dinero con instituciones reguladas.
La Condusef, por su parte, advierte sobre personas o empresas que ofrecen créditos exprés, ya que podría tratarse de un fraude, por lo que aconseja verificar si estas instituciones están registradas en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES).
Sánchez Sierra señaló que si una persona no es disciplinada con sus pagos, es mejor no pedir un préstamo bancario.
De esta forma, puede optar por otras opciones como las cajas populares, que “básicamente buscan que la persona se acerque para ahorrar y gradualmente, conforme tenga su propio dinero, se le presta” sobre ese monto.
Se sugiere dudar de préstamos exprés o de altas sumas de dinero con pocos requisitos, ya que Condusef recalca que las instituciones reguladas suelen ofrecen cantidades moderadas, sin pagos previos y de acuerdo con la capacidad de pago de cada usuario.
Siempre será mejor acudir de manera presencial a una sede de la institución con la que se solicitará el crédito para evitar fraudes. Y tener cuidado con los préstamos en aplicaciones móviles al verificar que la institución esté regulada, y no otorgar permisos que permitan acceder a información sensible de tu dispositivo.