Iván Martínez · 31 de mayo de 2024
Este 2 de junio son las elecciones más grandes de la historia de México y en varios estados también se aplica la famosa “Ley Seca”.
Pero en primera, ¿sí es una ley? No como tal, aunque sí es una restricción que se establece en el artículo 300 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales. Ahí se especifica lo siguiente:
“El día de la elección y el precedente, las autoridades competentes de acuerdo a la normatividad que exista en cada entidad federativa, podrán establecer medidas para limitar el horario de servicio de los establecimientos en los que se sirvan bebidas embriagantes”.
Esto quiere decir que el día 1 y 2 de junio de 2024 los diferentes estados y municipios del país pueden restringir la venta de alcohol en determinado horario, pero ojo, también pueden negarse a esta restricción.
La normativa tiene como finalidad que el proceso electoral se lleve en orden y se pueda cumplir de manera correcta.
Como te comentamos, cada estado y/o municipio puede poner sus diferentes reglas para la prohibición de alcohol el día de la jornada electoral.
Las entidades pueden decidir si se extiende esta prohibición o incluso pueden indicar la hora en que inicia la misma, y también tiene el derecho de no aplicar la ley seca.
Además, la regulación puede tener excepciones, como permitir la venta de alcohol en establecimientos determinados, como restaurantes o lugares donde el alcohol no sea su venta principal, siempre y cuando la bebida se venda con alimentos y que no sean botanas.
Así es como se aplicará la ley seca en la capital, Estado de México, Jalisco y Nuevo León:
Cuando nosotros ingerimos alcohol, este interacciona con sustancias que produce nuestro cerebro a las cuales se les denomina neurotransmisores, los cuales tienen diferentes funciones, unos nos mantienen despiertos, otros dormidos y otros hacen que nos den hambre.
En entrevista con El Sabueso el doctor en neurociencia, Oscar Prospero García, del departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM, nos explica que existen dos neurotransmisores que son importantes cuando uno bebe alcohol.
Uno de ellos se llama glutamato y sus funciones básicas son mantenernos despiertos y poder recordar lo que hacemos en nuestro día; el otro se llama gaba, el cual se encarga de mantenernos tranquilos y nos ayuda a poder dormir.
“El alcohol impide la acción del neurotransmisor activo -glutamato- el que nos mantiene despiertos y activa al neurotransmisor que nos induce el sueño -gaba-”, este proceso depende de la cantidad de alcohol que bebemos, pero este efecto ocurre desde que ingerimos una sola copa”, menciona el doctor Oscar Prospero García.
Esto quiere decir que cuando una persona empieza a beber alcohol puede sentirse más tranquila y relajada, por lo que se podría decir que nuestro cerebro se va apagando y deja de poner atención.
Pero no te asustes ya que el doctor Oscar Prospero García también nos menciona que los efectos de una copa de alcohol -que de acuerdo a los estándares mexicanos equivalen a de 12 gramos de alcohol- pueden disminuir dentro de una hora.
Sin embargo, si tomas más de dos tragos en una hora, tu cerebro sí podría verse afectado en la toma de decisiones.
Como te lo platicamos en esta nota, no se sabe exactamente en que fecha se inició en nuestro país, sin embargo, se tienen antecedentes desde inicios del siglo XX.
Además, existen registros de que en 1929 el gobierno de México lanzó una campaña contra el alcoholismo y la cual podemos tomar como precedente para esta famosa ley seca.
También se sabe que la ley seca tomó como referencia la “ley volstead”, que de 1919 a 1930 tuvo presencia en Estados Unidos. Esta normativa no negaba el consumo de alcohol pero sí prohibía su manufactura, venta y transporte.