Siboney Flores · 23 de marzo de 2024
El plan de la candidata de Morena al gobierno de Jalisco, Claudia Delgadillo, contrasta con el discurso y acciones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en temas como el de cuidados, seguridad y energía.
Entre otros puntos, al hablar de recuperar los programas de apoyo a guarderías y escuelas de tiempo completo; impulsar acciones para fortalecer el Poder Judicial en Jalisco; criticar la “militarización de la policía” e incluso plantear el recurrir al apoyo de la OEA y la ONU para atender el problema de la delincuencia organizada.
Sigue la cobertura de las elecciones de 2024 aquí.
Esto, ya que a su parecer en Jalisco hay una “falta de políticas públicas para desincentivar el acceso de los jóvenes a la delincuencia organizada”.
Delgadillo propone establecer en la entidad dos apoyos de cuidados que a nivel federal eliminó la administración de Andrés Manuel López Obrador argumentando que eran para corrupción, aunque nunca la demostró: los subsidios para estancias infantiles y guarderías, y las Escuelas de Tiempo Completo.
“Crear un programa que subsidie, o bien, disminuya el costo de los servicios del cuidado infantil (estancias y guarderías), que permita inscribir ahí a las hijas y los hijos de las estudiantes… apoyar la inscripción a los hijos e hijas de madres en riesgo de deserción en las Escuelas de Tiempo Completo”, se lee en el documento de 100 puntos presentado por la candidata de la coalición “Sigamos Haciendo Historia”.
Esto coincide con la propuesta de la candidata presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum, de apoyar con un nuevo programa llamado Educación Inicial para las Madres Trabajadoras para “que podamos dejar a nuestros hijos en un lugar en donde puedan estar bien cuidados”.
Aunque en sus eventos, a diferencia de Delgadillo en su plan, Sheinbaum insiste en marcar distancia respecto a los programas de gobiernos anteriores incluso con el fraseo, diciendo que lo que propone “no son las Estancias Infantiles de Calderón, que era pura corruptela”, ni tampoco “guarderías, que quiere decir guardar a los hijos. No”.
En su intento por hacer una crítica a la administración emecista de Enrique Alfaro, Delgadillo también termina contrastando su plan con el discurso obradorista.
Habla de reconocer que en Jalisco la delincuencia organizada “se expande y aumenta”, y que hay una “falta de políticas públicas para desincentivar el acceso de los jóvenes a la delincuencia organizada”, aunque el gobierno presume que el programa Jóvenes Construyendo el Futuro justo atiende esa problemática.
Delgadillo también propone establecer “coordinación y colaboración con organismos internacionales” como la ONU, la OEA (dos instancias criticadas constantemente por López Obrador) y la Interpol.
Además de impulsar una “vinculación permanente con instituciones de seguridad nacional e internacional, y universidades para elaborar políticas públicas que permitan erradicar el problema de la delincuencia organizada”.
Aunque sí se refiere el “establecer una coordinación efectiva con el gobierno federal para reforzar la presencia permanente del Estado en espacios cedidos al narcotráfico”, no se destaca en su plan el papel de la Guardia Nacional, la principal corporación de seguridad creada por el gobierno de López Obrador.
En cambio en su su documento se critica “la militarización de la policía”. Por lo que propone desarrollar una policía comunitaria que pueda “responder adecuadamente a problemas locales como la violencia de género, las faltas administrativas y los asuntos de justicia cívica”.
Y “ampliar el número de efectivos de la policía estatal para incorporar elementos a áreas de investigación, reacción y proximidad social en apoyo de los municipios rurales con graves problemas de gobernabilidad y seguridad”.
En cuanto al Poder Judicial, propone consolidar su autonomía económica para que “desarrolle los proyectos de infraestructura para la modernización de la justicia y tenga la posibilidad de dotar salarios justos a los trabajadores”.
Esto mientras el presidente de México ha mantenido una narrativa contra dicho Poder e impulsó eliminarle 15 fideicomisos con un saldo de 8 mil 500 millones de pesos, argumentando que el dinero era utilizado por magistrados y jueces para privilegios y lujos.
En el tema de energía, Delgadillo habla de “descarbonizar al Estado”.
Impulsar una transición en el sector eléctrico que produzca energía solar y eólica a gran escala, con la instalación de paneles solares en viviendas, comercios, edificios gubernamentales y de la industria, además de implementar sistemas de autogeneración de energía en todas las plantas de tratamiento de aguas residuales.
El gobierno de López Obrador ha sido criticado por seguir impulsando la energía de fuentes fósiles y en cambio frenar la inversión privada para generar más energía limpia.