¿El papel higiénico se tira al bote de basura o se deposita en el inodoro?

Luz Rangel · 23 de agosto de 2026

¿El papel higiénico se tira al bote de basura o se deposita en el inodoro?

Un dilema en los hogares mexicanos es si, después de usarse, el papel higiénico se tira al bote de basura o se deposita en el inodoro. En El Sabueso lo verificamos consultando a especialistas, aunque la respuesta es compleja. 

“El papel higiénico debe ir directo al inodoro. Este hecho tan cotidiano lo podemos ver desde una perspectiva tanto de salud pública como desde el punto de vista de ingeniería ambiental”, explica María Fe Altamirano Corona, doctora en Ingeniería Ambiental por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 

La Ingeniería Ambiental es una ciencia multidisciplinaria para controlar o mitigar la contaminación ambiental en diferentes ámbitos, a fin de prevenir los efectos adversos sobre el entorno o sobre los ecosistemas.

La especialista comenta que esto debería ser una regla general si tu inodoro tiene buena presión de descarga, las tuberías están en buen estado y usas papel higiénico en cantidades moderadas, aunque existen excepciones determinadas por la infraestructura. Por lo tanto, si en casa el papel higiénico usado no puede depositarse en el inodoro, deben tomarse algunas precauciones. 

¿Por qué el papel higiénico debería depositarse en el inodoro?

En un artículo publicado en la Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón de la UNAM, Julio  César  Morales  Mejía, doctor  en  Ingeniería en Energía, refiere que no es clara la razón por la cual actualmente el papel higiénico no suele  depositarse en el inodoro. Antes no existían sistemas de drenaje modernos y se temía que el papel tapara las tuberías.

“Tal vez porque antes de usar el papel de baño  se  usaban  otros  tipos  de  papel  que tapaban los tubos del drenaje en las casas, o tal vez porque en muchas redes de tuberías la pendiente se hizo tan baja (los drenajes están colocados casi horizontales) que el papel podría fácilmente sedimentarse,  azolvarse  y  luego  tapar  estos  conductos”, menciona en “El papel de baño tras usarlo en el papel de baño donde no me baño”.

En El libro de las cochinadas, los divulgadores científicos Julieta Fierro y Juan Tonda sostienen que el papel de baño se desbarata cuando se arroja al excusado porque es soluble en agua. Por lo tanto, ahí debe depositarse tras su uso. 

“El papel higiénico está compuesto por fibras cortas de celulosa y realmente está diseñado para que se pueda desintegrar al contacto con el agua. También le va a ayudar la turbulencia que se genera cuando bajamos la palanca, esta agitación mecánica logra desintegrarlo y, al final, lo que tenemos en cuestión de segundos es pulpa de celulosa”, detalla Altamirano Corona. 

La doctora en Ingeniería Ambiental agrega que, antes de poder comercializarse, los inodoros tienen que cumplir con varios estándares establecidos en la NOM-009-CNA-2001. Estos garantizan que el inodoro pueda deshacerse de sólidos de baja densidad, como las heces y el papel higiénico. 

Medios de comunicación citan que, según la UNAM, la mayoría de los tipos de papel higiénico actuales están diseñados para descomponerse en cuestión de días. Esto coincide con un estudio publicado en la Revista del Consumidor de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en la edición de enero de 2025.

Así, aproximadamente 95% se disuelve por completo en el agua. Mientras que el 5% restante es tratado en instalaciones de aguas residuales, reduciendo significativamente el impacto ambiental.

La especialista desmiente que la celulosa del papel higiénico dificulte el tratamiento del agua residual. Pero aquella que no se desintegró por completo es retenida por rejas o si se va al fondo es biodegradable.

La ambiental es una de las razones clave pero científicos también recomiendan desecharlo en el inodoro por un tema de salud pública, para prevenir el llamado fecalismo.

baño seco ecologico

¿Qué es el fecalismo por no depositar el papel higiénico en el inodoro?

Dejar el papel higiénico con residuos no es solamente un tema de malos olores. Especialistas lo consideran un problema de fecalismo doméstico que pone en peligro la salud de quienes están en contacto con la materia fecal.

Irma Aburto López, especialista en salud pública de la FES Zaragoza de la UNAM, lo define como residuos fecales en el aire y uno de las principales causas de las enfermedades gastrointestinales. 

“El hecho de tener residuos de papel en un bote, que se van secando poco a poco, puede generar en el aire bacterias fecales y algunas otras que pueden provocar enfermedades en las personas. Además del tema de contaminación cruzada al dejar expuestos cerca de los inodoros cepillos de dientes o artículos de higiene personal, como las toallas, donde precisamente secamos nuestras manos después de lavarlas”, advierte la doctora María Fe Altamirano Corona.

La también consultora en educación ambiental y estrategias de sostenibilidad para el sector público y  privado recomienda tapar el inodoro antes de bajar la palanca para evitar el fecalismo. 

Las excepciones para no depositar el papel higiénico en el inodoro

Existen algunas excepciones técnicas determinadas por la infraestructura por las cuales el papel higiénico no puede ser depositado en el inodoro. Por ejemplo, si la taza de baño no tiene buena capacidad de descarga o el sistema de desagüe de tu hogar es antiguo, puede ser mejor tirarlo en un bote de basura para evitar posibles problemas de obstrucción.

“Se ha comentado mucho que debido a esto surgen los problemas de taponamiento en los sistemas de drenaje y que cuando llueve, por ejemplo, tenemos colapsos. Cada va quien va conociendo cómo se comporta la tubería de su casa y si está está en condiciones para realizar o no esta práctica de depositar el papel higiénico al inodoro”, aclara María Fe Altamirano Corona.

Es una medida preventiva para evitar inconvenientes a largo plazo, apunta la Profeco en el estudio de calidad. 

En baños públicos es común ver letreros que piden usar el bote de basura y no depositar nada en el inodoro. Esto se debe a la alta demanda que existe a diario. 

Ante cualquier excepción técnica determinada por la infraestructura para no depositar el papel higiénico usado en el inodoro, es necesario tomar algunas precauciones. Si vas a tirar el papel en un bote, asegúrate de que tenga tapa, una bolsa de plástico y se vacíe y limpie constantemente. 

En ese bote siempre se deben desechar toallas húmedas, sanitarias, tampones, preservativos, pañales, independientemente de si el papel higiénico se tira al inodoro. María Fe Altamirano Corona llama a tener consideración por las personas trabajadoras de limpia y a colocar estos residuos sanitarios en una bolsa separada de otros por el riesgo infeccioso que representan.

“Hay muchos trabajadores tanto del sistema de recolección como pepenadores manipulando este tipo de residuos porque van a intentar recuperar todos los que sean susceptibles de reciclaje y va a haber una contaminación por contacto”, señala la doctora en Ingeniería Ambiental. 

Sal en el inodoro
Uno de los últimos trucos que se viralizaron en las redes sociales y recibió una gran aceptación fue limpiar el inodoro con sal/ Foto: Shutterstock

¿Cuál sería la mejor opción para el medio ambiente? 

María Fe Altamirano Corona, doctora en Ingeniería Ambiental, reconoce que lo ideal para el medio ambiente es que el agua potable nunca debió utilizarse para desechar orina y excremento. Tirar el papel higiénico en el inodoro segundos después de haberlo usado implica el uso de agua y el procesamiento de desechos en plantas de tratamiento. 

No obstante, tirar el papel higiénico en el inodoro reduce el uso de bolsas de plástico. Además, cuando el papel sucio termina dentro de una bolsa de plástico puede producir metano, un gas de efecto invernadero con potencial de calentamiento global, y persiste el riesgo de que quienes recogen la basura estén expuestos a residuos fecales porque todavía no alcanzamos una gestión sostenible de residuos sólidos urbanos.

El bidet podría ser una alternativa más ecológica. En conclusión, es mucho más seguro gestionar el papel higiénico usado dentro de un sistema centralizado de tratamiento de agua, que en un bote de basura.