Mariana Hernández · 16 de agosto de 2025
El aumento de la demanda mundial de matcha —ocasionado en gran medida por su popularidad en redes— ya provocó el alza en los precios del té y también generó nuevos riesgos en el consumo de productos de baja calidad, de acuerdo con especialistas.
En 2024, el volumen de las exportaciones japonesas de té verde, incluido el matcha, aumentó 16%, respecto al año anterior. El incremento de la demanda ocasionó que el costo del tencha, precursor del matcha, creciera 170%, respecto al año pasado, según datos de la Asociación Mundial del Té Japonés.
“Esto (la calidad) es algo que nos preocupa. Lo que ustedes están consumiendo hoy por hoy, en altos porcentajes, ni siquiera es matcha”, explicó Fabiola Pastor, practicante de la ceremonia de té japonesa, fundadora y directora de Aloisia Jardín de Té.
La palabra matcha (抹茶) proviene del japonés y se compone de dos caracteres: 抹 (ma), que significa “molido”, y 茶 (cha), que significa “té”. Por lo tanto, el significado de matcha es “té molido” y es el resultado de un proceso especializado.
A finales del siglo XV, Japón adoptó el tencha, hojas de té verde de las que proviene el matcha. Al principio, agricultores de la ciudad de Uji cubrieron las plantas del tencha para protegerlas de las heladas y recrear las condiciones de su hábitat natural en Kioto, de acuerdo con la Asociación Mundial del Té.
Este cultivo a la sombra generó un hallazgo: un sabor umami intenso que complementa la dulzura natural del té. Tradicionalmente, las hojas se secan y muelen en molinos de piedra, que producen apenas 40 gramos por hora.
“Hoy existen molinos de cerámica, más rápidos, pero con molienda menos fina, lo que impacta la calidad del té”, detalló Héctor Chaparro, especialista en matcha y cofundador de la empresa importadora y proveedora de tés Aloisia Jardín de té.
En Japón, el matcha es mucho más que una bebida: es parte de la ceremonia del té. Esta ceremonia es considerada una de las tres artes clásicas del refinamiento japonés junto con el kōdō (apreciación del incienso) y el kadō (arreglo floral), según la Organización Nacional de Turismo de Japón.
En la ceremonia, el maestro dirige el encuentro y, tradicionalmente, la persona de mayor edad es considerada el invitado de honor y es quien tiene el privilegio de marcar el inicio y el final. No obstante, la verdadera esencia está en la atención plena: estar presente y permitir que el matcha favorezca la calma y la meditación.
Pese a su valor cultural, la Asociación Mundial del Té Japonés señala que en la última década la producción del matcha se ha visto modificada por el aumento en el consumo. En 2000, las exportaciones japonesas de té pasaron de representar apenas 1% de su producción a cerca de 10% en 2023.
En 2024, las exportaciones japonesas de té verde, incluido el matcha, aumentaron 25%, alcanzando los 252 millones de dólares, informó el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón.
Sin embargo, ese mismo año, Japón produjo 5 mil 336 toneladas de tencha, la hoja base para el matcha, 2.7 veces más que hace 10 años.
El proceso tradicional es lento: con molinos de piedra se obtienen apenas 40 gramos de matcha por hora y se recomienda utilizar dos gramos por taza. Además, sólo 6% de la producción de té en Japón es té de matcha.
El gobierno japonés ha promovido que los productores se enfoquen en producir tencha sobre la hoja de té verde tradicional. Pero los nuevos campos de cultivo necesitan al menos cinco años para madurar.
Otro aspecto que enfrenta la producción de este té es la reducción de mano de obra. El Ministerio de Agricultura japonés indicó que de 53 mil agricultores en 2000, el número disminuyó a sólo 12 mil 353 en 2020.
“Estimados clientes, hemos estado recibiendo un volumen inesperadamente alto de pedidos durante los últimos meses. Teniendo en cuenta la escala y la capacidad de la producción, lamentablemente anunciamos que la disponibilidad de todos los productos Matcha, independientemente del tamaño y el tipo de embalaje, será limitada a partir de ahora”, mencionó, en octubre de 2024, el sitio web de Marukyu Koyamaen, una tienda japonesa de matcha.
Ante la presión sobre los cultivos de alta calidad, la Asociación Mundial del Té Japonés recomendó a los consumidores utilizar matcha de menor calidad, procedente de cosechas tardías, que es más abundante y apto para bebidas como lattes.
Esto abre la posibilidad de disminuir el estrés ambiental, otro de los retos que la producción de matcha debe de afrontar. El verano pasado, la región de Kioto, que produce una cuarta parte de la producción de tencha japonés, se vio afectada por intensas olas de calor, lo que resultó en bajos rendimientos en la cosecha de abril y mayo de este año.
La alta demanda, sumada a los retos en su producción, ha hecho que los precios de tencha registraran niveles récord.
“En una subasta celebrada en mayo en Kioto se alcanzaron los 8.235 yenes por kilo, un aumento del 170% respecto al año anterior y muy por encima del récord anterior de 4.862 yenes establecido en 2016”, reportó la Asociación Mundial del Té Japonés en entrevista con Reuters.
En México, la proveedora mexicana Aloisia informó que sus costos de importación en 2025 aumentaron alrededor de 20%, en comparación con el año anterior.
El matcha es protagonista en TikTok e Instagram por sus antioxidantes y su aporte de energía. Incluso, la revista Vogue describe como “neoyorkinos con estilo” a quienes hacen fila para probarlo en 12-Matcha, una cafetería abierta en Nueva York en abril.
Celebridades como Kourtney Jenner, Selena Gómez y Lady Gaga han compartido en redes sociales su forma de tomar el matcha. También la tenista Serena Williams ha mencionado que tomar este té le ha ayudado a mejorar su rendimiento.
La tendencia va en aumento, según datos de google trends: entre el 3 y el 9 de agosto de este año se registró el mayor pico de búsqueda en los últimos cinco años, el cual coincide con las noticias en torno a una posible escasez de esta bebida.

Universidades como Harvard han escrito artículos sobre los posibles beneficios del té y cómo implementarlo también en alimentos.
Algunos de los beneficios del té de matcha se deben a los antioxidantes que contribuyen a reducir la presión arterial, regular las hormonas y los niveles de colesterol. Asimismo, los polifenoles producen efectos antiinflamatorios, mientras que el aminoácido L-teanina se suele asociar con una mayor concentración.
No obstante, los fundadores de Aloisia Jardín de Té advierten que no es una bebida milagro y debe de ir acompañada de una forma de vida sana.
Héctor Chaparro mencionó que la alta demanda aumentó los precios y abrió la puerta a productos falsos o de baja calidad.
Aunque países como China y Vietnam también producen matcha, sólo el de origen japonés se considera de alta calidad. Algunos productos de baja calidad incluyen colorantes y no ofrecen los beneficios reales.
Aunque su presencia en el mercado amenaza a pequeños productores incapaces de competir en volumen.
Si bien los especialistas explicaron que aún no hay escasez real, invitaron a consumir con conciencia: reconocer la historia y el trabajo detrás de cada gramo de polvo verde, invertir en calidad y, sobre todo, permitirnos beberlo con el objetivo original, es decir, un momento de introspección y autocuidado
“Hagamos todo lo posible para conservar su alma y que no se convierta en un alimento vacío que te puedes tomar hasta en un vaso de plástico”, concluyó Fabiola Pastor.