Mariana Hernández y Luz Rangel · 12 de mayo de 2026
Desde el 9 de febrero que comenzaron las obras de renovación en la Línea 2 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, las personas usuarias llevan tres meses entre materiales de construcción, cierre de estaciones y modificaciones de horarios que afectan su movilidad.
La Línea 2, también conocida como Línea Azul, va de Cuatro Caminos a Taxqueña. Es la de mayor afluencia: entre enero y marzo de 2026 registró un total de 48 millones 101 mil 666 de personas, de acuerdo con el sitio oficial del Metro de la Ciudad de México.
Además, es uno de los principales medios de transporte rumbo al Estadio Azteca, próxima sede de varios partidos de futbol de la Copa del Mundo 2026. A un mes de la inauguración el 11 de junio, personas usuarias del Metro reclaman que la renovación haya ocurrido por el evento deportivo y no de forma gradual.
“Estamos a pasos acelerados y los estamos intensificando sobre todo en las noches; están trabajando 24 horas. Sabemos que es un inconveniente, pero al final creo que todos lo vamos a agradecer”, reconoció Héctor Ulises García Nieto, titular de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, en conferencia de prensa el 5 de mayo de 2026.
Autoridades de la Ciudad de México dieron a conocer que la fecha en la que terminará el plazo para la conclusión de las obras es el 31 de mayo.
La Línea 2 consta de 24 estaciones. El sitio oficial del Metro de la Ciudad de México refiere que 16 —de Tasqueña a Revolución—, contarían con mejoramiento de imagen, mantenimiento integral a las vías, cárcamos, aparatos eléctricos y electrónicos, así como de red contra incendios y equipamiento de cámaras de seguridad.
El Sabueso, la unidad de verificación de Animal Político, recorrió las 16 estaciones el miércoles 6 de mayo, un día después de que se confirmó la reapertura a finales de mes, en un horario de 11:00 a 16:00 horas para documentar las afectaciones y encontró que la reducción de andenes, las escaleras intervenidas, la suspensión de elevadores y escaleras eléctricas impactan especialmente en personas con discapacidad física o movilidad reducida.
Las estaciones Portales, Nativitas y San Antonio Abad estaban cerradas por las obras de renovación y Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, ha hablado de “medidas de protección civil necesarias”. Sin embargo, en cada una de estas 16 estaciones había trabajadores realizando labores con cableado expuesto, soldando, quitando losetas o moviendo cascajo sin restricciones de días u horarios.
Adrián Rubalcava, director general del Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, aseguró al inicio de las obras que “se tendría RTP”. Se trata de la Red de Transporte de Pasajeros de la Ciudad de México, un servicio de autobuses públicos.
Pero al preguntar a una policía en la estación Chabacano dónde salía el autobús de RTP negó que hubiera servicio en general. El servicio del RTP funciona de lunes a viernes desde las 22:00 horas, sábados desde las 20:00 horas, y domingos todo el día.

Lona que ofrece servicio de RTP en la estación Chabacano.
Las obras en el Metro están enfocadas en mejorar su imagen y darle mantenimiento, pero no necesariamente contemplan la inclusión y la accesibilidad. En esta etapa de renovación, estos ámbitos no se han tomado en cuenta, pese a que el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, ha dicho que “estamos generando condiciones de accesibilidad, de posibilidad que puedan transitar adecuadamente”.
Mariana Vaca es profesora de inglés, tiene 54 años y movilidad asistida mediante bastón. Señala a El Sabueso que las obras afectan incluso antes de ingresar al Metro, lo que aumenta sus trayectos y la anticipación con la que debe salir de casa para llegar a tiempo; normalmente, usa este transporte desde la estación Ermita.
“Hubo un pedazo de la calle donde te ponían unas tablas de madera (…). Sí tenía que recurrir a gente amable, de repente que te dicen: ‘Señora, le ayudo’”, recuerda.
Mariana Vaca indica que hay estaciones en la Línea 2, como Bellas Artes, que no cuentan con elevador o que si existe no se puede utilizar. El Sabueso detectó que en otras estaciones, como en Zócalo, los elevadores tienen una banda amarilla en la que se lee “Precaución” o que están cubiertos de plástico transparente que impide el acceso.



Elevadores sin servicio en las estaciones de Tasqueña, Chabacano y Zócalo/Tenochtitlan.
Alia Pieto, de 29 años, llega a la estación Villa de Cortés con movilidad asistida mediante bastón y acompañada de su madre. Letreros como “No hay salida”, “No pase”, “No hay servicio” interrumpen su paso al tener que bajar las escaleras de manera manual porque las eléctricas no están disponibles.

Salida bloqueada en la estación Villa de Cortés.
“Aquí en donde están las maderas, que se disminuye el pasillo, entonces una persona con silla de ruedas tendría un riesgo. Las rampas están lejos de las entradas”, advierte la mamá de Alia de posibles caídas, incluso a las vías del Metro. “Sí le ayudo, pero ¿si viniera sola y hasta el camión?”, se preocupa ante la necesidad de que su hija esté acompañada.

Tablas de madera en la estación Villa de Cortés.
Valentín Peña, de 62 años, se traslada desde Azcapotzalco en Metro con muletas. Pero en la estación Pino Suárez de la Línea 2 su trayecto se complica al no encontrar un elevador o escaleras eléctricas, las cuales están bloqueadas por tablas de madera.
“Ahorita para bajar las escaleras está muy feo y yo puedo pisar mal y caerme hasta abajo. Entonces, sí nos afecta. No nada más a mí, a toda la gente”, lamenta.
“Sí me gustaría que vieran los de los elevadores. Hay estaciones que no son para bajar en escaleras, en las que así ya sería más fácil para bajar”, solicita Valentín Peña.
Las personas con discapacidad o movilidad asistida no se sienten incluidas en las obras de remodelación, mientras que el Reglamento de Construcciones establece que “en ningún caso las obras, reparaciones u ocupación de la vía pública deben ser obstáculo para el desplazamiento accesible, seguro y continuo de las personas con discapacidad”.
“Que las personas que las hicieron se pudieran poner un día en los pies de una persona con discapacidad, ya sea con bastón o con silla de ruedas, para que vieran qué tan importante es movilizar esta parte de la sociedad, tanto desde la inclusión como de la infraestructura”, agrega Alia Pieto.
Tasqueña: aún con obras en proceso y personal trabajando en andenes y pasillos. Mantas tapando zonas de construcción y un lado completo de los andenes está bloqueado, además de una parte del otro. Pasillos con tablas de madera, cableado expuesto y al menos un elevador suspendido.
General Anaya: cableado expuesto y paredes en obra negra. Materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Al menos una escalera eléctrica bloqueada.
Ermita: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. El elevador está suspendido.
Portales: sin servicio.
Nativitas: sin servicio.
Villa de Cortés: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Elevador suspendido. Al menos una escalera bloqueada.
Xola: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Transportación de materiales de gran tamaño mientras había usuarios en el Metro.
Viaducto: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Autoridades mencionaron que la remodelación no considera elevadores. Tampoco hay escaleras eléctricas disponibles.
Chabacano: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Andamios en uno de los accesos y el elevador está suspendido.
San Antonio Abad: sin servicio.
Pino Suárez: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Más de dos escaleras presentan superficie irregular. Pasillos aún en obra delimitados con tablas de madera y bolsas negras. Paredes en obra negra, cableado expuesto y mantas colocadas en los techos.
Zócalo/Tenochtitlan: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Cableado expuesto. Algunos pasillos de acceso y correspondencia están bloqueados, mala iluminación y letreros de riesgo de caída por trabajos de mantenimiento.

Allende: materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. Paredes sin acabados y techos provisionales.
Bellas Artes: al menos una entrada bloqueada. Zonas, como las escaleras, sin pavimento, poca iluminación en andenes y pasillos. Paredes en obra negra. Materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras. No hay elevadores ni están contemplados en la remodelación, según policías. No existe la línea amarilla que no se debe rebasar.
Hidalgo: paredes en obra negra, cintas de precaución en pasillos y andenes. Materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras.
Revolución: paredes en obra negra. Materiales de construcción y personal trabajando que obstruyen pasillos, andenes y escaleras.