El Sabueso · 11 de abril de 2026
Utilizar gasolina magna en lugar de gasolina premium sí afecta el motor y el desempeño de un automóvil. Sin embargo, solo ocurre si el modelo requiere gasolina premium obligatoriamente y esto lo puedes consultar en el manual o en la tapa del depósito del vehículo.
Las principales diferencias entre ambos combustibles es que la gasolina magna (verde) tiene un octanaje de 87, se utiliza en motores de baja compresión y es más barata. Mientras que el octanaje de la gasolina premium (roja) es de mínimo 91, se usa en motores de alta compresión o turbo y es más cara.
En el caso de México, la roja cuesta alrededor de cinco pesos más que la gasolina regular. De acuerdo con el índice de precios reportados por la Comisión Nacional de Energía, al 10 de abril, la verde costaba 23.99 pesos por litro y la gasolina premium 28.99 pesos por litro.
Es decir, la gasolina premium de alto octanaje —la capacidad de la gasolina para resistir la detonación prematura dentro del motor: a mayor índice, mayor estabilidad— otorga mayores beneficios que la magna, como mejor desempeño y potencia del motor, mejor combustión y mejor rendimiento por kilometraje, explica Jaime Sánchez Valente, ingeniero químico y profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El 8 de abril, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum sugirió utilizar gasolina magna debido al precio elevado de la gasolina premium, pese a la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Entonces, la gasolina premium sí protege el motor del automóvil, principalmente en vehículos de alta gama de marcas como Mercedes-Benz y Audi, aunque hay algunos modelos en los que el vehículo ajusta el motor de manera automática.
Además, es necesario puntualizar que cada motor está diseñado para utilizar un combustible con cierto número de octanos.
Por ejemplo, el manual de Mercedes-Benz indica que sus vehículos deben abastecerse obligatoriamente con gasolina sin plomo con mínimo 91 octanos, que en México corresponde a la gasolina premium.
Dentro de estas especificaciones, la empresa señala que utilizar el combustible incorrecto puede disminuir la potencia del auto, aumentar el consumo de combustible y reducir la vida útil del motor.
No obstante, este manual otorga una alternativa provisional de llenar una mitad del tanque con gasolina regular y la otra mitad con gasolina premium, aunque en caso de hacerlo recomienda no circular a altas velocidades y evitar aceleraciones intensas.
“Incluso una cantidad pequeña del combustible equivocado podría originar daños en el sistema de combustible, en el motor y en el sistema de depuración de los gases de escape”, menciona el manual de Mercedes-Benz.
Sin embargo, Germán Carmona, académico del Instituto de Ingeniería de la UNAM, menciona que utilizar gasolina magna en vehículos diseñados para gasolina premium no ocasiona riesgo de daño en los vehículos, sino que únicamente “se pueden presentar algunos temas de pérdida de potencia y menor rendimiento, en un vehículo con desgaste puede haber cascabeleo en el motor, pero no daños físicos fuertes”.
Aclara que sí hay problemas en caso contrario, es decir, si se coloca gasolina premium a un auto de baja gama debido a que la explosión del combustible es más fuerte y esto puede generar mayor desgaste.
“Los vehículos convencionales no tienen por qué apegarse a usar gasolina premium, no es necesario, la gasolina magna es la indicada”, determina el especialista.
La Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee) emitió una guía para un mejor consumo de combustible en la que recomienda dar mantenimiento a los filtros de aire del automóvil cada 10,000 mil kilómetros recorridos y no frenar de manera brusca, ya que el motor baja rápidamente las revoluciones y la gasolina no se quema adecuadamente.
También evitar las llantas bajas de aire para que el motor haga menos esfuerzo, no acelerar de inmediato en el arranque para cuidar el motor, acudir al servicio de limpieza de los inyectores en un periodo de 10,000 a 20,000 kilómetros o cada dos años.
Y, finalmente, al acudir a la gasolinera a reabastecer el tanque, verificar que las bombas estén verificadas por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y que siempre marquen “0” antes de cargar el combustible.
Margarita González Brambila, doctora en Biotecnología y docente en la UAM, advierte que incluso el uso de la gasolina magna provoca el incremento de enfermedades y la emisión de gases de efecto invernadero al tener contaminantes como el azufre, por lo cual recomienda la gasolina con mayor octanaje.
Afirma que con el uso de gasolina premium es posible evitar enfermedades respiratorias, alergias o algunos tipos de cáncer.
“Cuidar el medio ambiente es costoso, pero es mucho más costoso pagar la cura de una enfermedad que remediar el medio ambiente”, concluye.
En México, durante 2025 se produjeron 356.323 millones de barriles de gasolina, según información de la Base de Datos Institucional de Petróleos Mexicanos (Pemex).