Daniela Martínez Martínez · 17 de septiembre de 2025
Después de la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, en redes sociales ha surgido la duda sobre qué hacer en caso de ser alcanzado por el fuego en un incendio.
El doctor Joel Bucio Rodríguez, médico especialista en urgencias médico-quirúrgicas, explica a El Sabueso cuáles son las principales recomendaciones a seguir en caso de ser alcanzado por las llamas, tanto para la persona con quemaduras como para las personas que pueden auxiliar en los momentos antes de que lleguen los paramédicos u otros servicios de emergencia.
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De acuerdo con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, un incendio es “un fuego no controlado de grandes proporciones, el cual puede presentarse de manera instantánea o gradual, pudiendo provocar daños materiales, pérdida de vidas humanas y afectación al ambiente”.
En caso de un incendio, ya sea en interiores o exteriores, es importante llamar al número 911 para recibir la ayuda de servicios de emergencia como los bomberos, paramédicos y Protección Civil. Pero, ¿qué hacer mientras arriban estos servicios? Aquí te compartimos algunos aspectos a tener en cuenta.
La Cruz Roja Mexicana explica que hay tres tipos de quemaduras: primer, segundo y tercer grado. Esta lesión traumática en la piel es causada por el contacto con calor extremo, productos químicos, radiación o electricidad.
El doctor Bucio explica que atender a una persona que se está quemando puede ser muy complejo porque las medidas inmediatas dependen del lugar y de la causa del incendio.
Aun así, señala que hay una serie de pasos básicos que quienes están cerca pueden aplicar antes de que lleguen los servicios de emergencia. Estos se pueden dividir en cuatro aspectos principales, aunque en la práctica pueden ocurrir simultáneamente.
Primero, se debe detener el proceso de la quemadura, es decir, detener el fuego. Para ello, la persona en llamas debe quedarse quieta, tirarse al suelo y rodar. Y si es posible, taparse la cara con las manos para no quemarse esas partes.
El especialista explica que cuando una persona entra en contacto con el fuego, suele correr de manera instintiva debido a la descarga de adrenalina que liberan las glándulas suprarrenales, encargadas de producir hormonas como el cortisol. Esta reacción forma parte de la activación del sistema nervioso simpático —la red de nervios que ayuda al cuerpo a activar la respuesta de “lucha o huida”.
Sin embargo, el correr genera más oxígeno y eso evita que el fuego se apague. Si alguien más ve a una persona en el suelo en llamas, debe cubrirla con algún trapo o tela para disminuir el oxígeno y sofocar el fuego. Solo hay que tener cuidado de no usar telas sintéticas o de nylon y de cubrir con la tela, no abanicar a la persona ni echarle aire. También, como último recurso, se puede echar agua para apagar el fuego.

Segundo, una vez que se apagó el fuego la quemadura debe enfriarse. Para esto se tiene que aplicar mucha agua en temperatura ambiente, no muy fría ni helada. Si hay agua purificada es mejor, sino, con el agua que se tenga disponible por lo menos por cinco minutos. Si hay quemaduras en los ojos, también se deben lavar con mucha agua.
Tercero, prevenir la hipotermia al mismo tiempo que se enfría la quemadura, ya que hay un choque de temperaturas entre la zona quemada y el agua. Para esto se debe de quitar la ropa y accesorios, ya que la piel se empieza a inflamar y estos pueden causar un especie de torniquete.
Después de quitar la ropa hay que cubrir con una manta o tela seca y, si se puede, llevar a la persona a algún lugar cubierto. Es importante mencionar que si hay trozos de tela que estén pegados a la piel no hay que retirarlos, y si se forman ampollas no se deben de romper.
La Clínica Mayo recomienda para las quemaduras graves: verificar si la persona quemada respira. Si es necesario, comienza con la respiración de rescate si sabes cómo hacerla y elevar la zona quemada por encima de la altura del corazón, en la medida de lo posible.
Cuarto, proteger las zonas quemadas. En este paso, que igual puede suceder a la par del tercero, se pueden colocar gasas o vendas limpias en las zonas que están quemadas. No se debe aplicar en la piel ninguna otra sustancia, como pomadas, harina o sábila. Al mismo tiempo se recomienda que la persona que está ayudando use cubrebocas.
De acuerdo con Protección Civil de la Ciudad de México, si hay un incendio en tu casa y no puedes salir, debes hacer lo siguiente:
Cierra todas las puertas que puedas de la habitación donde te encuentres y coloca trapos húmedos en las rendijas para evitar la entrada de humo. Llama al 911 lo antes posible y, mientras esperas ayuda, cúbrete nariz y boca con un paño —de preferencia mojado— y desplázate arrastrándote por el piso. Si no es posible bajar, sube a la azotea y deja la puerta abierta para evitar que el humo se acumule en las escaleras.
Si estás en tu casa pero sí puedes salir, primero, si el fuego apenas comienza y tienes un extintor, úsalo. Nunca intentes apagar con agua un incendio provocado por aparatos eléctricos o por aceite porque puedes electrocutarte o avivar las llamas. En esos casos sofócalo con sal, bicarbonato o tapando la sartén.
Si el fuego crece y no es controlable, aléjate, cierra las puertas, baja por las escaleras —nunca uses el elevador— y llama de inmediato al 911. No regreses al interior por ningún objeto.
Si estás al aire libre y se desata un incendio, lo primero que debes hacer es apartarte lo más rápido que puedas en dirección contraria al viento, para evitar inhalar humo, y marcar al 911 para reportar el fuego. Trata de alejarte de sustancias u objetos inflamables, como la gasolina.
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