¿La flor de nochebuena es tóxica para perros y gatos? No es mortal, pero sí irritante

Kenia Hernández Rivera · 21 de diciembre de 2025

¿La flor de nochebuena es tóxica para perros y gatos? No es mortal, pero sí irritante

Cada diciembre la flor de nochebuena invade hogares, oficinas e incluso los camellones de Paseo de la Reforma —una de las avenidas más importantes y emblemáticas de la Ciudad de México (CDMX)—. Su color rojo intenso y presencia festiva la convierten en protagonista de la decoración navideña. Sin embargo, con su llegada también “florecen” mitos o ideas erróneas: en primera instancia, que es altamente tóxica para nuestras mascotas. Pero la realidad es que no es mortal para perros y gatos, aunque sí puede causar irritación.

Nativa de México, la Euphorbia pulcherrima —conocida también como flor de Navidad, de Pascua y estrella federal— suele atraer a perros y gatos, quienes bajo su curiosidad innata acostumbran a olfatear y morder cualquier objeto nuevo en casa. En ese acercamiento llegan a ingerir tanto las hojas verdes como las brácteas (las hojas rojas parecidas a pétalos).

De acuerdo con Edgar Islas Calderón, médico veterinario zootecnista y especialista en nutrición animal, avalado por la Universidad de Texas y la UNAM, la irritación sucede principalmente por la savia lechosa o látex. Esta sustancia brota de un sistema de canales o conductos secretores —denominados lactíferos—, que recorren toda la planta. El líquido, de color blanquecino y consistencia gomosa, se encuentra en tallos, hojas y brácteas. Si bien debido a su sabor amargo la mayoría de los perros y gatos desisten tras el primer mordisco, la cantidad ingerida es determinante para realizar primeros auxilios en casa o identificar si se trata de una urgencia veterinaria.

“Es importante diferenciar entre si son venenosas, irritantes o tóxicas, porque existe la confusión. Me encuentro con diversas tutoras y tutores de animales de compañía que tienen la concepción de que son venenosas. La nochebuena no lo es como tal, pero sí irritante. Al podar o morder la planta, la savia queda expuesta y la reacción depende de la dosis”, explica en entrevista con El Sabueso.

Entre mitos y recomendaciones: “La savia causa irritación a nivel gástrico”

En la mayoría de los casos, el contacto se limita a una leve irritación en la boca, babeo o enrojecimiento que aparece entre los 20 y 30 minutos después de morderla. No obstante, si la cantidad ingerida es mayor —más de tres hojas—, o si se trata de cachorros, gatitos o animales mayores, pueden presentarse vómitos, arcadas, diarrea o decaimiento entre los 30 minutos y las dos horas posteriores. Aún más delicado es cuando la savia entra en contacto con los ojos; lo anterior puede causar inflamación intensa e incluso lesiones en animales más sensibles.

“Primero debemos observar si está inflamada o caliente la mucosa oral. Los más susceptibles son los cachorros, los gatos jóvenes y los perros mayores, sobre todo si padecen alguna enfermedad crónica. Algunas personas piensan: ‘Si vomita un par de veces expulsará el resto de las hojas y se recuperará’. Pero el problema es que la savia causa irritación a nivel gástrico. Si a ello le sumamos que el reflejo del vómito genera una gran presión en el estómago, en ocasiones puede derivar en pequeñas ulceraciones”, pormenoriza vía telefónica.

A tenor de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC) de la máxima casa de estudios, el látex de la nochebuena tiene una mezcla de químicos como esteroles y terpenos, pero ninguno es venenoso. En personas, si toca la piel y luego te expones al sol puede causar irritación. No es un ingrediente en particular el culpable, es más una combinación con rayos UV lo que activa el efecto.

De igual manera, el veterinario zootecnista sostiene que como tutores se debe estar atento a las hojas secas que caen con el tiempo, pues algunas todavía pueden contener savia.

Islas Calderón, quien además está especializado en temas de comunicación sobre salud y bienestar animal, recomienda seguir estos pasos si nuestra mascota tuvo un encuentro cercano con la flor de nochebuena:

  •         Limpieza inmediata: retirar cualquier resto de hojas de las patas, pelos o belfos (labios en animales) para evitar que vuelvan a ingerirlas al lamerse.
  •         Enjuague suave: lavar las mucosas irritadas solo con agua fresca o tibia. Si la irritación es en los ojos y lucen cerrados, lagrimeando o con párpados hinchados, se debe usar una torunda con agua suavemente.
  •         Evita la automedicación: no aplicar pomadas ni usar medicamentos humanos, ya que pueden ser altamente tóxicos si los lamen. Tampoco es necesario usar té de manzanilla, que a veces irrita más, o algún tipo de colirio (solución líquida estéril que se aplica en forma de gotas) en los ojos.
  •         Consulta profesional: de observar vómitos recurrentes o decaimiento profundo, no esperar; lo ideal es acudir de inmediato al veterinario.

En contexto, con datos de la DGDC de la UNAM, la desinformación de que esta flor es tóxica tiene sus orígenes en el libro Plantas venenosas de Hawái, del autor Harry L. Arnold, el cual afirma: “No hay venenos que se acerquen a la fuerza y violencia encontrada en estas plantas”. Esa aseveración se basó en un relato según el cual, en 1919, un niño de dos años habría fallecido tras ingerir una hoja de nochebuena. Sin embargo, no existe evidencia que confirme que sí ocurrió realmente.

La flor de lirio sí causa fallas renales o hepáticas en los gatos

La nochebuena no es la única protagonista de riesgo. Durante esta temporada debemos vigilar otros frentes. En contraste con la flor de Navidad, los lirios —usados en decoraciones religiosas y altares durante la época decembrina— son extremadamente peligrosos para los gatos, que causan fallas renales o hepáticas  en pocas horas. El muérdago natural también es muy irritante, aunque en México es más común usar versiones artificiales.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) apunta en un artículo que toda la planta de lirio es tóxica: el tallo, las hojas, las flores, el polen e incluso el agua en un florero. Comer solo una pequeña cantidad puede causar en el mamífero insuficiencia renal fatal en menos de tres días. 

Empero, la toxina, que solo afecta a los gatos, no ha sido identificada hasta ahora, según la agencia estadounidense. Los perros que comen lirios pueden tener malestar estomacal leve, pero no desarrollan insuficiencia renal.