Estudiantes de CDMX podrán faltar a clases durante su periodo menstrual: ¿por qué es importante?

Jennifer Flores · 4 de septiembre de 2025

Estudiantes de CDMX podrán faltar a clases durante su periodo menstrual: ¿por qué es importante?

“A veces los cólicos son muy fuertes y en cada periodo me da miedo manchar mi uniforme de sangre”, cuenta Victoria, una estudiante de secundaria de 14 años. Su caso no es aislado, y desde 2019 colectivas feministas exigen al gobierno mexicano tomar acciones para garantizar una menstruación digna. 

El 15 de agosto, el Congreso de la Ciudad de México aprobó un dictamen a favor de una iniciativa para que las ausencias que provoca el periodo menstrual no afecten el desempeño académico ni generen sanciones disciplinarias. Además, si las inasistencias coinciden con exámenes o entregas importantes, la persona menstruante tendrá derecho a solicitar su reprogramación.

La iniciativa la propuso la diputada morenista María del Rosario Morales Ramos para reformar la fracción XIII bis del Artículo 111 de la Ley de Educación local, que establece derechos para recibir educación sobre preservar la integridad física y contemplar que las personas menstruantes que presenten síntomas puedan ausentarse de las labores escolares justificadamente.

De acuerdo con el Manual sobre salud menstrual elaborado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), alrededor de 43 % de las personas menstruantes a nivel mundial prefiere quedarse en casa durante su periodo por las molestias que les provoca.

Lee también: El ‘sida’ no se transmite por consumir alimentos contaminados

¿Por qué justificar una falta escolar por síntomas asociados con la menstruación?

“Cuando estoy menstruando cualquier actividad se vuelve más pesada, sensible e incómoda para mí”, explica Victoria, quien también presenta cólicos fuertes, hinchazón menstrual, náuseas, dolor pélvico y de senos e irritabilidad. 

Generalmente, durante su periodo las personas menstruantes padecen malestares como la dismenorrea, definida por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como el dolor durante la menstruación de tipo cólico en la parte inferior del abdomen, presente durante al menos tres ciclos menstruales, con una duración desde cuatro horas hasta cuatro días.

“Mi periodo menstrual sí afecta mi desempeño académico, son días en los que mentalmente me siento desmotivada y físicamente los cólicos me afectan al grado de marearme o sentir que un cinturón oprime mi panza todo el tiempo”, narra Victoria.

La estudiante califica la iniciativa como “un acto feminista” que requiere de la ayuda de todas las personas involucradas para que rinda resultados óptimos. “Es un alivio que sea posible que faltemos a la escuela durante nuestro periodo. He visto a mis amigas vivirlo, incluso a mis profesoras. Sé que no soy la única a la que afecta y que será de gran ayuda para las mujeres”, dice.

Jessica, madre de otra estudiante de secundaria, señala que su hija durante su periodo menstrual presenta malestares fuertes. “Empezó a menstruar a los nueve años, desde ese momento yo no la llevo a la escuela al menos dos días durante su periodo porque es incómodo”, agrega. 

Anahí Rodríguez, fundadora de Menstruación Digna México, afirma que “legislar es importante, pero no es suficiente. México necesita educar sobre el periodo menstrual como un proceso natural e involuntario desde la infancia”. La activista también pide que los temas vistos durante la ausencia de estudiantes que pidan licencia sean reprogramados para su enseñanza.

Lee también: ¿Los ‘pinchazos’ en el Metro pueden transmitir VIH? La posibilidad es casi nula, dicen especialistas

La salud menstrual en México 

En la Encuesta nacional de gestión menstrual de 2022, elaborada por la UNICEF en colaboración con la colectiva Menstruación Digna México, se registró que 20 % de las personas menstruantes no cuenta con la infraestructura necesaria para la gestión menstrual.

Las entrevistadas destacan que la falta de presupuesto, de información y de concienciación obstaculizan que vivan su periodo menstrual de la manera más óptima posible. “Hay una incomodidad porque se está desprendiendo el revestimiento del útero, pero no está bien que se nos enseñe que la menstruación es dolorosa o que nos debemos avergonzar”, asegura Anahí Rodríguez.

“En algunas escuelas ubicadas en zonas rurales del país, las páginas en donde se explican temas de salud menstrual son arrancadas de los libros de texto o el profesorado decide omitir el tema de la planeación escolar porque está mal visto hablar o enseñar sobre ello”, ejemplifica. 

A Victoria, quien vive en la Ciudad de México, le hablaron de la menstruación durante tres clases en su último año de primaria; y ahora que estudia la secundaria el tema no ha sido tratado. Su mamá la apoya cuando llega su periodo, pero aún le dice que “se reserve” de comentarlo a las demás personas y que esconda su toalla sanitaria al momento de ir al baño. 

De acuerdo con datos de El Sabueso y Menstruación Digna México, hasta agosto de 2025, 23 estados de México reformaron sus leyes locales a favor de la salud menstrual. En ese sentido, Coahuila es la entidad con más acciones, como la gratuidad de productos de gestión menstrual (PGM) en centros penitenciarios. Por el contrario, estados como Chiapas, Durango, Nayarit, Sinaloa, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz no han realizado cambios en sus leyes. 

Mapa panorama de Salud Menstrual por estados. Fuente: El Sabueso y Menstruación Digna México
Mapa panorama de Salud Menstrual por estados. Fuente: El Sabueso y Menstruación Digna México

Da clic aquí para interactuar con el mapa y conocer más detalles.

Aunque los avances legislativos son importantes, cabe destacar que en algunos estados, las leyes son rechazadas, utilizadas con fines políticos o no se llevan a cabo de manera correcta. En el caso de San Luis Potosí, Gabriela Silva, cofundadora de Organización para Chicas, explicó:

“Hemos visto que es una herramienta política para los partidos. Por ejemplo, el programa de PGM no es una obligación del Estado, sino que es un apoyo de la Secretaría de Educación que en algunas escuelas ni siquiera ocurre”.

¿Qué falta para garantizar una menstruación digna en las escuelas?

La aprobación del dictamen representa un avance significativo en la salud menstrual. Sin embargo, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México debe promulgar la iniciativa y, posteriormente, publicarla en la Gaceta Oficial para que se efectúe. 

Otros aspectos, como la carencia de productos de gestión menstrual, la ausencia de servicios de enfermería que atiendan correctamente los síntomas menstruales y la infraestructura inadecuada de baños en las escuelas impiden la garantía de vivir una menstruación digna. De acuerdo con el manual para docentes y personal directivo Menstruar en la Escuela, elaborado por Mexicanos Primero y la Fundación Femmex, 23 % de los centros escolares del país, es decir, al menos 56 mil escuelas, no cuenta con servicios de agua, y alrededor de 6 mil no tienen baños. 

Actualmente el tema es considerado tabú en México, asegura Anahí Rodríguez: “Existe una falta de sensibilización muy grande. La presidenta Claudia Sheinbaum ya agregó la menstruación digna a la Cartilla de Derechos de las Mujeres, pero tendría un efecto mayor que hable de ella en sus conferencias matutinas o que impulse campañas masivas de información y atención.

“Aún no se revelan qué parámetros garantizarán que, al pedir la licencia menstrual, los síntomas menstruales de las estudiantes no sean cuestionados o minimizados por las autoridades escolares; habrá que priorizar que sea de fácil acceso para todas”, añade la fundadora de Menstruación Digna México. 

En el ciclo escolar que recién comienza, a Victoria la entusiasma volver a clases para su último año de secundaria y encontrarse con sus amigas. “Me gustaría que ninguna compañera se ausente o incomode por su periodo menstrual. Vamos a la escuela a aprender y necesitamos buenas condiciones para hacerlo”, concluye.