Miroslava Garduño · 2 de septiembre de 2025
A veces vamos al baño y nunca meditamos en los mensajes que el cuerpo nos envía con los desechos que arrojamos. Por ello, en el momento de las evacuaciones debemos ser observadores para saber si es necesario consultar a un médico o no. Uno de los factores que nos dice mucho sobre nuestra salud es la orina, algo simple, pero muy importante. La orina es todo el conjunto de desechos de nuestra sangre y el exceso de agua que se almacena en la vejiga hasta que esta se expande y se llena, que es cuando nos disponemos a ir al baño.
Durante su proceso, la orina pasa por distintas fases en el cuerpo, que son las que generan olor, densidad y color. El color se da por una sustancia llamada bilirrubina, que se descompone y se traslada a los riñones.
Según la página de Medline Plus, el cambio de color de la orina depende de cuánta agua se consume y del estado de salud de la persona, así como de algunos medicamentos o incluso de algunos alimentos.
Cuando el cuerpo está bien, la orina debe ser de un color amarillo claro; puede variar unos tonos hasta llegar a un amarillo tostado, pero cuando cambia a otros tonos más oscuros o de color nos está alertando de situaciones que nuestro organismo sufre.
Si la orina no tiene color, o el amarillo es demasiado claro, significa que el cuerpo está recibiendo demasiada agua. Lo ideal es que tomemos dos litros de agua al día, pero si excedemos esta cantidad iremos mucho al baño y el desecho no tendrá color, a la vez que forzaremos el riñón, ya que no podrá expulsar el exceso de agua.
Empecemos con la orina que es de un tono rosa o rojo. Esta puede deberse al consumo de algunos alimentos como betabel, que es la razón más común debido a los pigmentos naturales llamados betalaínas, responsables de este fenómeno. Y lo mismo pasa con los arándanos rojos.
Cuando la orina llega a ser café puede que se deba a algunos medicamentos que estemos consumiendo, como el metronidazol o la nitrofurantoína, y a alimentos como las habas. Lo preocupante de este color es la posibilidad de que se deba a una enfermedad del hígado o de los riñones o a una enfermedad del sistema nervioso que se llama porfiria.
La amarilla oscura o naranja puede ser causada en su mayoría por medicamentos para el estreñimiento y quimioterapias; también las vitaminas del complejo B generan este color en la orina.
La micción también puede llegar a ser de color verde o azul. Sucede por tintes o colorantes alimentarios, medicamentos para la depresión, úlceras y reflujo ácido, dolores y síntomas de artritis. También puede ser preocupante, pues es una reacción a una enfermedad llamada hipercalcemia benigna familiar y por infecciones urinarias por ciertas bacterias.
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Sí es necesario asistir al médico ante cualquier cambio de color que se presente en la orina, pues es cuando el cuerpo nos aviza que no hay algo bien en nuestro organismo.
El especialista encargado de tratar los temas de la orina es el urólogo, un médico experto en las vías urinarias y la función hepática del cuerpo. Es necesario acudir con este especialista cuando se presente un color anormal en la orina, como los que mencionamos anteriormente.
En caso de que una persona menstruante presente sangre sin ser las fechas de su periodo, se debe acudir al médico para una valoración y decidir a qué especialista canalizar el caso, ya que distintos factores pueden originar la sangre fuera del periodo.
También es necesario acudir con el especialista cuando se presente dolor al momento de ir al baño, cuando no pueda hacer del baño por un día o más o incluso si la consistencia de la orina cambia y se ve turbia, lechosa o presente espuma.
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¿Sabías que la orina se puede usar para cultivos? Así es, en Vermont, Estados Unidos, la orina se usa como fertilizante para las plantas de cultivo. En 2011, y con ayuda de la Universidad de Michigan, expertos encontraron que los componentes minerales de nuestros residuos son los mismos que tienen la mayoría de los fertilizantes.
Para su recolección existen baños especiales que separan los residuos líquidos de los sólidos en recipientes especiales. Aunque también se puede hacer de modo artesanal cuando se va al baño, solo es cuestión de arrojar la orina en recipientes que puedan sellarse perfectamente.
Para su uso sólo debe diluirse en agua y la dosificación depende del tipo de planta. Las únicas plantas que de verdad se benefician de este “oro líquido” son aquellas verduras de hoja verde, tomates, maíz, calabazas, calabacines y pepinos.