Editatonas y una escuela de mujeres wikipedistas: ¿cómo reducir brechas de género?

Kenia Hernández Rivera · 2 de marzo de 2026

Editatonas y una escuela de mujeres wikipedistas: ¿cómo reducir brechas de género?

Cada día millones de personas escriben una duda en los motores de búsqueda de internet y uno de los primeros resultados en aparecer es Wikipedia. Pese al avance de la inteligencia artificial (IA) y los nuevos buscadores, “la enciclopedia libre” sigue siendo de las principales fuentes de consulta en línea. 

Pero “¿cómo y quién está contando la historia en internet?”, se preguntó Carmen Alcázar, politóloga y directora ejecutiva de Wikimedia México, organización afiliada a la Fundación Wikimedia que promueve el conocimiento libre y abierto. No bastó con saber la respuesta. Del cuestionamiento surgió Editatona

Se trata de un proyecto dirigido por y para mujeres que, mediante jornadas colectivas de edición, enseñan a crear y mejorar artículos en la enciclopedia sobre mujeres destacadas en distintos ámbitos: arte, ciencia, ciencias sociales, deporte, política y tecnología, entre otros. Editatona ha convertido la edición en una forma de activismo. 

El proyecto tiene presencia en al menos 15 países y en 21 entidades de México, con la meta de llegar a cuatro estados más. En su agenda figuran encuentros como la “Maratona Guadalupe-Reinas” y sesiones temáticas dedicadas a temas específicos, desde la endometriosis hasta la feminización del hambre.

“No es la enciclopedia la que invisibilizó históricamente a las mujeres, sino una producción académica que durante años privilegió a los hombres”, señala.

Si las mujeres no están representadas o si sus perfiles se construyen desde miradas sesgadas, el vacío impacta en la memoria colectiva y en las generaciones que buscan referentes.

Según Editatona, en la enciclopedia se crean más de 250 artículos todos los días. En México, con corte a mayo de 2025, de las 27,054 biografías de personas con nacionalidad mexicana, 6,958 son de mujeres (25.7 %), 20,035 son de hombres (74 %) y 61 corresponden a otros géneros (0.22 %).

Además, solo 2 de cada 10 editoras en Wikipedia en Español son mujeres (equivalente a 23.6 %), frente a 76 % de hombres. Pero el sesgo también se refleja en la cantidad de artículos, donde de cada 100 biografías, apenas 12 corresponden a ellas, según Alcázar Castillo.

Editatona: ¿en qué consiste?

En 2014, de cada 10 personas editoras solo una era mujer. El dato provenía de una encuesta global realizada por la fundación que sostiene Wikipedia y, aunque en México los eventos locales parecían mantener cierta paridad, el contraste resultaba inquietante.

Lo que comenzó como una conversación entre wikipedistas mexicanas y colegas de España, Argentina y Venezuela se transformó, en enero de 2015, en el primer encuentro formal en el Instituto Simón Bolívar, en la Ciudad de México. La apuesta era reducir la brecha de género en la enciclopedia más consultada del mundo y hacerlo desde la acción colectiva.  Talleres básicos de edición, jornadas intensivas de redacción y acompañamiento permanente fueron el punto de partida.

“Junto con otras compañeras de la región hispanohablante iniciamos un conteo de biografías en Wikipedia en Español. Ya en México, intercambiamos palabras con compañeras activistas; específicamente con la Colectiva Luchadoras y SocialTIC”, resume Carmen Alcázar en entrevista con El Sabueso, la unidad de verificación de desinformación de Animal Político. “Desde 2015 arrancó la jornada y de ahí se replicó primero en Brasil. Pero incluso hubo países con editatonas donde no había una comunidad de wikipedistas como Nicaragua, Honduras y El Salvador”.

Las sesiones se componen de un taller donde las participantes aprenden a filtrar fuentes y a redactar e investigar con perspectiva de género, con una duración aproximada de dos horas. Posteriormente, realizan una jornada de edición de artículos previamente seleccionados; se emplea de cuatro a cinco horas para esa actividad.

“Tenemos fuentes disponibles en línea, pero también se pueden usar libros, periódicos digitalizados, estudios. Antes de publicar un artículo lo revisamos y, si en un futuro necesita una actualización, lo hacemos. Todo debe estar en orden”, agrega.

En México, en ciertos estados la Editatona se ha celebrado de forma ininterrumpida. En Jalisco, por ejemplo, van siete años colaborando con distintas dependencias como anfitrionas, desde el Instituto Jalisciense de las Mujeres hasta el Tecnológico de Monterrey y la Secretaría de Igualdad Sustantiva. “Antes nosotras buscábamos”, dice Alcázar Castillo. “Ahora nos buscan”.

Las editatonas operan con reglas claras. Antes de redactar una biografía, las organizadoras realizan una curaduría que verifica la relevancia enciclopédica y la existencia de referencias suficientes. Si las fuentes son escasas, el artículo se pospone para evitar su eliminación.

Sobre la confianza en la plataforma, cuestionada durante años, la politóloga argumenta que se sustenta en su modelo colaborativo, en la exigencia de verificabilidad y en su carácter no lucrativo. Con 25 años de funcionamiento ininterrumpido, la enciclopedia ha consolidado mecanismos de control comunitario que obligan a respaldar cada afirmación con fuentes comprobables. 

Durante la pandemia, incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció colaboración para vigilar que la información sobre covid-19 estuviera actualizada y correctamente referenciada en la página.

Ser una editora activa en la Escuela de Mujeres Wikipedistas

Para ser considerada una wikipedista activa, una persona debe realizar al menos tres ediciones al mes. Por eso la Editatona no termina el día del evento. 

El objetivo de Editatona no es únicamente actualizar o crear artículos, sino formar editoras activas. Y es que abrir una cuenta y publicar un texto es apenas el primer paso; permanecer en la plataforma implica cumplir criterios técnicos, sostener un ritmo de ediciones.

Existe un grupo de seguimiento de al menos 170 mujeres que han participado en las jornadas y que siguen editando o, al menos, quieren hacerlo. Se trata de la Escuela de Mujeres Wikipedistas, que consiste en nueve sesiones semanales de dos horas, gratuitas, para profundizar en las herramientas de edición.

“Nos resulta difícil llegar a esas tres ediciones”, reconoce Alcázar. Pero su esperanza es inquebrantable: “Que no quede en ‘solo edité una vez y ya me voy’. Nuestra intención es que más mujeres permanezcan y se lean más textos sin tintes sexistas”.

De acuerdo con un informe de las Naciones Unidas sobre la justicia de género y libertad de expresión, publicado en 2021, la violencia de género, el discurso del odio y la desinformación se están utilizando ampliamente tanto en línea como en la vida cotidiana para suprimir las opiniones de las mujeres.

“A medida que más mujeres y personas de género no conforme emplean los espacios digitales para deliberar, debatir y forjar redes de apoyo sobre temas que son tabú en sus hogares y comunidades, las normas patriarcales del mundo real se reproducen en las plataformas”, refiere el documento.

Fuente: Editatona, octubre 2025.

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