Cuando la desinformación enferma: 14 ideas erróneas sobre el cáncer de mama

Jennifer Flores · 16 de octubre de 2025

Cuando la desinformación enferma: 14 ideas erróneas sobre el cáncer de mama

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer en mujeres a nivel mundial, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La enfermedad ha sido rodeada de mitos, rumores y mensajes engañosos que circulan en redes y cadenas de mensajería. Esta desinformación no solo genera miedo, sino que también retrasa los diagnósticos oportunos y dificulta el acceso a los tratamientos adecuados. 

Con el objetivo de fortalecer la detección oportuna y la atención médica adecuada del cáncer de mama, El Sabueso conversó con Talia Wegman Ostrosky, genetista en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), y Daniela Shveid Gerson, médica oncóloga, para desmentir 14 ideas desinformantes sobre esta enfermedad. 

En México, durante 2024, cifras preliminares de las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) contabilizaron 95,237 fallecimientos por tumores malignos; de estos, 8,450 fueron atribuidos al cáncer de mama. Desde 1988, cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama

¿Cómo saber si una noticia es falsa? El Sabueso pone en tus manos este documento contra la desinformación

  1. “Un bulto en la mama siempre es cáncer”

Falso. En realidad, los bultos en la mama como los quistes y los fibroadenomas son comunes, aunque algunos sí pueden ser dañinos. Lo recomendable, según Talia Wegman, es que tanto hombres como mujeres se autoexploren una vez al mes siempre el mismo día, es decir, si la revisión del mes de octubre ocurre el día 8, la siguiente deberá ser el 8 de noviembre. 

En el caso de las mujeres, la autoexploración tiene que hacerse 15 días después de su periodo menstrual. Por ejemplo: si la menstruación se inició el 30 de septiembre, el 14 de octubre tendrá que autoexplorarse. 

“El tamaño de estos bultos puede aumentar o disminuir por factores hormonales, si se revisan todos los días no es identificable el cambio. En el caso de detectar una anomalía, lo indicado es acudir al servicio médico”, recomienda la genetista. 

  1. “Cáncer siempre significa pérdida de la mama”

Falso. Aunque depende del caso, actualmente existen diversos tratamientos que priorizan la conservación de la mama. “En las detecciones tempranas hay poca probabilidad de perder una mama. Existen tratamientos como la tumorectomía que únicamente elimina el tumor maligno”, explica la oncóloga Daniela Shveid. 

  1. “El cáncer de mama es una sentencia de muerte”

Falso. Tener cáncer no es sinónimo de muerte. “Los diagnósticos oportunos y los tratamientos adecuados marcan la diferencia”, afirma la oncóloga. De hecho, esta enfermedad tiene una tasa de supervivencia general de aproximadamente 90 %, pero varía significativamente según la etapa de la enfermedad. 

Las tasas de supervivencia a cinco años son superiores a 99 % para el cáncer localizado —tumor que se encuentra restringido en el tejido en el que se originó—, de 87 % para el cáncer regional —aquel que se extendió más allá de su lugar de origen— y de 32 % para el cáncer metastásico —el que se ha diseminado hasta otras partes del cuerpo—, de acuerdo con la Sociedad de Cáncer Americana

  1. “Si no tengo antecedentes familiares, no puedo tener cáncer de mama”

Falso.  El Instituto Nacional de Cáncer explica que es una enfermedad multifactorial, es decir, no tiene una única causa, por lo que padecerla podría deberse a una carga hereditaria, malos hábitos o desajustes hormonales, entre otras razones.

Aunque las causas son diversas, es importante dividirlas entre modificables y no modificables: el primer caso puede ocurrir en las personas fumadoras, quienes al dejar el cigarro reducen sus probabilidades de padecer cáncer. Por el contrario, una causa no modificable es ser mujer, ya que el riesgo es mayor al que se enfrenta un hombre. 

En los casos en los que el cáncer es hereditario, las medidas de prevención son diferentes y dirigidas, señala la genetista. 

  1. “Si no tengo dolor, no es cáncer”

Falso. En sus primeras etapas, el cáncer de mama no provoca dolor. “Cuando existen molestias en la mama suele tratarse de mastopatía fibroquística —cambios benignos en el tejido mamario caracterizados por la aparición de quistes, fibrosis y nódulos, que causan dolor y molestias relacionadas con las hormonas—”, agrega la genetista Talia Wegman.

  1. “El uso de desodorantes o sostenes con varilla causa cáncer de mama”

Falso. Asumir esto es como afirmar que todas las personas que tuvieron accidentes automovilísticos tomaron café en la mañana y esa fue la causa del incidente. La genetista explica que ni el uso de desodorantes ni las varillas en la ropa interior femenina tienen la capacidad de provocar cáncer de mama; son químicos y metales a los que la mujer se expone, pero no existe evidencia médica que asegure esto. 

  1. “Los anticonceptivos orales causan cáncer de mama”

Falso. Esto ocurría con las pastillas anticonceptivas antiguas que contenían formulaciones de estrógeno. Actualmente, sí puede aumentar levemente el riesgo de padecer cáncer de mama, pero también funge como un factor protector para otros tipos de cáncer como el de ovario, explica Daniela Shveid. 

“No se ha detectado que sea un factor causal. Influye, pero no en una totalidad”, agrega. 

  1. “Los traumatismos o golpes en el pecho originan tumores malignos”

Falso. “Si esto fuera verdad, todos y todas estaríamos llenos de tumores malignos en el cuerpo”, expone la médica Shveid. Los golpes fuertes en distintas partes del cuerpo pueden provocar hematomas o dolor, pero no cáncer. 

  1. “Amamantar garantiza que no se desarrollará cáncer”

Falso. A pesar de que la lactancia tiene diversos beneficios para el cuerpo femenino, como la recuperación del útero y la pérdida de peso después del embarazo, la oncóloga Daniela Shveid Gerson asegura que “solo reduce el riesgo, pero no lo elimina por completo”. 

  1. “Si llevo una vida sana, estoy 100 % libre de riesgo de padecer cáncer de mama”

Falso. Aunque los buenos hábitos como comer saludable y ejercitarse regularmente pueden disminuir el riesgo de tener cáncer, la probabilidad permanece. Cabe destacar que el cáncer de mama no ataca a las personas de la misma forma, por ejemplo: una persona que fuma y bebe no tendrá el mismo tratamiento y resultado que alguien que lleva una vida sana.

“No solamente ayuda a reducir el riesgo de cáncer, da mejores posibilidades de sobrevivir”, expone la genetista del INCan.  

  1. “Las mastografías causan cáncer por la radiación”

Falso. En esta nota te explicamos que es falso, pues durante las mastografías el tejido mamario se comprime para reducir su grosor y así obtener imágenes de alta calidad en los rayos X. No hay evidencia científica de que la comprensión y la cantidad de radiación utilizada en la mastografía producen cáncer, pues esta es mínima y su objetivo principal es la detección de tumores.

Las mujeres de más de 40 años deben realizarse este procedimiento una vez al año. Aunque el cáncer de mama también puede ser detectado mediante una resonancia, esta es una opción más costosa y menos accesible en los sistemas de salud pública. Además, no tiene el mismo porcentaje de certeza que una mastografía. 

“La mastografía salva vidas, es una molestia de 10 segundos que puede evitar meses de tratamientos. Cuando el cáncer se detecta a tiempo es curable”, señala Talia Wegman.

Ilustración: Adán Vega.
Ilustración: Adán Vega.
  1. “Al hacer una biopsia, las células cancerígenas se esparcen en el cuerpo”

Falso. De acuerdo con la Clínica Mayo, una biopsia es un procedimiento que se realiza para extraer una muestra de tejido o de células del cuerpo para su análisis en un laboratorio. Estas se realizan para detectar cáncer u otra afección.

“No todas las biopsias son iguales, pero sí ayudan a la detección de cáncer. En la actualidad, las biopsias por aspiración de aguja fina ya no están recomendadas, pero no por esparcir sus células, sino porque no son suficientes para detectar”, explica la oncóloga. 

  1. “Hablar de cáncer atrae a la enfermedad”

Falso. Entre los tabúes que rodean a esta enfermedad se encuentra aquel que asegura que si se habla de cáncer o se realizan chequeos médicos, se atrae a la enfermedad. Pero “hablar de cáncer de mama no quita vidas, las salva”, asegura Talia Wegman. 

  1. “El cáncer de mama solo afecta a las mujeres”

Falso. Mujeres y hombres pueden padecer cáncer de mama en algún momento de la vida, aunque en probabilidades distintas. Estadísticas estadounidenses del Instituto Nacional del Cáncer (NIH por sus siglas en inglés) exponen que mientras que las mujeres tienen 12.9 % de riesgo, la probabilidad en los hombres se reduce a 0.13 %.

Durante 2024, cifras preliminares de la EDR exponen que de las 8,450 defunciones registradas por cáncer de mama en México, 99.2 % correspondió a mujeres y 0.8 %, a hombres. 

“Sí, las mujeres tienen más riesgo. Sin embargo, la desinformación provoca que los hombres ni siquiera exploren su cuerpo para detectar algún bulto cancerígeno en la mama”, visibiliza la genetista.

Hablar de cáncer salva vidas

En México, el cáncer de mama generalmente se detecta en etapas tardías, aseguran las también médicas en el Centro ABC. Algunas de las causas que retrasan el diagnóstico son la falta de acceso a programas de tamizaje, la escasez de servicios de salud —como en zonas rurales— y la dificultad en la búsqueda de atención médica. 

Hablar abiertamente sobre el cáncer de mama no solo rompe silencios, también salva vidas. La conversación se convierte en una herramienta poderosa que fomenta la conciencia, la prevención y el autocuidado en torno a esta enfermedad. Además, derriba los mitos que impiden a las personas acudir a revisiones o atender sus síntomas a tiempo.

“Es necesario mejorar la cultura de prevención en México; autoexplorarse y conocer cada parte del cuerpo para detectar anomalías a tiempo tendría que ser indispensable. Para salvar vidas no hay que tener miedo”, dice Talia Wegman.

Cada testimonio, campaña o recordatorio sobre la importancia de la detección temprana genera un impacto colectivo: inspira a alguien a hacerse una mastografía, motiva a otra persona a acudir al médico o impulsa a una comunidad entera a exigir servicios de salud accesibles.