Corea del Sur es el primer país en aplicar una ley integral para controlar los “deepfakes”

Kenia Hernández Rivera · 22 de enero de 2026

Corea del Sur es el primer país en aplicar una ley integral para controlar los “deepfakes”

La inteligencia artificial (IA) representa una transformación que despierta tanto entusiasmo como temor, especialmente ante la incertidumbre sobre la capacidad de las sociedades para regular los cambios que implica. Por ello, Corea del Sur marcó un hito al convertirse en el primer país en implementar formalmente una ley que regula su uso con disposiciones específicas para los deepfakes

“La Ley Básica de IA entra plenamente en vigor”, celebró el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias AFP. Aunque la norma fue aprobada en diciembre de 2024, su aplicación comenzó oficialmente este jueves 22 de enero. El Parlamento Europeo sostiene que adoptó las “primeras normas del mundo sobre inteligencia artificial” en junio de 2024; no obstante, están entrando en vigor de forma gradual y no serán plenamente aplicables hasta 2027.

A continuación, te explicamos en qué consiste la denominada Ley Básica sobre el Desarrollo de la Inteligencia Artificial y el Establecimiento de una Base para la Fiabilidad, mejor conocida como Ley Básica de IA, así como las principales acciones que otros países y regiones han adoptado en el ámbito global frente a este desafío tecnológico.

Mayor responsabilidad para abordar el contenido deepfake

Corea del Sur, sede de los gigantes de los microprocesadores Samsung y SK hynix, anunció que aspira a unirse a Estados Unidos y China como una de las tres principales potencias de la IA, de ahí su interés por implementar preceptos dictados por la autoridad.

Dicha ley se enfoca principalmente en exigir a las empresas y a los desarrolladores de inteligencia artificial que asuman una mayor responsabilidad a la hora de abordar el contenido deepfake y la desinformación que puedan generar los modelos de IA, otorgando al gobierno el deber para imponer multas de hasta 30 millones de wones (equivalentes a 20,400 dólares) o iniciar investigaciones sobre las infracciones.

En ese sentido, tendrán que especificar cuando se trata de contenido generado por IA a través de marcas de agua, sobre todo en aquellos materiales que no se puedan diferenciar fácilmente de la realidad.

De acuerdo con la agencia de noticias surcoreana Yonhap, la ley también introduce el concepto de “IA de alto riesgo”, que se refiere a los modelos usados para crear contenido que pueda afectar significativamente la vida diaria de los usuarios y su seguridad, incluidas las solicitudes en el proceso de empleo, las revisiones de préstamos y el asesoramiento médico. En otras palabras, las entidades deben informar a las personas que sus servicios se basan en inteligencia artificial.      

A su vez, la norma señala que las empresas globales de IA que ofrezcan sus servicios en Corea del Sur deberán designar un representante local para asegurar el cumplimiento de la Ley Básica de IA. Puntualmente, esos criterios impactan en compañías con ingresos anuales globales a un billón de wones (alrededor de 681 millones de dólares), que logran superar ventas nacionales de 10,000 millones de wones (poco más de 7,000 millones de dólares) o cuentan con un millón de usuarios activos diarios en ese país. Entre los primeros afectados ya figuran OpenAI y Google, según EuropaPress.

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Si bien la ley ya entró en vigor, el gobierno de Corea del Sur concedió un año para garantizar su adaptación, es decir, durante este periodo no se llevarán a cabo investigaciones ni se impondrán sanciones económicas. Para esta fase, también el Ministerio de Ciencia y TIC del país, citado por la agencia Yonhap, tendrá abierta una mesa de apoyo para ofrecer servicios de asesoramiento a las empresas y los distintos organismos.

En contraste con sus limitaciones, la Ley Básica de IA también incluye medidas para que el gobierno promueva la industria, y el ministro de Ciencia en función deberá presentar un plan de políticas cada tres años.

Medios sintéticos y deepfakes

La norma llega en un momento crucial ante la proliferación de medios sintéticos, en específico los deepfakes. Los primeros describen cualquier tipo de contenido, ya sea video, imagen, texto o voz generado parcial o totalmente mediante inteligencia artificial o aprendizaje automático. Pueden abarcar desde música compuesta por IA, generación de texto como ChatGPT de OpenAI con un promedio mensual de 16.7 millones de usuarios en Corea del Sur mediante aplicación móvil y aproximadamente 557 millones de usuarios en el mundo—, imágenes generadas por computadora (CGI), realidad virtual, realidad aumentada y síntesis de voz.   

Los medios sintéticos pueden ser creativos o informativos, siempre que su uso sea transparente. Por su parte, los deepfakes son un tipo específico de medio sintético, pero cuya característica clave es imitar de forma hiperrealista a un humano, generalmente sin su consentimiento, para hacerlo decir o hacer algo que nunca ocurrió, como un video manipulado de un funcionario público.

“Los deepfakes difieren fundamentalmente de la desinformación tradicional: son convincentes, escalables y cada vez más accesibles. Las sospechas de la generación de IA por sí solas siembra dudas. Los deepfakes no solo introducen falsedades en nuestro ecosistema de información, sino que erosionan los mecanismos mismos mediante los cuales las sociedades construyen un entendimiento compartido”, refiere un artículo de la Unesco escrito por la investigadora Nadia Naffi.

En ese mismo texto se exponen las consecuencias de este tipo de medio sintético. Comparte el caso de un grupo de estafadores que en enero de 2024 utilizó tecnología deepfake para hacerse pasar por el director financiero de una empresa en una videollamada, que llevó a un empleado a transferirles 25 millones de dólares.  

Según los datos de la Unesco, 46 % de los expertos en fraude se ha encontrado con fraude de identidad sintética, 37 % con deepfakes de voz y 29 % con imitaciones de video.

Las redes sociales, señala Nadia Naffi, amplifican estas amenazas mediante el “efecto de la verdad ilusoria”, donde la exposición repetida hace que la información parezca más creíble independientemente de su precisión. Los consumidores de noticias en redes sociales son más vulnerables a los deepfakes y este efecto persiste independientemente de la capacidad cognitiva, con base en un estudio citado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.         

Corea del Sur, el caso de la Unión Europa y el resto del mundo

De ahí la relevancia de la Ley Básica de IA para etiquetar el contenido generado con inteligencia artificial. El Ministerio de Ciencia y TIC, retomado por AFP, afirma que la iniciativa es la segunda de su tipo en el mundo en ser promulgada. Lo anterior, porque coincide con lo propuesto en la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea cuya aplicación obligatoria comenzará en el próximo año 2027, la cual pretende que la adopción de esta tecnología se haga con el ser humano en el centro, con el objetivo de que sea fiable y garantice un elevado nivel de protección de la salud, la seguridad y los derechos fundamentales consagrados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Cabe destacar que la nueva legislación del país asiático designa diez ámbitos sensibles que quedarán sujetos a requisitos más estrictos de transparencia y seguridad de la IA. Esto incluye a la energía nuclear, las investigaciones criminales, la evaluación de préstamos, la educación y la atención médica, como lo mencionamos al inicio del texto.

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“Los escépticos temen las consecuencias regulatorias de la promulgación de la ley”, dijo esta semana Lim Mun-yeong, vicepresidente del consejo presidencial para la estrategia nacional de IA.

A escala global, varios países también han resaltado la urgencia de comprender y gestionar colectivamente los riesgos potenciales de la inteligencia artificial. Por ello, en 2023 un total de 28 países, incluidos Brasil y Chile de América Latina, firmaron en Reino Unido la Declaración de Bletchley para un desarrollo “seguro” de la IA en la primera cumbre internacional sobre el auge de esta tecnología. 

Y en octubre de 2025 California promulgó una ley que regula los chatbots de IA, desafiando el impulso de la Casa Blanca de dejar esa tecnología fuera del alcance de la regulación. La medida obedeció a revelaciones sobre suicidios de adolescentes que habían utilizado chatbots previamente.    

La ley adoptada en California exige a los operadores implementar salvaguardas “críticas” cuando los usuarios interactúan con sus chatbots de IA y abre la vía para que las personas presenten demandas si el incumplimiento de esas medidas conduce a tragedias.

Mientras tanto, México se encuentra en una etapa incipiente de regulación de la IA. El académico Iván Vladimir García, del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM, registró entre 2020 y 2024 58 iniciativas legislativas en el Congreso que incluyen el término “inteligencia artificial”. Sin embargo, ninguna llegó a promulgarse como ley.  

Actualmente, 66 % de la población mundial ya usa herramientas de inteligencia artificial, según la tercera edición del estudio Our life with AI (Nuestra vida con la IA), elaborado por Ipsos y presentado por Google. 

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