Daniela Martínez Martínez · 4 de agosto de 2026
“Empresas de IA compran y destruyen libros”, advierten publicaciones en redes sociales. Aunque parece un titular de ciencia ficción, sí hay registro de que Anthropic —la empresa de inteligencia artificial (IA) que desarrolló el chatbot Claude— compra libros para escanearlos y los destruyen en el proceso.
Aunque se hizo viral recientemente, medios de comunicación lo compartieron desde inicios del 2026. En enero, un artículo publicado en The Washington Post reportó que Anthropic desarrolló en 2024 un proyecto secreto llamado Project Panama, cuyo objetivo era “escanear de manera destructiva” todos los libros del mundo.
Los detalles de este proyecto se conocieron después de que un juez ordenó hacer públicas más de cuatro mil páginas de documentos internos presentados en una demanda por derechos de autor contra Anthropic.
El Washington Post reporta que compañía adquirió millones de libros, cortó sus lomos y digitalizó sus páginas para entrenar modelos de IA, como Claude.
Hasta el momento, no hay información concluyente sobre si otras compañías de inteligencia artificial están realizando esta misma práctica.
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El Sabueso revisó los documentos que se hicieron públicos y buscamos la frase “effort to destructively scan all the books in the world” —en español, “esfuerzo por escanear de manera destructiva todos los libros del mundo”—, que citan en el artículo de The Washington Post.
Esto llevó a un documento interno de abril de 2024, propiedad de Tom Torvey, actual vicepresidente de Anthropic. La frase aparece bajo la pregunta “¿Qué es el Proyecto Panamá?”.
Después, explica que utilizan un nombre clave porque no quieren que se sepa que están trabajando en el proyecto y aclaran que el documento es visible para los empleados, pero no deben compartir esta información con gente externa ni hablar del proyecto públicamente.

De acuerdo con eRecordsUSA, una empresa de digitalización de libros, el “escaneo destructivo” de libros es un método de digitalización que consiste en desarmar físicamente un libro antes de escanearlo.
Para hacerlo, se corta el lomo con una guillotina o una herramienta hidráulica para separar el libro en hojas sueltas; después, las páginas se procesan con escáneres automáticos de alta velocidad. Aclaran que este método es irreversible, ya que una vez que el libro se corta, no se puede volver a armar.
Buscamos “Project Panama” en la base de datos, y otro de los documentos detalla que la empresa ha destinado millones de dólares —aunque no es visible la cantidad específica— en comprar y escanear libros para entrenar a sus modelos de IA.
Afirman que necesitan una gran cantidad de datos de “tokens de libros” para mejorar el entrenamiento de sus sistemas y se planteó aumentar el presupuesto del proyecto en 2025 para seguir comprando libros hasta llegar a por lo menos un terabyte de los “tokens de libros”.
El medio de verificación Snopes encontró un documento en el cual se explica cómo se clasifican los libros; por ejemplo, hay una categoría de “Antigüedades y coleccionables”, aunque no está claro si esto significa que buscaban libros antiguos o libros sobre antigüedades.
Reportaron que correos muestran que Turvey consideraba que los “libros menos comunes” eran un buen punto de partida para obtener datos. Esto puede sugerir un interés en libros raros, pero tampoco está claro qué consideran como “menos comunes”.
Escritores demandaron a Anthropic en 2024 por usar libros con derechos de autor para entrenar su modelo de inteligencia artificial, sin autorización y obtenidos desde sitios pirata.
Para resolver el caso, Anthropic aceptó pagar 1.5 mil millones de dólares, el pago más grande que se ha hecho en Estados Unidos por un caso de derechos de autor, reportan agencias de noticias como Reuters y AP. Un juez federal aprobó este acuerdo en 2026, lo que puso fin al caso sin que se llegara a un juicio completo.
Sin embargo, el tribunal no consideró ilegal que Anthropic entrene a la IA con obras con derechos de autor, siempre y cuando paguen por los libros utilizados.
Aparna Sridhar, subdirectora de asesoría jurídica de Anthropic, declaró a NPR que “entrenar IA con libros es un uso justo bajo la ley de derechos de autor” y señaló que más del 90% de los autores incluidos en el acuerdo ya reclamaron su compensación.
El año pasado, Meta ganó una demanda por derechos de autor presentada por varios escritores que los acusaban de usar sus libros para entrenar su modelo de IA. El juez falló a favor de la empresa debido a que los autores no presentaron pruebas suficientes de que la IA causaría una “dilución del mercado” al llenarlo con obras similares a las suyas.