Jennifer Flores · 18 de septiembre de 2025
El gobierno de México presentó al Congreso de la Unión el Paquete Económico 2026, un documento que no solo define el rumbo de las finanzas públicas del país para el próximo año, sino que también repercute directamente en la economía de la población.
Desde ajustes en impuestos y subsidios hasta la asignación de recursos para programas sociales e inversión pública, el Paquete Económico 2026 plantea un escenario que puede modificar el costo de la canasta básica, los servicios e incluso los empleos.
En un contexto de presiones inflacionarias y de incertidumbre económica global, las decisiones presupuestarias adquieren un peso especial: ¿favorecerán el consumo de las familias o apretarán la economía doméstica? Especialistas en economía advierten sobre las posibles repercusiones en el bolsillo de la población según su sector social.
El Paquete Económico 2026 está integrado por distintos documentos, con los cuales el gobierno da a conocer a la ciudadanía qué hará con los ingresos económicos del país durante un periodo determinado, de acuerdo con José Luis Clavellina, director de investigación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
El primer paquete elaborado por la presidenta Claudia Sheinbaum, asciende a 10.1 billones de pesos y entre los puntos destacados del documento se encuentra el aumento de presupuesto para programas sociales como Pensión Mujeres del Bienestar, Salud Casa por Casa y la Beca Rita Cetina.
“Principalmente, expone qué gastos va a cobrarle a la ciudadanía y justifica en qué gastará los recursos del Estado”, señala el doctor Clavellina.
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Más allá de cifras y proyecciones, lo más importante es cómo este nuevo paquete económico impactará el bolsillo de la población mexicana. De acuerdo con Montserrat Aldave, economista en Casa de Bolsa Finamex, el impacto más significativo puede presentarse en los denominados impuestos saludables.
Para 2026, el Paquete Económico contempla incrementar el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) al precio de productos relacionados con afectaciones a la salud física y mental. El objetivo de este impuesto “saludable”, además de contribuir a la recaudación de recursos, es desincentivar su consumo.
Los impuestos saludables se aplicarán en bebidas azucaradas como refrescos —su IEPS se incrementará 87 %, es decir, pasará de 1.6451 pesos a 3.0818 pesos por litro — y en la venta de cigarros —aumenta la tasa ad valorem de 160 % a 200 % y establece un incremento gradual a dicha cuota hasta 2030—, así como en los videojuegos violentos y en las casas de apuestas en línea.
“Los productos tendrán un impacto en su IEPS, por lo que el consumidor se enfrentará a precios finales más altos en lo que más consume; de esta forma, el Paquete Económico sí va a impactar a mexicanas y mexicanos”, explica Aldave.
Además, aunque el precio de la gasolina no se determina de forma interna, sino en el extranjero, tiene un componente nacional respecto a los impuestos, según José Luis Clavellina. “Desde hace tiempo, los gobiernos intentan que el precio del hidrocarburo sea estable, por lo que en un panorama positivo no habrá gasolinazos”, plantea.
Con este Paquete Económico, el gobierno mexicano solicita un endeudamiento al Congreso de 1.8 billones de pesos, es decir, el 4.1 % del producto interno bruto (PIB), mayor al de 3.9 % que se aprobó para el año pasado, afirma José Luis Clavellina.
“La deuda total del país continúa en aumento. Con aquel 4.1 % del PIB del país continuaremos pagando los intereses de esta deuda acumulada, y el monto es superior a lo que se gasta en educación, salud o seguridad”, ejemplifica.
Montserrat Aldave añade: “Es importante cambiar la retórica de no solo mantener el déficit en un nivel bajo estable para pagarla deuda financiera, sino que, en algún punto, más allá de los intereses, el gobierno baje significativamente el monto del adeudo”.
Sin embargo, la economista destaca que es bueno que se retome la conversación con respecto a la inversión no solo financiera, sino física. “Es positivo el eje transversal que atraviesa a la parte de servicios de cuidado porque significa que habrá recursos pensados para la atención del cuidado en salud, que hacen tanta falta en los servicios mexicanos”, explica.
El Paquete Económico 2026 marca cómo el nuevo gobierno busca equilibrar las finanzas públicas a la par de responder a las necesidades sociales del país: mientras que los programas sociales y la inversión en cuidados pueden significar un alivio para sectores históricamente desatendidos, los aumentos en impuestos a productos de alto consumo y el crecimiento de la deuda plantean interrogantes sobre la sostenibilidad de la economía de las familias mexicanas.