La carta de los Scherer y el ecosistema de dudas que la rodeó

Daniel Medrano · 1 de diciembre de 2025

La carta de los Scherer y el ecosistema de dudas que la rodeó

La carta de Julio Scherer Ibarra, publicada el 27 de noviembre y en donde reflexiona sobre la renuncia del fiscal Alejandro Gertz Manero, se convirtió en pocas horas en uno de los textos políticos más comentados de la semana. Aunque su autenticidad no estuvo en disputa, su circulación detonó interpretaciones encontradas y una rápida ola de especulaciones, impulsada por el clima político y la velocidad con la que la información se procesa en las redes. El episodio mostró lo fácil que un documento real puede ser arrastrado a una conversación turbulenta antes de que se asiente un entendimiento común.

Más que cuestionar su origen, el caso invita a analizar por qué un texto auténtico puede terminar envuelto en confusión pública. En este caso en específico, a muchos sorprendió que Scherer Ibarra publicara la mencionada carta, pero tras esta hay un pasado que puede explicarlo.

La celebración de los Scherer tras la salida de Gertz Manero de la FGR

Con el título “Hoy México respira” y con un tono de celebración, Julio Scherer Ibarra y su hijo Julio Scherer Pareyón firmaron una carta tras la salida de Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República (FGR).

Los Scherer mencionan en el texto, que hicieron público en redes sociales, que en la historia de la FGR no había tomado la posición de titular nadie que acumulara tanto descrédito ni tantos agravios, calificando el mando del ahora exfiscal como “uno de los capítulos más oscuros” de la dependencia.

En los párrafos describen a Gertz Manero como un hombre dominado por rencores antiguos, lo que los llevó a ser perseguidos por temas personales y blanco de su “perversidad”. Viviendo bajo un hostigamiento, acusaciones sin sustento y abuso de poder, es como Scherer Ibarra y Scherer Pareyón recuerdan parte de la administración del exfiscal.

“Gertz Manero se marcha como llegó a la conciencia pública: señalado, cuestionado y repudiado. Un fiscal que nunca entendió la dimensión ética del cargo. Un símbolo de lo que no debe repetirse: la justicia al servicio de un ego, las instituciones a merced de un carácter”, se lee en la carta.

Como cierre, padre e hijo detallan que la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República es el inicio para que la dependencia recupere la confianza que ha perdido y que nunca —aseguran— vuelva a ser utilizada como instrumento de persecución.

Intercambio de acusaciones entre Scherer Ibarra y Gertz Manero

El conflicto entre Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico de la presidencia de diciembre de 2018 a agosto de 2021, y Alejandro Gertz Manero, fiscal de la república de enero de 2019 a noviembre de 2025, se ha gestado a base de un intercambio de acusaciones que tuvieron su punto detonante entre 2021 y 2022.

Scherer tenía un papel central en la elaboración y negociación de iniciativas de ley y asuntos jurídicos del Ejecutivo. Mientras que Gertz, desde la Fiscalía General de la República, buscaba autonomía y control sobre investigaciones relevantes.

Entre finales de 2021 y principios de 2022,  la Fiscalía General de la República se encontraba investigando a Julio Scherer Ibarra y un grupo de funcionarios designados por él por la concesión mediante la cual Aleática S. A. B. de C. V., representada por abogados privados cercanos al exconsejero, llegó a tener ingresos por al menos 6,934 millones de pesos derivados del cobro de peaje en el Viaducto Bicentenario.

La FGR abrió una carpeta de investigación en la que señaló al exconsejero presidencial como probable responsable de delitos de corrupción para beneficiar a Aleática, a sus acciones de control IFM Investors Pty Ltd e IFM Global Infrastructure Fund y a Viaducto Bicentenario, filial a la que se le adjudicó la concesión.

Incluso en su momento, Scherer declaró a Animal Político que no tuvo ninguna implicación en los presuntos delitos de corrupción de los que fue indagado por la FGR. Además, el exconsejero negó que estuviera vinculado con el despacho de abogados vinculado con Aleática. 

La FGR también encabezó una investigación contra dos excolaboradores designados por Scherer en la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, Raúl Mauricio Segovia, quien era titular de la Consejería Adjunta de Control Constitucional y de lo Contencioso, así como Mario Iván Verguer Cazadero. También indagó a Román García Álvarez, quien era titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que falleció en octubre de 2022.

La investigación de Scherer Ibarra, Segovia Barrios, Verguer Cazadero y García Álavarez fue por los presuntos delitos de asociación delictuosa, ejercicio ilícito del servicio público, uso ilícito de atribuciones y facultades, tráfico de influencias, ejercicio abusivo de funciones, colusión de servidores públicos y contra la administración y justicia.

Posteriormente, en abril de 2022, Julio Scherer Ibarra denunció a Gertz Manero por supuesto tráfico de influencias, coalición de servicios públicos y asociación delictuosa.

El exconsejero jurídico acusó a Gertz Manero de hacer uso de su poder para transformar a la FGR en una herramienta que tenía como objetivo llevar a cabo venganzas personales de parte de su titular.

Scherer añadió que por diferencias de tipo personal y en concreto por no haber accedido a ayudarle a gestionar ante el Poder Judicial una resolución favorable en el caso de Laura Morán y Alejandra Cuevas, el fiscal comenzó una ofensiva penal en su contra.

Sin embargo, en agosto de 2022, Scherer Ibarra retiró la denuncia en contra de Alejandro Gertz Manero.

Gertz Manero y su carta de renuncia

Para completar su renuncia como fiscal, Gertz Manero envió al Senado de la República una carta que posteriormente fue aprobada por la cámara alta. El periodo del exfiscal estaba previsto que culminara en 2028.

La renuncia de Gertz Manero, de acuerdo con lo que establece el escrito, responde a que la presidenta Claudia Sheinbaum lo propuso como embajador de un país del que no se ha revelado el nombre.

En la carta sostiene que la propuesta de la presidenta le va a dar la oportunidad de continuar sirviendo a su país en una nueva tarea que él “honra y agradece”.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la salida de Gertz Manero de la FGR fue el resultado de un acuerdo en conjunto y del cumplimiento de un periodo como titular de la institución.

Sheinbaum detalló durante la conferencia mañanera del 1 de diciembre que será en los próximos días que se informe a qué embajada fue asignado Gertz Manero, ya que el nombramiento debe ser aprobado por el Senado.

La elección de una nueva o nuevo fiscal

Antes de renunciar como fiscal de la República, Alejandro Gertz Manero nombró a Ernestina Godoy Ramos como Fiscal Especializada de Control Competencial (FECOC), por lo que ahora es interina de la institución.

La Ley de la Fiscalía General de la República establece que el titular del organismo será sustituido por quien ocupe la FECOC, que en este caso es Godoy Ramos, luego de la petición que realizó Gertz Manero el mismo día que presentó su renuncia.

Sin embargo, para designar a la nueva o al nuevo fiscal se debe llevar a cabo un proceso de selección que ya dio inicio después de que la Junta de Coordinación Política del Senado de la República publicó la lista de 43 aspirantes que cumplieron con los requisitos para ser titulares de la FGR.

De los 43 aspirantes, el Senado tendrá que integrar una lista de al menos 10 candidatos al cargo, la cual deberá ser aprobada por dos terceras partes de los senadores que se presenten a la votación.

Cuando se defina la lista, se enviará a la presidenta, quien en un plazo de diez días debe seleccionar una terna que volverá a enviar al Senado, de nueva cuenta para que sea analizada y sometida al voto.

Con la terna, la cámara alta debe convocar a comparecencias de las personas propuestas y, nuevamente en diez días, se debe elegir a quien ocupará el cargo por un periodo de nueve años.

Es importante mencionar que, en el caso de que la presidenta no envíe la terna en el plazo de los diez días, el Senado puede proceder con la designación a partir de la lista inicial. Si por el lado contrario, es la cámara alta la que no cumple con los tiempos, el Ejecutivo puede realizar un nombramiento.