Miroslava Garduño · 15 de noviembre de 2025
Desde 2008 se aplica en México la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) a las niñas de 12 a 16 años, pero en 2012 esta dosis se incluyó en el esquema de vacunación obligatorio para las niñas de quinto de primaria y 11 años no escolarizadas.
David Kershenobich, secretario de Salud, anunció que la campaña de vacunación contra el VPH 2025 termina el 19 de diciembre y tiene el objetivo de vacunar a 2.5 millones de niñas y niños.
El VPH es un grupo de 200 virus relacionados y transmitidos por el contacto de la piel durante las relaciones sexuales. Estos virus se dividen en dos tipos: los de bajo riesgo, que generalmente causan verrugas y lesiones, y los de alto riesgo, que generan varios tipos de cáncer en cuello uterino, pene, vagina, ano, vulva y orofaringe.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos aseguran que el VPH no tiene síntomas. Mientras, el Instituto Nacional del Cáncer explica que el virus desaparece en la mayoría de los casos sin que la persona sepa que tuvo el virus, ya que el sistema inmune puede controlar las infecciones y lo elimina del cuerpo en el transcurso de uno a dos años.
Rodrigo Romero Feregrino, coordinador general de la Asociación Mexicana de Vacunología, afirma que los síntomas del VPH se pueden presentar solo cuando ya existen las lesiones o verrugas y cuando el virus ya está en una etapa avanzada, e incluso puede haber sangrado o dolor.
El especialista indica que si alguien ya contrajo el virus lo primero que debe hacer es revisar si existen lesiones y si son cancerígenas o precancerígenas para eliminarlas de forma quirúrgica o por crioterapia.
No obstante, si el virus ya está en una etapa avanzada, especialmente en mujeres, no hay tratamiento y solo se les da seguimiento.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó en 2024 que en Latinoamérica el 16 % de las personas, especialmente mujeres, mueren a causa del cáncer cervicouterino causado por el VPH.
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La vacuna del VPH tiene como objetivo que el sistema inmunológico reconozca algunas cepas de la infección. Funciona introduciendo una forma inofensiva de la proteína del virus, lo que hace que que nuestro organismo sea capaz de detectarla y combatirla.
Hay tres tipos comunes de vacunas para la prevención y se denominan según el número de tipos de VPH que abarcan:
Romero Feregrino menciona que actualmente solo está disponible la nonavalente debido a la evolución de serotipos, por lo que esta vacuna se considera la mejor al ofrecer más protección.
Se recomienda que se aplique en la preadolescencia, desde los nueve a los 16 años, ya que por lo general a esa edad aún no se ha iniciado una vida sexual.
Según el Manual MSD –libros de consulta para médicos–, los tres tipos de vacunas protegen 70 % de los especímenes que provocan cáncer, pero solo las nonavalentes y cuadrivalentes cubren 90 % las especies de VPH que provocan verrugas genitales.
La OMS establece que se puede vacunar a una persona desde los nueve hasta los 26 años, según el esquema de vacunación de cada país, y la aplicación puede ser de una sola dosis.
Inicialmente, la vacuna solo se aplicaba a las niñas y mujeres, pero a raíz del aumento acelerado de casos de cáncer en hombres por VPH, con incidencia en los tipos 6, 11, 16 y 18, se comenzó a recomendar que los varones también fueran vacunados.
En 2006, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó la vacuna tetravalente en hombres, y la Asociación Médica Mundial invita a los gobiernos desde 2013 a hacer conciencia sobre la importancia de vacunar a la población de uno y otro sexo y de esa manera recomendar la vacunación, detección y tratamiento de rutina, independientemente del nivel socioeconómico, cultural o religioso.
“Si hombres y mujeres están vacunados, se disminuye la transmisión y, por lo tanto, la infección. Si yo me vacuno, no me puedo infectar y entonces, aunque mi pareja o parejas sexuales no estén vacunados, yo no las puedo contagiar”, afirma Romero Feregrino.
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En México, los lineamientos de vacunación contra el papiloma humano determinan que deben vacunarse las niñas de quinto de primaria o que tengan 11 años, con una sola dosis de 0.5 mililitros de manera intramuscular en el brazo no dominante.
El país no vacunaba a los varones de manera gratuita en las campañas contra el virus del papiloma humano, pero a partir de 2025 empezó con la aplicación a los niños de 11 años.
El Sistema de Salud Pública aplica la vacuna Gardasil 9, que contiene tecnología ADN recombinante que pone material genético viral a una levadura de subunidad para la replicación de las proteínas del virus y que después purifica y reensambla en partículas con estructura similar al virus.

Si no te aplicaste la vacuna entre los 11 y 16 años, también puedes aplicarla después. La Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda que quienes nunca han recibido la vacuna y tengan entre los 13 y 26 años deben acudir a vacunarse lo antes posible, mientras que la página de Nemours KidsHealth menciona que, si una persona adulta hasta los 45 años nunca recibió la vacuna, puede hacerlo, pero debe ser con el consentimiento de un médico para determinar si sí es candidata a vacunarse o no.
En los lineamientos generales de vacunación en México está establecido que no se aplicará la vacuna si se rebasó los 16 años a menos de que el paciente sea una persona con VIH o que se encuentre en protocolo de atención por violación sexual.
Si no se aplicó durante la preadolescencia, se tiene que buscar comprarla en clínicas privadas que estén registradas ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). El precio de la vacuna dependerá de la clínica y se recibirán tres dosis, con un periodo de 0-2-6 meses después de la primera aplicación.
La OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han hecho un llamado mundial desde 2020 e implementaron la Iniciativa para la Eliminación del Cáncer Cervicouterino, la cual se enfoca en la vacunación, tamizaje y tratamiento, buscando que todos los países alcancen la meta antes del 2030 para eliminar el cáncer cervicouterino en el próximo siglo.
Esta iniciativa consta de un plan llamado 90-70-90. Lo que quiere decir que 90 % de las niñas estén completamente vacunadas contra el VPH antes de los 15 años, 70 % de las mujeres sean examinadas mediante una prueba de detección de alta precisión antes de los 35 años y a los 45 y que 90 % de las mujeres con lesiones precancerosas y con cáncer invasivo reciban tratamiento.