Jennifer Flores · 15 de octubre de 2025
Ante la llegada del otoño e invierno y, por ende, de las bajas temperaturas, las autoridades de salud de México anunciaron la campaña de vacunación para la temporada invernal 2025-2026, una estrategia para prevenir enfermedades respiratorias como la influenza, el COVID-19 y el virus sincicial respiratorio (VSR).
Esta campaña busca proteger especialmente a los grupos más vulnerables —personas menores de cinco años, adultas mayores, embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas— ante el aumento de contagios que suele presentarse en los meses más fríos del año.
Acudir a los centros de salud durante la campaña de vacunación invernal es una manera sencilla y efectiva de protegerse contra enfermedades respiratorias que pueden complicarse gravemente. Por ello, las autoridades sanitarias invitaron al personal de salud y a la sociedad en general a participar en la estrategia.
¿Cómo saber si una noticia es falsa? El Sabueso pone en tus manos este documento contra la desinformación
De acuerdo con los datos de vigilancia de virus respiratorios reportados por los países a la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el hemisferio norte —en el que se encuentra México—, desde finales de 2024 se observó una actividad elevada de los virus de influenza, con tendencia en aumento en varios países en Europa y América del Norte.
“Protegerse con vacunas durante la temporada invernal es fundamental para preservar la salud de mexicanas y mexicanos frente a enfermedades respiratorias que tienden a aumentar con el frío, como la influenza y el covid-19”, explica en entrevista Rodrigo Feregrino, coordinador general de la Asociación Mexicana de Vacunología (AMV).
Al vacunarse, cada persona contribuye a disminuir la propagación de virus en la comunidad que habita, por lo que también ayuda a proteger a quienes no pueden recibir las dosis de vacunas por motivos médicos o por un acceso limitado a los servicios de salud. Ello se traduce en un beneficio colectivo que fortalece la salud pública y evita la saturación de servicios médicos en los meses de mayor demanda, asegura el coordinador de la AMV.
“La vacunación invernal no solo es un acto de prevención individual, sino también una responsabilidad social. Si hay vacunas, pero la gente no acude a vacunarse, no sirve de nada”, explica Rodrigo Feregrino.
Con altas coberturas de inmunización, México puede enfrentar la temporada de frío con menor impacto sanitario y económico, se contribuye a que más personas lleguen sanas al final del invierno y se refuerza la cultura de la prevención como una herramienta esencial para el bienestar colectivo.
La campaña de vacunación para la temporada invernal 2025-2025 incluirá diversas dosis que se aplicarán de forma gratuita en unidades médicas del sector salud público o privado:
De acuerdo con los Lineamientos generales de la Campaña de vacunación para la temporada invernal 2025-2026, la vacunación simultánea de las dosis disponibles en México es segura y no disminuye la inmunogenicidad ni seguridad de las vacunas.
Lee más: Gusano barrenador: ¿cómo prevenir el contagio de tu mascota y qué hacer si ya se infectó?
La desinformación sobre las vacunas sigue siendo uno de los principales obstáculos para lograr una protección efectiva contra enfermedades prevenibles. En redes sociales y plataformas digitales circulan mitos que aseguran, sin fundamento científico, que las vacunas están programadas para hacer daño meses después de la aplicación, causar enfermedades crónicas, afectar los embarazos o incluso que no son necesarias.
Por ello, la Secretaría de Salud elabora un documento anual que tiene como función monitorear y evaluar la seguridad de las vacunas al cual denomina Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación o Inmunización (ESAVI).
El reporte clasifica las reacciones a las vacunas dependiendo su gravedad, por síntomas como fiebre, dolor en el brazo o reacciones alérgicas. Por ejemplo, el ESAVI COVID-19 de septiembre de 2024 apuntó que hasta el 12 de octubre se notificaron 40,228 ESAVI, de los cuales el 96.8 % fueron no graves (38,943) y solo el 3.19 % fueron graves (1,285).
“Al contrario, cuando una mujer embarazada se vacuna también está protegiendo al embrión que está creciendo dentro de ella porque le transmite anticuerpos y protección”, afirma Rodrigo Feregrino. “Entre más nos vacunemos más disminuye el riesgo de sufrir infartos o padecer enfermedades crónicas”, añade.
Combatir la desinformación requiere promover información verificada y accesible para todos. Las organizaciones de salud como la Secretaría de Salud y la OMS recomiendan obtener información de sus canales oficiales para tomar decisiones responsables; en tanto, especialistas coinciden en que los efectos adversos después de cualquier vacuna son extremadamente inusuales.