Itzaxaya Campos · 17 de septiembre de 2025
Una diputada de Jalisco propuso un par de reformas para regular el alojamiento de corta estancia que se ofrece a través de plataformas digitales y crear un impuesto extra para inmuebles deshabitados. Estas iniciativas cuentan con el respaldo de vecinos y académicos, aunque empresas como Airbnb no se han pronunciado sobre el tema.
En México, el derecho a la vivienda está establecido en el artículo 4 de la Constitución y el extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) definía que el derecho a la vivienda digna implica que la ciudadanía de todos los perfiles económicos y socioculturales tenga la posibilidad de acceder a una vivienda de calidad, bien ubicada, con servicios básicos y con seguridad.
Sin embargo, el fenómeno conocido como gentrificación pone en riesgo este derecho en las grandes ciudades del país, al entenderse como un proceso que desplaza a la población originaria de una localidad debido al incremento de los precios y los cambios de costumbres en la zona, como lo explicamos en este texto.
Vecinos de la colonia Americana, ubicada a 3 kilómetros del Centro Histórico de Guadalajara, acusan que alrededor de 17 % de las viviendas de la zona están dedicadas al hospedaje de Airbnb.
“Hoy se está construyendo una cantidad exagerada de edificios de departamentos, entre comillas, realmente son hoteles o cuartos para Airbnb disfrazados de torres de departamentos, no es vivienda”, comenta en entrevista Sergio Garibi, de la organización de vecinos Comunidad Americana.
Este fenómeno ocurre en las colonias Lafayette, Santa Tere, Centro y Ladrón de Guevara en Guadalajara, donde los vecinos también han reportado saturación en los servicios públicos.
El precio promedio de la renta en este municipio fue de 26 mil 845 pesos hasta julio de 2024, según el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG). Pero la renta más cara que se encontró fue de 50 mil pesos en seis colonias.

“Algunos casos donde ni siquiera están conectadas al drenaje (…) estoy hablando de torres de más de 100 de departamentos. Entonces, tienen que ir pipas a drenar los desechos de esos edificios”, agrega Sergio Garibi.
La asociación afirma que la construcción de torres para alojamiento temporal en Guadalajara ya comenzó a desplazar a vecinos por el alza en el precio de la renta, la destrucción de patrimonio arquitectónico y la modificación de las tradiciones entre sus habitantes.
En 2022, la revista Time Out nombró a la colonia Americana como el “barrio más cool” del mundo.
La primera iniciativa es la 940/LXIV —presentada al Congreso de Jalisco—, que busca cambios al Código Civil y al Código Urbano de Jalisco para que los inmuebles de alojamiento temporal que no sean residencia principal del propietario no puedan rentarse por más de 180 noches al año como alojamiento de estancia corta.
“Que los grandes propietarios o los que más acaparan propiedades en renta en Airbnb no puedan tener todos los días del año estas rentas, que sea únicamente para casas habitación que se ponen en renta de forma completa, no para las habitaciones sueltas, y para quienes tengan dos o más propiedades registradas”, detalla en entrevista Mariana Casillas, diputada del grupo parlamentario Futuro a cargo de las iniciativas.
La reforma propone que los inmuebles de uso habitacional que no tengan antigüedad mayor a cinco años no se consideren como hospedaje temporal sino hasta cumplir con ese plazo.
Además, prevé que no exista este tipo de alojamiento en áreas de impacto turístico declaradas por la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial o el gobierno municipal. Pero si ya hay inmuebles registrados, operen solamente 90 noches al año.
Destaca también el cobro de 1 % de comisión a las plataformas destinado a servicios públicos como banquetas, parques y alumbrado en zonas con alto grado de rezago social identificadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Asimismo, dar preferencia en los resultados de búsqueda dentro de las plataformas a aquellos inmuebles en los que el propietario compruebe que es su residencia principal o que avale donaciones de 5 % de sus ingresos anuales al fondo de servicios públicos.
Las sanciones que esta propuesta de reforma estima son de hasta 56 mil 570 pesos para propietarios de inmuebles de alojamiento temporal y de hasta 113 mil 140 pesos para plataformas como Airbnb.
La segunda iniciativa es la 943/LXIV y pretende modificaciones a la Ley de Hacienda Municipal del Estado de Jalisco con la creación de un recargo de 100 % del pago de impuesto predial para inmuebles de uso residencial deshabitados.
“La iniciativa de impuestos a la vivienda deshabitada es para que las viviendas no se queden de forma ociosa sin ningún tipo de huésped, así evitamos que haya casas sin gente y gente sin casa”, agrega la diputada.
No obstante, esta reforma hace algunas especificaciones. Por ejemplo, el recargo se aplicará cuando el dueño tenga tres o más inmuebles de uso residencial deshabitados, sin incluir vivienda de interés social. Pero cuando se trate de una empresa que sea propietaria, entonces se aplicará a partir del primer inmueble deshabitado.
Y están descartadas de este recargo las personas propietarias que vivan en otro espacio por razones laborales, académicas, de salud o por emergencia.
De acuerdo con la Encuesta Intercensal de 2020 realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) cada 10 años, Jalisco tiene un total de 2 millones 960 mil 158 viviendas, de las cuales 451 mil 590 están deshabitadas y 176 mil 350 permanecen como uso temporal.
El Reporte Anual de Vivienda 2024 del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) arroja que Jalisco ocupa el sexto lugar entre los estados con los precios más altos en la renta, solo por debajo de Quintana Roo, Querétaro, Baja California Sur, Baja California y Ciudad de México.
Mientras, el índice de precios de la vivienda de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) —del primer trimestre de 2025— indica que los precios de las viviendas adquiridas mediante créditos hipotecarios crecieron 9.8 % en la zona metropolitana de Guadalajara, en comparación con el alza de 9.23 % del mismo periodo de 2024.
En esta medición, Guadalajara supera a Puebla y a Tlaxcala con 9.6 %; a Monterrey con 9.1 %; a Querétaro con 6.7 %; a Valle de México con 5.3 %, y a Toluca con 5 %. Y únicamente es más barato que Tijuana con 11.1 %, y que León con 10.9 %. Es decir, el precio de la vivienda en Guadalajara está por encima del promedio nacional, que es de 8.2 % este año.
El precio promedio de la vivienda en Jalisco durante los primeros tres meses del año se situó en 1 millón 949 mil 989 pesos, cifra mayor a la del mismo periodo de 2024, que fue de 1 millón 828 mil 823 pesos.
Mientras tanto, el IIEG reporta que en julio de 2024 el precio promedio de venta de vivienda en Guadalajara fue de 6 millones 280 mil 144 pesos.
Este 2025, el estado se ubicó en el lugar 10 a nivel nacional de las entidades con los precios más altos. En la primera posición está Ciudad de México, con 3 millones 866 mil 210 pesos.

Mariana Casillas asegura que las iniciativas están pensadas previo al Mundial 2026 que tendrá como sede el Estadio Guadalajara —ubicado en el municipio de Zapopan— en cuatro partidos, como el segundo encuentro de grupo de México el jueves 18 de junio.
“Jalisco va a ser uno de los tres estados que va a recibir más turismo y que podría ser impactado directamente por los efectos de la turistificación”, asegura.
En junio de 2025, Airbnb anunció un convenio con la FIFA en el que la plataforma será el alojamiento oficial para los turistas en México, Brasil, Estados Unidos y Canadá, durante tres eventos deportivos: el Mundial de Clubes, la Copa Mundial 2026 y la Copa Mundial Femenina en 2027.