Luis Fernando Lozano · 3 de mayo de 2025
Policías encubiertos, pasajeros simulados y revisiones aleatorias son algunas de las medidas que implementará la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México para prevenir los casos de pinchazos en el sistema público de transporte que se han reportado las últimas semanas.
Y si bien expertos consideran que son medidas que pueden funcionar ante lo inusual de este fenómeno, también advirtieron que se requiere transparencia de las autoridades sobre su implementación, además de vigilancia ciudadana para evitar abusos por parte de las autoridades.
En conferencia de prensa el secretario de Seguridad capitalino, Pablo Vázquez, anunció que sumarán 200 agentes del Grupo Zorros (especializados en el manejo de crisis y prevención de atentados) y del Grupo Panteras de la Policía Auxiliar a los más de 5 mil 800 desplegados en el Metro, para vigilar las instalaciones y prevenir posibles agresiones.
Esto, luego de que la Fiscalía General de Justicia capitalina reportara que hasta este viernes suman 41 casos de denuncias de personas que han sufrido algún pinchazo o punción en el Metro, Metrobús, Pumabús o en la vía pública, además de una persona procesada por este tipo de agresión.
Además de los elementos adicionales del Grupo Zorros y Panteras, habrá agentes encubiertos y usuarios “simulados”. Así explicó el secretario de Seguridad la diferencia entre ambos grupos:
“El usuario simulado tiene una consigna pasiva de estar observando y proporcionar información; no va a actuar, es personal civil del Metro que va a estar brindando información sobre la dinámica al interior de los vagones, y si detectan alguna conducta inusual, la van a reportar a los agentes de Policía que se encuentren en las estaciones”, refirió el secretario.
“En cambio, el personal encubierto tiene todas las facultades que tiene un policía. Si se necesita actuar, va a actuar, y en el momento en que actúe va a mostrar, ya sea la credencial institucional o alguna insignia que lo acredite como policía, y se va a identificar plenamente ante el detenido o la detenida, y desde luego ante la persona que pudiera estar denunciando, y tiene la consigna el personal encubierto, de solicitar el apoyo inmediato del personal uniformado”, agregó.
Armando Vargas, coordinador del Programa de Seguridad de México Evalúa, consideró adecuadas estas medidas ante la novedad de esta modalidad de comisión de delito, los llamados pinchazos, e incluso previó que el despliegue de agentes encubiertos resulte una medida disuasiva desde su anuncio.
“No es novedoso, no es ilegal, es una política de prevención situacional… y en ese sentido, la estrategia me parece positiva. Sin embargo, sí tiene que haber protocolos muy claramente definidos por la autoridad para evitar precisamente abusos”, comentó.
Al respecto Miguel Garza, director del Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), consideró que se trata de una estrategia efectiva en la medida que permitirá hacer investigación para identificar la forma en que operan las personas que tratan de cometer estos actos, realizar detenciones en el lugar y evitar la comisión de otros delitos.

Otra de las medidas anunciadas es la realización de revisiones aleatorias a los pasajeros en los torniquetes, para lo cual, Vargas también sugirió que se transparenten los protocolos de su realización, e incluso contar con vigilancia ciudadana.
“Habrá que explicar cuáles son los accesos que se van a intervenir y es muy importante que haya mecanismos de transparencia y de vigilancia incluso ciudadana, para evitar abusos. Que haya un protocolo definido y un protocolo de actuación policial vigilado, por ejemplo, por algunos comités ciudadanos, sería muy importante para evitar robos o abusos por parte de la autoridad”, comentó.
Por otro lado, Garza consideró que medidas como esta tienden a criminalizar a la ciudadanía, pues los criterios por los que se elige a las personas que se revisan se basan en la apariencia y quedan a discreción de los agentes.
“Con frecuencia revisan a personas que están en situación de marginalidad, de pobreza, o las escogen por su color de piel o la forma en las que van vestidas. Esta normalmente no es una medida que funcione como estrategia de prevención, porque quien va a hacer eso (pinchar) se da cuenta dónde están las revisiones y se va para otro lado”, comentó.
En los últimos años, los gobiernos federal y de la Ciudad de México han realizado distintos despliegues de elementos de seguridad para vigilar las instalaciones del Metro y evitar la comisión de delitos.
En enero de 2023, se anunció el despliegue de 6 mil 060 elementos de la Guardia Nacional en los andenes del Metro, para vigilar que no se lanzaran objetos a las vías que pudieran interrumpir la circulación de los trenes.
Sin embargo, esta situación derivó en detenciones arbitrarias e incluso la vinculación a proceso por el supuesto delito de atentar contra las vías de comunicación de una mujer que por accidente dejó caer las aspas de una lavadora a las vías.
Luego, en noviembre de 2024, se anunció el aumento de presencia policial en el Metro después de que un hombre atacara con un cuchillo a por lo menos cuatro personas y luego se lanzara a las vías en la estación Tacubaya.
En 2017 e reportó que se habían desplegado agentes encubiertos de la entonces Procuraduría General de Justicia (PGJ), que realizaban recorridos en vagones y andenes en el Metro y en el Metrobús, ante el aumento de casos de robo a pasajeros.