La Virgen de Guadalupe, de símbolo sagrado a ícono de moda y cultura popular

Abigail Camarillo · 12 de diciembre de 2025

La Virgen de Guadalupe, de símbolo sagrado a ícono de moda y cultura popular

La Virgen de Guadalupe es la figura religiosa más venerada de México. Es un pilar de la identidad nacional que ha trascendido la fe para convertirse en un emblema omnipresente. La vemos en todas partes, desde los altares domésticos o talleres mecánicos, hasta las pasarelas de moda.

¿Cómo un símbolo de devoción se ha convertido en un elemento recurrente en la moda, el arte disidente y la mercancía popular? Hablemos de eso.

El origen de un símbolo

Para entender estas reinterpretaciones contemporáneas de la Virgen de Guadalupe, es necesario entender sus orígenes.

La iglesia católica reconoce las apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego en diciembre del 1531 en el cerro del Tepeyac. Pero ojo: la Virgen no apareció como una deidad europea, sino como una mujer mestiza de piel oscura que hablaba náhuatl.

También hay que tomar en cuenta el significado del lugar de las apariciones, pues el Tepeyac era un sitio sagrado previamente dedicado a Tonantzin, una deidad mexica. Aún hay debate de cómo surgió, si es que hubo, la asociación de ambas deidades para la evangelización de los indígenas.

Sin embargo, no hay duda de que la fusión cultural ayudó a posicionar a la Virgen de Guadalupe como una figura de cohesión social; además, se convirtió en un instrumento de unidad en un momento de ruptura social tras la Conquista.

De ícono religioso a estandarte rebelde

Más allá de su rol religioso, la imagen fue rápidamente adoptada como un potente símbolo político. Su capacidad para unificar a los oprimidos la convirtió en el estandarte perfecto para movimientos de liberación y justicia social.

Guillermo Hurtado, del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, menciona que en siglo XVII la ” virgen preferida por las autoridades de Ciudad de México era la Virgen de los Remedios”.

Sin embargo, poco a poco fue perdiendo su batalla de popularidad contra la Guadalupana y algo que la ayudó fue su papel en la Independencia. Recordemos que en 1810 el cura Hidalgo, quien al inicio de la Independencia, tomó a la Virgen como estandarte en la lucha.

A partir de entonces, a la Virgen de Guadalupe se le percibió como patrona de nuestra Independencia, y por ende como patrona de la nacionalidad mexicana y la defensora de las causas del pueblo mexicano.

Reapropiación artística: la Virgen de Guadalupe como ícono chicano

virgen de guadalupe yolanda lopez
Pinturas: Yolanda López, 1978

No podemos negar que la evolución del culto guadalupano también se ha visto influido por la llegada de esta figura a otros países. Especialmente, hablamos de Estados Unidos, donde cada vez adquiere más importancia gracias a los mexicanos que la han llevado a ese país.

Pero hablemos del papel de la Virgen de Guadalupe con la comunidad chicana y el movimiento feminista. Por ejemplo, está la artista Yolanda López, quien en 1978 pintó la Serie Guadalupe, un tríptico donde reinterpreta a la Virgen como las tres mujeres más importantes de su vida: su abuela, su madre y ella misma.

Así es como podemos ver a mujeres con elementos que recuerdan a la Guadalupana sentada sosteniendo un cuchillo y con una serpiente a sus íes, o trabajando como costurera o en zapatillas de correr.

Ajá. Antes de que medio mundo se infartara con las pinturas de Fabián Cháirez, hubo quien se molestó con esta reinterpretación de la Virgen de Guadalupe.

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“La Virgen de Guadalupe Defendiendo Los Derechos de Los Xicanos”, Foto: esterhernandez.com

Pero lo que pasó con Yolanda es solo un ejemplo, pues también podríamos hablar de la obra de Ester Hernández, quien llegó a reinterpretar a la Virgen dando una patada karateka presentándola como una defensora activa, en La Virgen de Guadalupe Defendiendo los Derechos de los Xicanos, 1975.

O también está el trabajo de Alma López, la artista queer chicana nacida en México, que en 2011 lanzó la obra Our Lady, una impresión digital donde una artista perfomance (Raquel Salinas) posa usando un bikini de rosas aludiendo al origen de la Virgen de Guadalupe.

Así es como la figura de la Virgen de Guadalupe se metió en el mundo del arte y el activismo, adoptada para abordar temas como el feminismo, la migración o la búsqueda de identidad nacional en el contexto chicano.

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Foto: Alma López, Sitio web de la artista

De símbolo sagrado a ícono de moda global

La Guadalupana ya ha sido reapropiada por muchas esferas y la moda no se ha quedado atrás. Y no, no hablamos solamente de quienes pueden hacer prendas personalizadas con la figura de la Virgen (como chamarras, playeras, sudaderas, etc), sino que “la morenita” también ha llegado a diseñadores de alta costura.

Por ejemplo, Dolce & Gabbana presentó sus colecciones de Alta Moda, Alta Sartoria y Alta Gioielleria en 2018 en el Museo Soumaya con elementos muy mexicanos. Además de tener referencias a Frida Kahlo, los mariachis o el Día de Muertos, otra inspiración clara fue la Virgen de Guadalupe.

Así fue como apareció un vestido rojo escarlata de encaje con la imagen de la virgen en el centro, rodeada de bordados dorados y una corona.

Ese mismo año, Dolce & Gabbana también homenajeó a la Virgen de Guadalupe en la MET Gala 2018. Bajo el tema de “Cuerpos celestiales: la moda y la imaginación católica”, la marca vistió a Coco Brandolini d’Adda, ejecutiva de moda, editora y socialité italiana, en un vestido bordado con brocado y la figura de la Virgen.

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Dolce & Gabbana hizo dos homenajes a la Virgen de Guadalupe en 2018. Uno en una pasarela presentada en México, y otro durante la MET Gala. Fotos: Dolce & Gabbana

La Guadalupana, ícono de la televisión

La popularidad vigente de la Virgen de Guadalupe también se la debemos a la televisión. Basta con ver cómo los canales y noticiaros hacen cobertura desde días antes del 12 de diciembre de la movilización y llegada de peregrinos a la Basílica de Guadalupe en CDMX.

Esa transmisión cubre desde las misas hasta el tradicional canto de “Las Mañanitas”, que nos ha regalado increíbles momentos que ya son parte de la memoria popular como la actuación de Itatí Cantoral, o las veces que Lucero le ha cantado a “la morenita”.

Por si eso no fuera poco, también tenemos el sorprendente fenómeno de La rosa de Guadalupe, que se ha convertido en un pilar de la televisión mexicana desde su estreno en el ya lejano 2008. Dejando de lado que nos ha regalado momentos virales para la historia sobre temas de bullying, delincuencia, embarazos no deseados y demás, la serie se basa en la arraigada devoción católica hacia la Virgen de Guadalupe.

Recordemos que los personajes en apuros le oran a la Virgen, y es la aparición de una rosa blanca y una ráfaga de viento (que simboliza la intervención divina) lo que marca “el milagro” o la resolución del conflicto.

Se le ha mencionado en telenovelas, en memes, en pasarelas y aparece hasta en algún calendario de carnicería. Todo eso demuestra que la Virgen de Guadalupe es mucho más que una figura religiosa.

Es un símbolo dinámico, un lienzo en blanco que ha sido adoptado y reinventado por revolucionarios, artistas feministas, migrantes orgullosos y la cultura popular. Su imagen se expande y se adapta, negándose a quedar atrapada en el pasado.

El mismo académico de la UNAM, Guillermo Hurtado, considera que el culto actual a la Virgen de Guadalupe no es el mismo del de hace cien o 200 años, pero seguramente tampoco será el mismo dentro de cien o 20 años.

En ese sentido, ¿qué nueva reinterpretación tendrá esta figura para reflejar las luchas y esperanzas de nuevas generaciones?