Animal MX · 18 de septiembre de 2025
Durante su visita de Estado al Reino Unido, la primera dama Melania Trump fue el centro de atención, pero no precisamente por su elegancia. La polémica estalló a raíz del vestido que usó en el lujoso banquete ofrecido por la familia real en el Castillo de Windsor.
Can someone PLEASE tell me what Melania was thinking with this gown?
She can do so much better than this! It’s horrid.
When you’re a former model but Camilla dresses better than you do . . . you’ve got a problem. pic.twitter.com/9mOjoBGuAV
— Marybeth in Florida 🇺🇸🐊 (@marybeth5025) September 17, 2025
La prenda, un vestido Carolina Herrera color amarillo canario con escote strapless y un cinturón color púrpura, desató un sinfín de comentarios. Los expertos en protocolo y los usuarios de redes sociales lo consideraron demasiado informal e inapropiado para una cena de Estado. La principal crítica fue el escote de hombros descubiertos, que rompe con las normas de etiqueta de la realeza.
“Quiero ser antirracista”, el manual de Jumko Ogata para reflexionar sobre el racismo en México
La polémica se intensificó por una extraña ilusión óptica. Al igual que el famoso vestido que confundió a internet hace unos años (¿era azul y negro o blanco y dorado?), la combinación de colores de Melania pareció cambiar según el ángulo y la iluminación de las fotos. Para algunos, el vestido lucía vibrante, mientras que para otros se veía apagado. El cinturón también generó debate: ¿era lila suave o rosa pastel? Al final, la confusión fue causada por el flash de las cámaras, pero las críticas no se detuvieron.
Donald Trump attends a state dinner in the UK pic.twitter.com/0Gspkd1RvX
— Marco Foster (@MarcoFoster_) September 17, 2025
A pesar de que la diseñadora Carolina Herrera tiene un historial de vestir a primeras damas como Jacqueline Onassis y Michelle Obama, el look de Melania fue descrito como “feo” y “extraño”. La controversia, en este caso, no giró en torno a la política, sino a la moda.
El robo del siglo: la vez en que el Museo Nacional de Antropología perdió algunas de sus piezas