Animal MX · 26 de julio de 2026
Conseguir un vuelo a precio económico se ha convertido en el deporte favorito de muchos viajeros, sin embargo, la emoción de encontrar un pasaje barato suele durar poco, ya que justo antes de pagar, la pantalla se llena de cargos adicionales que duplican o triplican el costo inicial. ¿El culpable número uno? El equipaje.
El equipaje documentado –también conocido como equipaje facturado o de bodega– es toda maleta u objeto de gran tamaño que viaja en la bodega de carga del avión y no en la cabina de pasajeros. Sin embargo, no es la única manera de viajar con equipaje, ya que a los viajeros se les permite abordar con objetos personales, como pequeñas maletas o mochilas, en las que se puede optimizar su espacio para evitar pagar un costo alto o adicional por viajar.
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Con esta guía, en Animal MX te revelamos el truco definitivo para volar sin pagar la maleta documentada.
Antes de aplicar cualquier técnica de empaque, el primer paso es lo que las aerolíneas permiten y cuál es el volumen máximo con el que se permite viajar.
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En la mayoría de los casos, las compañías aéreas permiten viajar con el artículo personal de manera gratuita, a diferencia del equipaje de mano, que puede tener un costo adicional dependiendo de la aerolínea o de la tarifa pagada.
Es por eso que una vez que se tiene el conocimiento sobre las dimensiones que se tienen permitidas para el artículo personal, el reto es hacer que toda tu ropa quepa en ese espacio de 45 cm x 35 cm x 20 cm. No se trata de viajar incómodo, sino de aplicar una estrategia inteligente de embalaje.
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Olvídate de las mochilas rígidas con tubos de aluminio. Para exprimir cada milímetro libre, necesita una mochila de viaje blanda con apertura de 180 grados. Al abrirse por completo, te permite acomodar la ropa sin aplastarla de forma desigual y aprovechar las cuatro esquinas rectangulares que exige el medidor de la secadora.
Los organizadores de tela tradicionales ayudan con el orden, pero no reducen el volumen. La clave son las bolsas de compresión que se enrollan manualmente: pones la ropa dentro, cierras la cremallera y las enrollas para expulsar todo el aire por la válvula inferior. Esto reduce el espacio que ocupa tu ropa y demás artículos.
El aire acondicionado del aeropuerto y del avión es tu mejor aliado. Todo lo que ocupe mucho volumen —como chamarras gruesas, sudaderas o calzado de grandes dimensiones como botas— debes llevarlo puesto al momento de abordar. Una vez que estés en tu asiento, te puedes quitar la chamarra y colocarla sobre tu regazo o en la parte superior de tu mochila.
Si no usas bolsas de compresión para todas tus prendas, no dobles la ropa de la forma convencional. Dobla los lados hacia adentro y enróllala apresuradamente desde abajo hacia arriba. Esta técnica no solo evita que las prendas se arruguen, sino que elimina los huecos de aire entre cada pieza.
Las normativas permiten abordar con una almohada de cuello para el viaje. Si compras una funda de almohada de viaje con cierre –sin el relleno de espuma dentro–, puedes rellenarla con hasta 5 o 6 camisetas o ropa interior. Para el personal de la puerta de embarque es un accesorio de descanso y no un bulto de equipaje adicional.