Animal MX. · 19 de noviembre de 2025
Cada tanto, la paleontología colombiana sorprende al mundo con hallazgos que reescriben nuestra historia natural. Y esta vez no fue la excepción. Te contamos.
En pleno desierto de la Tatacoa, un equipo de investigadores de la Universidad del Rosario, en conjunto con personal del Museo de La Tatacoa, descubrió una tortuga fósil que no solo es nueva para la ciencia: es única en el planeta. Su nombre —Shakiremys colombiana— rinde homenaje a una de las artistas colombianas más influyentes a nivel mundial y marca un capítulo extraordinario para la paleontología del país.
El hallazgo se produjo cerca del centro poblado La Victoria, en el Departamento del Huila al suroccidente del país. Este punto es reconocido por su riqueza fósil. Allí, un equipo de cuatro paleontólogos y un estudiante encontró restos excepcionalmente bien preservados: un cráneo completo y dos caparazones articulados.
Desde el primer análisis, el grupo en el que participaron Edwin Cadena y Rubén Vanegas, junto con pobladores locales como Jair Díaz notó algo fuera de lo común.
“Cuando descubrimos este fósil y observamos su forma, nos dimos cuenta de que se trataba de algo nunca antes visto en el desierto de la Tatacoa”, relata Andrés Vanegas, director del Museo de La Tatacoa.
Lo que al inicio parecía solo una nueva especie terminó siendo algo aún más relevante: un nuevo género totalmente desconocido.
Con el avance de la investigación, el equipo confirmó que la tortuga mostraba un conjunto de características anatómicas únicas, irrepetibles dentro de su familia (Podocnemididae). Esto la la posicionaba como un linaje clave para entender la diversidad de tortugas Suramérica.
Fue entonces cuando llegó el momento de nombrarla. El equipo decidió llamarla Shakiremys colombiana, en homenaje a Shakira, una de las artistas más influyentes de Colombia y Latinoamérica. El nombre, además de seguir las tradiciones científicas de reconocer figuras significativas, busca destacar un símbolo cultural del país en un hallazgo que habla de identidad, patrimonio y ciencia.
Gracias a técnicas modernas como la tomografía computarizada, los investigadores reconstruyeron su neuroanatomía y la compararon con tortugas actuales y fósiles. Los resultados revelaron que:
La investigación que incluyó excavación, preparación, análisis y publicación científica tomó dos años y medio y fue posible gracias a la colaboración entre la Universidad del Rosario, el Museo de La Tatacoa y la comunidad local.