Paula Paredes Solarte · 27 de agosto de 2026
La última edición de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI) tuvo una conferencia magistral a cargo de Angela Davis y Gina Dent.
Te contamos quiénes son estas escritorias, la razón por la que su presencia causó tanto revuelo y qué fue lo que dijeron en la plática.
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La participación de ambas se dio en el marco de la FILUNI y tuvo que ver con la presentación de su trabajo en conjunto titulado Abolición, feminismo, ¡ahora!
Este texto que también fue escrito en colaboración con Erica R. Meiners y Beth E. Richi traza un mapa para las luchas contemporáneas teniendo en cuenta los movimientos feministas, queer, anticapitalistas y antiracistas.
Todo esto para plantear una apología del feminismo abolicionista hablando específicamente en relación al sistema industrial-carcelario.
De esta manera Abolición, feminismo, ¡ahora! presenta un proyecto político que apuesta por una justicia que no tenga como horizonte el castigo, sino la trasformación.
Para esto, encuentras analisis teóricos rigurosos junto con obras de arte, ilustraciones y carteles surgidos de los propios movimientos, y descripciones de protestas frente al tema de prisiones, campañas para el pago de fianzas, congresos internacionales y círculos locales de formación política.
En la charla magistral, Davis habló de cómo violencia contra las mujeres y la comunidad trans tiene su raíz en las instituciones que las ejercen, por eso sostiene que es imposible combatirla desligádola de eso.
Sumado a esto, Gina habló de la definición del feminismo abolicionista y la necesidad de visibilizar prácticas que han sido negadas por el racismo, por esto se debe reconstruir una nueva relación con el poder.

Angela Davis es filósofa, académica, escritora y activista, además es una de las figuras centrales del feminismo negro, el antirracismo y el movimiento por la abolición de las prisiones.
El pensamiento de Angela está atravesado por una perspectiva marxista e interseccional, por lo que argumenta que la raza, el género y la clase son formas de opresión que deben analizarse en conjunto.
Por lo anterior, uno de sus grandes planteamientos tiene que ver cpn la abolición del sistema carcelario, ya que según ella estas no solucionan las violencias y la desigualdades, sino que las reproducen.
Gina Dent también es académica, teórica feminista y activista con profesora estudios Feministas, Historia de la Conciencia y Estudios Legales en la Universidad de California, Santa Cruz.
Su trabajo se concentra en los feminismos negros, la teoría crítica, la raza, la cultura popular.
Al igual que Angela también abogado por la abolición del sistema carcelario.
Dent sostiene que un feminismo verdaderamente orientado a la liberación no puede depender de las cárceles y de la violencia estatal como respuesta a la violencia de género.
“La tarea primordial de los activistas radicales es generar esperanza. Es convencer a la gente de que un mundo mejor es realmente posible”, dijo Angela.
Frente al avance de movimientos antifeministas, antigénero y de gobiernos fascistas, en la plática se sostuvo que la tarea de los activistas radicales es mantener la idea de otro mundo posible.
Cabe aclarar que la idea de esperanza que se plantea no viene de un optimismo ingenuo, sino que más bien se construye mediante la organización colectiva y la participación en movimientos sociales.
Davis también planteó que el feminismo abolicionista debe entenderse como una forma revolucionaria de organización, vinculada con la lucha contra el capitalismo racial y el colonialismo.
En ese sentido, no se trata únicamente de reformar las cárceles o hacerlas menos violentas, sino de cuestionar las estructuras que hacen necesario recurrir al encarcelamiento como respuesta a los conflictos sociales.
“El feminismo abolicionista insta a que no asumamos que podemos deshacernos de la violencia íntima sin abolir al mismo tiempo las formas institucionales de violencia que a menudo fomentan la violencia en el nivel íntimo”, dijo.
Finalmente, ambas cerraron el encuentro con una declaración a favor de Palestina:
“Palestina representa a personas de todo el mundo y el poder de la resistencia”
El espacio estuvo moderado por Amneris Chaparro Martínez quien es investigadora titular “A” de tiempo completo, del Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Cuando se estaba dando inicio a la conferencia se vio a un joven subir al escenario portando una lona en la que se pudo leer:
“La UNAM es criminal y paramilitar”
Al tiempo, también se le escuchaba decir que la presencia de ambas escritoras se trataba de una especie de “lavado de imagen”.
Rosa Beltran, coordinadora de difusión cultural empezó a hablar enseguida:
“Compañero va a haber una sesion de comentarios y preguntas al final”, dijo.
Posteriormente, un grupo de personas con otra lona llegó al escenario, una de ellas tomó el micrófono y dijo:
“Las mujeres privadas de la libertad siguen siendo personas…exigimos a las autoridades competentes esclarecer cada una de las muertes, investigar las resposabilidades y hacer públicas las respuestas. Invitamos a plantearnos qué clase de justicia queremos construir, si aceptamos que para castigar a alguien tenemos que hacer que deje de ser visible para nosotras: Rosa, Vanesa, Maria Helena, Viridiana, Monica, Valeria, Diana, Laura: son las mujeres que han muerto en esos últimos meses en Santa Martha Acatitla”
Enseguida se cortó el audio directo y TV UNAM empezó a hacer una especie de reseña de las luchas de Davis, sin embargo, al fondo aún se alcanzaba a percibir la manifestación.
Después de unos minutos regresó el audio en vivo, y se escuchaba al joven que subió inicialmente decir que querían solicitar un par de cosas. Entonces Amneris Chaparro tomó la palabra:
“Queremos escuchar a Angela Davis, deja tus pintas, ya te pronunciaste, ya te escuchamos”
“Vamos a irnos hasta que nos saquen” respondió él.
Mientras, Chaparro repetía que la presencia de Angela era un evento histórico y que querian escucharla.
De a pocos el auditorio empezó a gritar pidiendo que “bajen” a la persona que se estaba manifestando.
“Ya saben lo que es la UNAM, esto lo trataremos después. Es una oportunidad única y ha sido un esfuerzo inmenso de varios años…Queremos ahora tener el diálogo por el que han estado escuchando.Como comprenderán no es posible dar una respuesta en este instante. Si ustedes revientan este momento se perderan la oportunidad de escuchar a Angela”, advertía.
Mientras tanto, en el cartel que sostenían aun sobre el escenario el grupo de manifestantes se leía:
“Comprometanse y exijan el cese de la persecución penal de la UNAM contra Arturo Sheveck”.
Fue entonces cuando el manifestante le pidió a Amneris Chaparro leer el cartel a lo que ella responidó:
“No me tienes que decir que hago, un vato no me va a decir que hacer”. Convirtiendose esta respuesta en uno de los momentos más cuestionables de la situación.
Para entender lo ocurrido es necesario remontarnos al 2020 cuando el entonces estudiante de filosofía acompañó una toma de espacio en FES Acatlán ocupado por alumnas y periodistas que habían denunciado acoso sexual ante autoridades.
Esa misma noche un grupo armado entró por la fuerza agrediendo a varias personas que ocupaban en lugar, entre esos Sheveck quien resultó con quemaduras de tercer grado.
6 años después la Fiscalía detuvo al estudiante en Jalisco acusandole de pandillerismo y daño a la propiedad.
Pronto el momento se viralizó en redes, especialmente por el la frase usada por Amneris Chaparro, ya que tomó algo legítmó dentro de la lucha feminista que al ser usado en ese contexto, acaba repitiendo justamente lo que se señala.
La protesta señalaba criminalizacion de estudiantes y al sistema penal, razón por la que el que en ese contexto, el que sea un hombre quien se manifestaba no tenía nada que ver.
“No me tienes que decir que hago, un vato no me va a decir que hacer”
La frase lleva entonces una protesta sobre las esctrucuras de poder a una discusión sobre quién tiene más derecho a hablar, quitando así la atención del mensaje mismo y llevandola directamente al emisor.