Verónica Santamaría · 1 de marzo de 2024
Hace diez días que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) atendió la denuncia ciudadana sobre el caso de la elefanta Annie, a quien dueños de un circo la tienen viviendo en condiciones que vulneran su integridad y bienestar.
Al poco tiempo del reporte, la procuraduría anunció el aseguramiento precautorio del ejemplar, pero hasta ahora, no se conoce cuál será su destino.
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Animalistas en redes sociales exigen que se esclarezca cuál será el destino de Annie, ya que aún vive en condiciones que la vulneran física, mental y socialmente, al ser una especie que necesita convivir con otros elefantes.
Como te contamos en esta nota, Annie es una elefanta africana que habita en Lagos de Moreno, Jalisco. Vive rodeada de campers y sin las condiciones internacionales que requiere esta especie para tenerla en cautiverio.
La última comunicación que la Profepa dio sobre el procedimiento del caso de la elefanta Annie fueron los días 21, 22 y 23 de febrero, cuando anunciaron la implementación de acciones para “verificar que la reubicación se realice conforme a las disposiciones jurídicas aplicables”, como señalaron en sus redes sociales.
De acuerdo con la última comunicación que emitió la procuraduría, señaló que tras finalizar la inspección de los sitios que podrían recibir al ejemplar asegurado en Jalisco, la información recabada permitirá “determinar y comunicar en breve el sitio de resguardo definitivo”.
Pero más de una semana y media después, todavía no se conoce cuál será el destino de la elefanta.
El Artículo 120 de la Ley General de la Vida Silvestre, señala que cuando se realice un aseguramiento precautorio de conformidad con este recurso, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), canalizará los ejemplares asegurados al Centro para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre.
Incluso, consultará a los sitios sobre la canalización de un ejemplar hacia Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, instituciones o personas que reúnan las mejores condiciones de seguridad y cuidado para la estancia, y en su caso, la reproducción de los ejemplares o bienes asegurados.
Sobre las personas que estén sujetas a una inspección, deberán presentar ante la secretaría una garantía que respalde la seguridad y cuidado de los ejemplares, dentro de los 5 días siguientes a que se ordene el aseguramiento precautorio.
En el caso de Annie este proceso ya ocurrió. La Ley señala que en caso de que la secretaría no reciba la garantía correspondiente, se designará a otro depositario y los gastos que por ello se generen serán a cargo del inspeccionado.

Para realizar el traslado de un ejemplar de grandes dimensiones, como la elefanta Annie, se debe cumplir con un protocolo riguroso que la proteja en el viaje. Este debe seguirse acorde a la Norma Oficial Mexicana NOM-051-ZOO-1995, sobre el Trato humanitario en la movilización de animales.
En el punto 6, la Norma señala que para movilizar a un rinocerontes, hipopótamos y elefantes respetando el tratado digno y bienestar de la especie se deben emplear cajas “fuertemente construidas” con materiales resistentes.
Se recomienda que estos espacios sean cerrados y con puerta en ambos extremos. El piso debe ser antiderrapante y suficiente cama.
Sobre las medidas, el contenedor en el que transporten a Annie debe medir un poco más del ancho de su cuerpo para evitar que pueda darse la vuelta adentro.
Es decir, según la Norma Oficial, “la longitud de la caja solamente será cerca de medio metro más que el largo del cuerpo del animal para que en viajes largos se les pueda proporcionar alimento y agua”.
Sobre el traslado de elefantes, la Norma también señala que esta especie puede viajar libre en la caja del contenedor, siempre y cuando 2 de sus patas -una delantera y la contraria trasera- se encuentren sujetas a una cadena sin lastimarlos, las cuales a su vez se fijen en argollas fuertemente sujetas al piso del vehículo.
La misma Norma Oficial Mexicana señala que para evitar incidentes durante el traslado, como el que los animales escapen o se produzcan lesiones tanto para ellos como el personal que los maneja, es importante tomar las medidas de seguridad pertinentes.
Además, señala que cualquier contenedor que se utilice para movilizar a la ejemplar silvestre se debe colocar en lugares oscuros o con poca luz, preferentemente, para “disminuir el estrés durante el viaje”.
Es importante que no se obstaculice la ventilación dentro de la caja o contenedor en los que los animales serán movilizados.
“Deben contar con orificios en la tapa y en las paredes, los cuales serán de un diámetro tal que impida la salida de la cabeza o de alguna extremidad”, señala el documento.
Es importante tomar en cuenta que el contenedor debe contar con una identificación o etiqueta que esté muy visible y bien adherida que contenga la siguiente información:
Animal MX consultó con el área de comunicación de la Profepa para conocer cuáles son los avances en el caso de la elefanta Annie, pero hasta el cierre de esta nota no se tuvo respuesta.
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