Paula Paredes S. · 14 de enero de 2026
Hace un par de horas se viralizó en redes sociales y el mismo Samuel García junto a Mariana Rodríguez compartieron en sus perfiles el particular momento del gobernador de Nuevo León junto a su hija Isabel.
Aunque el video muestra un momento espontáneo y hasta divertido, la escena y las reacciones de la misma también llevan a analizar diferentes puntos.
Hablamos con José Manuel Urquijo, consultor y estratega político, Mtro. en Comunicación Política y Gobernanza por la George Washington University, quien nos dio su punto de vista al respecto.
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El momento que se hizo viral se dio durante una actividad en la que se ve al Gobernador a cargo de su hija Isabel.
En medio del momento la bebé tira una de las calcetas que llevaba puesta lo que provoca risas entre Samuel García y Luis Donaldo Colosio quien intenta ayudarle a alcanzar la prenda y ponersela nuevamente a la niña.
Puedes ver el video aquí.

Ante el video, las reacciones en redes no se hicieron esperar. La mayoría de usuarios se mostró divertido frente a la situación y muchas otras personas “celebraron” el hecho de que Samuel García se haga cargo de Isabel aún en el trabajo, resaltando incluso el hecho de que a través de este clip se puede ver el lado más “humano y cercano” del gobernador.
“García ha buscado consistentemente romper con la imagen rígida y distante de los políticos tradicionales, presentándose como accesible, juvenil y relatable. Este video, donde prioriza alimentar a su hija Isabel durante un acto oficial (incluso manejando el incidente del calcetín perdido con naturalidad), ejemplifica esa estrategia”, explica José Manuel Urquijo.
Y aunque si, se trata de un momento divertido en medio de una agenda política, las reacciones y en sí el hecho de que la bebé esté ahí presente lleva a varios cuestionamientos:
El primer punto parte de la viralización del momento, como si se celebrara el hecho de paternar, de estar presente y mostrar su cotidianidad:
“Hay que recordar que en sus redes como Instagram o Facebook, el gobernador ha integrado sistemáticamente elementos familiares para construir esta imagen: posts sobre sus hijas Mariel e Isabel, momentos cotidianos como cocinar o montar a caballo, y ahora, llevar a la bebé al trabajo; es decir, sorprende porque ahora vemos a un hombre en labores de cuidado en su espacio de trabajo, y no es cualquier hombre, es el gobernador de Nuevo León.”
Aunque la realidad de muchos mexicanos es tener que repartir su tiempo entre el trabajo, los hijos y el hogar, no hace falta indagar mucho para pensar que no es el caso del gobernador.
Esto lleva al cuestionamiento de si la presencia de la bebe y por ende la suavización y cercanía de la imagen de Samuel a partir de esto es una herramienta política, para justamente, eliminar esa distancia entre un mexicano promedio y un gobernador.
Según José Manuel Urquijo: “Esto genera empatía, especialmente entre votantes jóvenes y familias, al mostrar que “es como nosotros”: un padre que equilibra trabajo y crianza, incluso cuando todos sabemos que tiene recursos para delegar esos cuidados”.
Si, cómo siempre el patriarcado vuelve a hacerse presente.
Históricamente la maternidad se ha asociado a sacrifico, entrega y renuncia. Esta idea ha contribuido a perpetuar desigualdades, por esto muchas mujeres optan por “esconder” o minimizar su rol de madres en un ambiente laboral con el fin de evitar prejuicios.
Por ejemplo, mientras que para hombre mostrarse interesado en el hogar, cercano a sus hijos y paternando puede funcionar, para una mujer puede significar una minimización en su imagen profesional pues recordemos que al menos en México aún está arraigada la idea de que “las mujeres deben ser madres ante todo”.
Por esto, en redes se mira una conversación en la que los usuarios destacan el gesto como un avance, como algo impensable hace 20 años, y puede que no sea casualidad:
“Este video además le da credibilidad a su programa social “Ayudamos a las Mujeres”; qué mejor imagen que el gobernador ayudando a su esposa a cuidar a sus hijos mientras ella está trabajando?; esto refuerza su imagen en temas de género y familia”, agrega José Manuel Urquijo.
Según el especialista, este momento con Isabel es un ejemplo de comunicación política posmoderna, pues usa la viralidad para reforzar diferenciación, autenticidad y progreso en roles de género, pero incluso algo tan “natural u orgánico”, no deja de ser estratégico. ¿Tu qué opinas?