Abigail Camarillo · 22 de julio de 2025
Una de las vistas más chidas dentro de la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec es la de la Fuente de Tláloc, la escultura creada por Diego Rivera que se puede admirar al cien por ciento desde el cielo.
Esta enorme escultura forma parte del Cárcamo de Dolores (o Cárcamo de Lerma o de Chapultepec), pero pocos saben que ahí mismo se encuentra un mural, también creado por Rivera, que se creó bajo el concepto de que estuviera bajo el agua.
¿Lo conoces?
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El mural de Diego Rivera en Chapultepec se llama El agua, origen de la vida y fue creado en 1951. Representa la relación del agua con la vida y la ciudad, pues muestra a la urbe como un microcosmos de la naturaleza.
¿Pero por qué se creó en este sitio en específico y hace homenaje al agua?
La razón es sencilla, pues ese mismo año fue inaugurado el Sistema Lerma, una de las infraestructuras más importantes en su tipo en la zona metropolitana pues es el sistema hídrico que, hasta el día de hoy junto al Sistema Cutzamala (que se creó después), abastece de agua a la Ciudad de México y parte del Estado de México.
El Sistema Lerma es una infraestructura hidráulica que, de acuerdo a información de la Conagua, incluye cerca de 300 pozos de extracción, bombas sumergibles y un acueducto que cruza el Parque Nacional La Marquesa.
Justo uno de los remates del Sistema Lerma es el Cárcamo de Dolores, en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec.
En esta obra se fusionó la arquitectura de Ricardo Rivas, con la pintura y escultura de Diego Rivera, así como la ingeniería hidráulica de Eduardo Molina Arévalo.
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La obra en sí empieza con una fuente sobre un espejo de agua con la escultura de Tláloc, dios del agua, la lluvia y la fertilidad en la mitología mexica. En esta representación tiene dos cabezas: una viendo hacia el cielo y la otra hacia el cárcamo.
Esa composición tan partícula fue creada para que las personas pudieran verla desde el cielo, a través de los aviones que llegan a la CDMX y tomando en cuenta que en ese entonces los aviones volaban más bajo.

Sin embargo, dentro del Cárcamo habita un mural de Diego Rivera que se mantuvo bajo el agua durante poco más de 40 años. Y es que la obra fue pintada en el túnel que traía las aguas al cárcamo, así como en las cuatro caras del tanque y el piso del mismo.
El mural plasma el origen de la vida en la tierra, basada en la teoría de Aleksandr Oparin y destaca la aparición de distintas formas de vida como plantas, algunos vertebrados, anfibios y hasta el antecesor del hombre moderno, el homo sapiens.
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Toda la composición se unifica por unas unas manos monumentales y anónimas que salen de la roca, por encima del túnel, trayendo el agua que escurre al interior.
Como puedes ver en la imagen de abajo, el ángulo es tan armónico que pareciera que las manos salen del rostro de Tláloc, afuera del edificio, creando un puente entre la escultura y el mural.

Como Diego Rivera concibió su obra para estar bajo el agua, se enfrentó al reto de elegir materiales que fueran resistentes a estas condiciones. Así fue como decidió usar una emulsión de poliestireno BKS-92, de fabricación estadounidense.
Durante poco más de 40 años, el mural permaneció bajo el agua, tal y como Rivera lo había pensado. Sin embargo, el desgaste empezó a ser muy notorio a tal punto que se borró el piso original.
En 1992, entre otras acciones para proteger y recuperar el mural de Diego Rivera, se decidió desviar el paso de agua potable. Desde entonces ya no pasa por dentro del edificio, como originalmente fue concebido, sino que pasa en una zona cercana y ya no es visible.
En 2002 el cárcamo fue reabierto de nuevo al público, pero en 2010 fue sometido a una restauración integral. Dentro de esta, se le añadió una intervención sonora dentro del edificio del cárcamo llamada Cámara Lambdoma, del arista Ariel Guzik.
Esta busca recuperar, de forma artística, el paso del agua en la obra de Rivera. Utiliza sensores para captar sonidos ambientales y transformarlos en una experiencia sonora a través de un órgano de latón y cobre.
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Aunque la Fuente de Tláloc es un escenario perfecto para ver el amanecer, poca gente sabe que puedes pasar al Cárcamo de Dolores y ver directamente el mural de Diego Rivera.
¿Lo mejor de todo? Que con el mismo boleto puedes visitar el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental, siempre y cuando sea el mismo día.
El horario es de martes a domingo de 10:00 a 17:00. La entrada general tiene un costo e $38; las infancias, maestros y estudiantes pagan $18 y los menores de 3 años y mayores de 60 entran gratis.