Animal MX. · 31 de enero de 2026
Cada año, la Semana del Arte convierte a la Ciudad de México en uno de los epicentros culturales más vibrantes de América Latina, y aunque las grandes ferias concentran reflectores, hay mucho más que ver. Te contamos de tres eventos para la semana que seguramente llamaran tu atención.
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Este proyecto fotográfico, desarrollado durante cuatro años en la Ciudad de México, retrata a una comunidad intergeneracional de mujeres trans —de los 18 a más de 60 años— cuyas vidas cruzan oficios, luchas y territorios distintos, pero comparten una misma exigencia: dignidad, seguridad y libertad.
Bajo el título ¿Y qué?, el fotógrafo neoyorquino Alan Mozes, junto con Rafael Fajer Camus, construyen un archivo íntimo y político que se mueve entre el retrato, la celebración y la resistencia, colocando a cada mujer como protagonista absoluta de su propia imagen, sin filtros ni permisos, sino como protagonista absoluta de su propia imagen, sin filtros ni permisos.
La muestra no solo visibiliza historias atravesadas por el activismo, el trabajo sexual, el arte, el cuidado y la supervivencia urbana, también se traduce en apoyo concreto: todas las ganancias del proyecto y del libro derivado se destinan al Colectivo Trans por la Libertad de Ser y Decidir,

“Los Dioses deben de estar locos III” de Fernando Aznar, en colaboración con el mentalista Diego Winburn utiliza la hipnosis como herramienta artística para explorar cómo se construyen las creencias y cómo, colectivamente, damos por reales estructuras que en realidad son marcos aprendidos.
Sobre el escenario, tres intérpretes —conscientes pero en un profundo estado hipnótico— atraviesan situaciones que ponen en crisis ideas de verdad, moralidad y consentimiento.
Más que representar conflictos, la obra coloca al público dentro de ellos, exigiendo soltar certezas y asumir el riesgo de la experiencia.

En plena Semana del Arte, el Jardín Escénico de Chapultepec se convierte en pista abierta para el cuerpo y el encuentro con SOLAZ, la performance de Antonio Ruz presentada por Ruta del Castor.
Más que un espectáculo para mirar, es una experiencia para habitar: danza contemporánea, música electrónica en vivo y participación del público se entrelazan para transformar el espacio público en un territorio de juego, placer y movimiento compartido.
Tras su paso por Matadero Madrid, la pieza llega a México con una versión situada que reúne a 20 bailarines de distintos países, junto al músico español Aire y el vestuario de Gabrielle Venguer, en un cruce transdisciplinario que borra fronteras entre escena y vida cotidiana.

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