Si estás al tanto del arte mexicano y alguna vez te has preguntado quién decide qué obras se quedan en nuestro país y cuáles pueden salir al extranjero, te traemos el recuento de una plática imperdible. El historiador del arte Luis-Martín Lozano se dio una vuelta por el Museo de Arte Moderno (MAM) para hablar de forma contundente sobre la protección de nuestro acervo cultural y, de paso, desmitificar todo el drama que ha rodeado a la famosa Colección Gelman.
A continuación, te contamos los puntos clave y las revelaciones más fuertes de esta charla.
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¿Quiénes fueron Natasha y Jacques Gelman?
Natasha y Jacques Gelman fueron una de las parejas de coleccionistas y mecenas más influyentes del siglo XX en México. Jacques, productor de cine de origen ruso y pieza clave en el éxito de Cantinflas, y Natasha, de origen checo, formaron un acervo artístico impresionante dividido en dos vertientes:
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Arte Mexicano: Coleccionaron obras maestras de Frida Kahlo y Diego Rivera (quien los retrató), hoy resguardadas en el Museo Muros de Cuernavaca.
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Arte Moderno: Su colección europea, con piezas de Picasso y Matisse, fue donada al Museo Metropolitano de Arte (MET) de Nueva York.
La protección del patrimonio: ¿Una ley radical o necesaria?
Mucho se ha criticado que México tiene reglas demasiado estrictas respecto a su arte. Lozano explicó que, aunque el mercado del arte contemporáneo es muy distinto al de hace décadas, el rigor legal tiene una justificación histórica brutal.
De acuerdo con el experto, la legislación no nació por capricho, sino por una urgencia nacional frente al robo descarado de nuestras piezas. Durante la charla expresó: “La ley cuando fue expedida fue en los años 70, un período donde era sumamente necesario proteger el patrimonio cultural e histórico de México porque el saqueo arqueológico era impresionante”.
El historiador reconoció que la normativa es “muy radical con el patrimonio”, al grado de que, en términos legales, es casi imposible mover estas piezas comerciales libremente. Sin embargo, defendió a capa y espada su propósito original y su función en nuestra sociedad actual, frenando a quienes piden eliminarla.
“Lejos de cuestionar la ley hay que reconocer su aplicación y el uso social que tiene para el patrimonio cultural de todos los mexicanos, esa es una razón que la fundamenta… No se trata de derogarla porque ya no está a la moda”, sentenció Lozano.
“No hay que lanzarse a la yugular sin saber las cosas. El Estado tiene facultades hasta cierto punto, que le otorga la ley. Ahora, gracias a que existe esta, los cuadros no se fueron de México, están aquí y van a seguir en México de una forma u otra”, declaró el exdirector del Museo de Arte Moderno.
El “teléfono descompuesto” y los mitos de la Colección Gelman
Ahora, vamos al momento más picante de la noche. Seguro escuchaste el rumor mediático de que cientos de obras invaluables de la Colección Gelman se iban a “fugar” a España, dejando a México sin una parte crucial de su acervo. Lozano no dudó en catalogar todo este escándalo como un discurso fabricado.
Explicó que la alarma que se generó en la prensa sobre el traslado de las piezas al extranjero fue una mentira impulsada por intereses ajenos a Natasha Gelman. Sobre los titulares escandalosos, Lozano fue contundente:
“No se van a ir de manera permanente, porque existe una ley”, sentenció. “Es una ley que a veces parece no adecuarse a los tiempos actuales, porque ahora están centrados en una valoración distinta. Una valoración que no es moral, que no cuenta el valor cultural e histórico que tiene para nosotros. Pero es un valor real, ese es el valor del mercado, esto existe, hay una dimensión pública y hay una dimensión privada”, detalló Lozano.
“La dimensión privada es que los dueños pagaron mucho dinero por los cuadros, y los cuadros valen mucho dinero y están sujetos al interés del mercado internacional. En vez de congratularnos de que existe esa ley, nos ponemos a darle golpes al pesebre”, abriendo la discusión al mercado del arte y sus intereses.
La realidad detrás de todo esto es mucho más legal y menos dramática: se trató de un préstamo para un museo español, respaldado por el simple hecho de que se estaba hablando de propiedad privada. Lozano recordó a la audiencia que “Ellos compraron nuestros cuadros. Y por las razones que ellos dicen los van a prestar este proyecto en España ahora”.
Reivindicando el papel de los coleccionistas
Uno de los mensajes más importantes de la noche en el MAM fue la necesidad de dejar de ver a los dueños de arte como los villanos del cuento. Recordó que figuras como los Gelman fueron vitales para el ecosistema artístico de la época, conviviendo con los artistas y comprando obras que hoy consideramos icónicas. Sin su intervención, nuestro registro artístico no sería el mismo, pues “los coleccionistas fueron papel fundamental en la construcción de la cultura visual de México”, ejemplificando la tarea del matrimonio Gelman y su relación con los grandes artistas mexicanos del siglo XX.
El lado más íntimo de Natasha Gelman
Para cerrar con un toque conmovedor, Lozano narró cómo era visitar el departamento de Natasha en Palmas, revelando que el arte no era solo un trofeo de museo para ella, sino parte de su día a día. Compartió anécdotas de cuando ella apenas descubría a pintoras clave de nuestra historia, exclamando sobre una pieza de María Izquierdo:
“¡Qué manera de usar el color! ¿Cómo no la conocí?”, recuerda Lozano que le narró Gelman nostálgica.
Natasha vivía rodeada de sus piezas, estableciendo una relación profunda con obras de Diego Rivera, Frida Kahlo y Gunther Gerzso. Su pasión era tal, que sobre uno de los cuadros confesó a Lozano la razón por la que no quería separarse de él:
“Todos los días que abren las cortinas. Ese cuadro es lo primero que veo. No me quiero perder ninguna mañana de esa figura”.
Al final, la plática de Luis-Martín Lozano nos dejó claro que la historia del arte mexicano no solo se trata de leyes y regulaciones, sino de las personas que lo crearon, lo amaron y, eventualmente, lo compartieron con el mundo.
¿Dónde ver la Colección Gelman y hasta cuándo estará disponible?
La exposición Relatos Modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander se inauguró el 17 de febrero en el Museo de Arte Moderno en Ciudad de México, esta termina el 19 de julio de 2026.
- Días de apertura: Martes a domingo.
- Lunes: Cerrado.
- Horario de taquilla: Cierra a las 17:45 horas
- Entrada General: 95 pesos.
- Entrada libre para estudiantes, docentes y personas con credencial INAPAM vigente y personas con discapacidad.