Lo revolucionario de reparar en la época del consumo

Paula Paredes S · 15 de octubre de 2025

Lo revolucionario de reparar en la época del consumo

El tercer sábado octubre se celebra el “Día mundial de la reparación”, una fecha creada en 2017 por la Open Repair Alliance que busca concienciar y difundir los beneficios de reparar en lugar de reemplazar, esto teniendo en cuenta el contexto actual de aceleración tecnológica, la creciente generación de residuos y la extracción de recursos naturales.

¿Qué es la Open Repair Alliance?

La Open Repair Alliance es un grupo de organizaciones internacionales que están comprometidas a trabajar en conjunto por un mundo donde los productos eléctricos sean más duraderos y fáciles de reparar, y aunque por ahora sus labores se enfocan en la reparación de material tecnológico, se puede tomar esto como un punto de partida para explorar la importancia de reparar en otros ámbitos de la vida.

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La sociedad del consumo

Seguramente has notado que cada vez más todo en nuestro alrededor nos empuja constantemente a comprar, a consumir, a buscarlo último, lo más nuevo.

Gran parte de esto es debido a la sociedad capitalista que habitamos, sin embargo, se respalda con el uso excesivo de redes en las que constantemente estamos viendo qué tiene el otro y qué queremos tener.

De este modo la norma acaba siendo comprar, usar y desechar, ya sea con la justificación de que salió algo “mejor”, cambió la moda o hay un daño que aunque reparable preferimos remplazar totalmente.

Reparar
Foto: Pexels.

Lo revolucionario de reparar

En este contexto, reparar es desafiar un sistema que lucra con nuestra necesidad constante de “más”.

Reparar es un acto político porque desafía directamente las lógicas de un sistema económico basado en la producción desmedida, el consumo acelerado y el descarte sin culpa.

En lugar de aceptar la obsolescencia —programada o no— como parte inevitable del ciclo de vida de nuestras objetos, reparar nos permite cortar ese círculo vicioso y sembrar la semilla de un nuevo paradigma: uno donde la durabilidad, el cuidado y la conexión emocional tengan más peso que el deseo de adquirir algo nuevo.

En este contexto, pequeños actos toman fuerza y cosas cotidianas pueden significar evitar car en ese consumo, o al menos prolongar el tiempo sin hacerlo.

Entre los actos de reparación cotidianos, que a menudo podemos pasar desapercibidos pero que marca una diferencia están:

  •  Coser el botón que se cayó de la camisa en lugar de comprar una nueva.
  •  Pegar la suela de unos zapatos que aún pueden durar.
  •  Cambiar una pieza de un electrodoméstico que se daño en lugar de comprar uno totalmente nuevo.
  •  Restaurar una objeto viejo para darle una nueva vida.
  •  Actualizar el software de un celular en vez de cambiar de modelo.

El rescate de los oficios a través de la reparación

Al elegir reparar, no solo cuidamos nuestro bolsillo, sino que también tomamos postura contra una industria que fomenta el desperdicio sin tener en cuenta las consecuencias del mismo.

Por otra parte, una de las cosas que hacemos al decidir reparar es fortalecer las comunidades locales y activar un ecosistema circular que incluye consumidores conscientes, reparadores y productores comprometidos con un consumo mas sostenible.

Cuando reparamos no solo cuidamos el objeto que tenemos entre manos, sino el tiempo, el esfuerzo y los recursos que se invirtieron en crearlo.

Cuidamos el planeta, reduciendo los residuos y cuidamos las memorias, lo afectivo, lo que tiene historia.Reparar es un verbo lleno de futuro en un presente que parece romperse por todos lados, saber reparar es también saber reconstruir.

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