Paula Paredes S. · 2 de octubre de 2025
La moda no solo refleja un gusto y no solo es una forma de expresión, también puede funcionar como un indicador de estado de la economía. Te contamos de algunos ejemplos, que relación tiene una cosa con la otra y más.
A lo largo de la historia, los ciclos económicos han sido un factor de peso a la hora de definir como se viste la gente. No es un secreto que en tiempos de recesión los compradores modifican sus hábitos de consumo y claro, las marcas también se adaptan a esa forma de compra adaptando diseños, estrategias y estilos.
Si ponemos atención, analizar estos cambios que como te comentábamos suelen ser cíclicos, puede ayudar a identificar en que momento económico estamos.
Pero antes de hablar de moda, tengamos en cuenta a qué se refiere el termino. Una recesión puede interpretarse como un descanso de la actividad económica que se ve manifestado en indicadores como la disminución del PIB durante tres trimestres consecutivos.
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En épocas donde la economía se complica, las personas tienden a gastar menos en cosas que consideran no esenciales, por ejemplo la moda, y así solo se ve como una necesidad y no como una forma de expresión
Por ejemplo, la homogenización que se estaba dando hace un tiempo con el auge del Clean Look puede ser uno de esos indicadores bajo la teoría que mientras mas prospera sea la economía nos encontraremos con prendas vibrantes por lo que la sobriedad y neutralidad podría indicar lo contrario.
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La idea de que estas dos cosas están conectadas no surge de la nada. A lo largo de la historia se han visto modificaciones en la moda cuando había una crisis, incluso hay una teoría: Hemline index.
Popularizada por el economista George Taylor, esta teoría sugiere que la longitud de las faldas aumenta o disminuye según el precio de las acciones, entonces, las faldas se acortan en épocas de bonanza económica (como los años 20 y 60) y se alargan en épocas de crisis (después del desplome de Wall Street en 1929). Aunque esta teoría no tiene mucho respaldo y podría tratarse de solo una coincidencia, sigue estando presente y como esta hay muchas otras cosas en la moda que suelen asociarse a bonanza o decadencia económica, entre ellas:
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