Paula Paredes · 23 de abril de 2025
¿Has escuchado eso de que la gente lee menos? Mientras en 2015 la población lectora en México era del 84%, en 2024 bajó a un 70%, esto de acuerdo al Módulo sobre Lectura del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
¿Pero será que realmente estamos leyendo menos o que nuestros hábitos y formas de lectura son los que cambiaron? ¿Leer se reduce a hablar de libros, periódicos y revistas? ¿Cuántas formas de lectura existen?
En el marco del Día Internacional del Libro hablamos con Abril Karera, miembro y fundadora de Libros Before Tipos (club de lectura comunitaria y que aborda obras de autoras), quien nos brindó una nueva perspectiva sobre este tema.
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Para responder la pregunta de si realmente la gente lee menos es importante partir del hecho de que el simple acto de leer puede tener mil formas interpretarse; por lo que la lectura para cada persona puede significar una acción diferente.
Podemos leer redes sociales, anuncios, artículos, audiolibros o libros y ensayos. A menudo las encuestas y mediciones tradicionales sobre hábitos de lectura suelen limitar esto al basar su estudio de lectura en una sola forma de leer.
“Convencionalmente se ha asumido que leer implica libros físicos y que eres un buen lector si comprendes ciertas cosas, pero eso se ha ligado mucho con los ejercicios de memorización”, explica Abril Karera.
“Lo cierto es que leer va mucho más allá de aprenderte datos de memoria o información específica. Tiene que ver más con una experiencia de vida: cómo trasladas eso que estás leyendo a cómo te desarrollas en el mundo”, añade.
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Abril Karera, así como el resto de integrantes de este club de lectura, afirman que NO se lee menos en México. ¿La razón? “Es un poco difícil saber cuánta gente está leyendo en México porque las pruebas de lectura son muy estandarizadas y limitan lo que nosotros llamamos la experiencia de lectura”.
Desde la perspectiva de Abril, no se trata de que se lea menos, sino de que no se están considerando todas las formas de lectura. Bajo este entendido habría que cuestionar este tipo de encuestas y empezar a tener en cuenta las diversas formas de lectura que están sucediendo y que seguramente no se incluyen en estos estudios.
Por ejemplo, aunque los resultados del Módulo sobre Lectura del INEGI de 2024 incluye páginas de internet, foros o blogs, también leemos de otras formas digitales.
¿Cuántas horas no has pasado leyendo hilos en Twitter o Threads? ¿O cuántas galerías/infografías en Instagram (u otras plataformas) no te echas en la semana?
Como puedes ver, la diversidad de soportes para leer se amplía cada vez más. De esta manera, leer ya no es solo una actividad que implica hacer uso de nuestra vista y de un texto impreso en papel.
“Hay muchísimos otros soportes de lectura como los libros digitales, los audiolibros, que mucha gente dice que no cuentan, pero sí lo hacen”, afirma. Además, menciona cómics, mangas, libros álbum, narrativa gráfica y hasta webtoons como ejemplos válidos.
Esta es una propuesta mucho más abierta que explora muchos más campos de lo que podemos asumir como leer, además de ayudar a identificarse entre lectores en medio de la diversidad.

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En redes sociales abundan los retos de lectura que van desde alcanzar una meta semanal o leer cierto número de libros en un año. ¿Esto es bueno o malo?
“Entre esa amplia experiencia de lectura, los retos de decir: ‘Este día voy a leer tantas páginas’… son súper válidos. Son maneras que cada persona va encontrando de motivarse”, opina Abril Karera.
Pero también enfatiza que eso no convierte a nadie en mejor lector, pues no existe tal cosa. En lugar de hacer estos conteos y hasta comparaciones para ver quién lee más, Abril nos invita a explorar y abogar por las diferentes experiencias de lectura-
Para esto toma como referencia el decálogo de Derechos del lector, del escritor francés Daniel Pennac. Este texto es una invitación a cuestionar los hábitos de lectura, partiendo del simple hecho de que todo lector tiene derecho a abandonar un texto, saltarse páginas y hacer propio cualquier texto.
“Nosotras solemos referirnos mucho a él, porque invita a los lectores a cuestionarse sus formas de leer”, añade.
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“Tradicionalmente se ha dicho que la lectura es un acto solitario”, comenta Abril. Sin embargo, espacios como Libros Before Tipos nos muestran una visión diferente en la que compartir lecturas fortalece y crea espacios de comunidad, convirtiéndose así en una nueva forma de hacer amistades.
“Lo cierto es que al compartir la lectura fortaleces una comunidad; eso es mucho más importante que cualquier cosa que tú individualmente descubras o entiendas”, concluye Abril.
Libros Before Tipos es una asociación civil que promueve la lectura en comunidad. Puedes conocer más sobre este grupo aquí.
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