La ciencia del supraciclaje médico: Hacer paracetamol con plástico reciclado

Animal MX · 24 de febrero de 2026

La ciencia del supraciclaje médico: Hacer paracetamol con plástico reciclado

¿Alguna vez te detuviste a pensar de qué está hecho el paracetamol que te tomas después de una noche de fiesta o para aguantar el home office? ¡Sorpresa! Estás consumiendo un derivado del petróleo. Sí, el carbono que alivia tus malestares viene originalmente de combustibles fósiles. Pero eso está por cambiar. El pasado 17 de febrero, en la tercera edición del Circularity Day organizado por Ecoembes, el mundo de la sostenibilidad puso los ojos en una de las mentes más brillantes de la intersección entre biología y diseño: Stephen Wallace.

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Wallace, profesor asociado de biotecnología en la Universidad de Edimburgo y líder del UKRI Future Leaders, no solo vino a hablar de reciclaje convencional. Vino a explicar cómo su equipo logró que bacterias de laboratorio transformaran plástico viejo en uno de los medicamentos más esenciales del mundo.

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El “truco” biológico: ¿Cómo se convierte el plástico en medicina?

Para entender este hito, publicado originalmente en la revista Nature, hay que hablar de biología de ingeniería. No se trata de “derretir” plástico para darle otra forma, sino de un proceso de supraciclaje químico (o upcycling) de alto nivel.

El proceso comienza con el tereftalato de polietileno, mejor conocido como PET, el material de las botellas de agua que inundan nuestros océanos. El equipo de Wallace descompone químicamente este polímero en sus monómeros básicos, específicamente en bloques de construcción químicos más pequeños. Aquí es donde entra la verdadera magia (o ciencia): la bacteria Escherichia coli.

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Escherichia coli: De villana a minifábrica farmacéutica

Aunque el nombre E. coli suele asustarnos por temas de higiene alimentaria, en biotecnología se utilizan cepas de laboratorio totalmente inofensivas. Wallace y su equipo han logrado reprogramar genéticamente a estas bacterias para que actúen como biorreactores microscópicos.

Ingesta de carbono: Las bacterias “comen” la molécula derivada del PET degradado.

Transformación metabólica: Gracias a la ingeniería microbiana, la maquinaria interna de la bacteria procesa ese carbono.

Biosíntesis: La célula libera paracetamol como resultado de su metabolismo modificado.

“Demostramos que el material derivado del PET puede convertirse en paracetamol dentro de células vivas”, explica Wallace. “Las bacterias actúan como pequeñas fábricas biológicas que utilizan su maquinaria natural, mejorada mediante biología de ingeniería”.

Adiós al petróleo, hola a la economía circular

La industria farmacéutica tradicional depende de procesos de síntesis química que consumen muchísima energía y generan una huella de carbono considerable. Al usar biotecnología, el proceso ocurre en condiciones mucho más “suaves” (menor temperatura y presión), lo que reduce drásticamente las emisiones de CO2.

Pero lo más disruptivo es el cambio de paradigma sobre los desechos. Antes, el equipo de Wallace ya había convertido plástico en vainilla y residuos de alcantarillado en moléculas de fragancia. Pasar a los medicamentos es el siguiente nivel de la economía circular: recuperar el carbono que ya está en el sistema (en forma de basura) en lugar de seguir perforando el suelo para extraer petróleo crudo.

¿Cuándo veremos este “eco-paracetamol” en la farmacia?

Si ya te estás imaginando comprando una caja de “Eco-Paracetamol”, mantén la calma. Aunque la prueba de concepto es un éxito rotundo, la ciencia tiene sus tiempos.

Wallace estima que pasarán entre cinco y 10 años antes de que veamos una versión comercial. El proceso aún requiere:

  • Optimización de escala: Pasar de los tubos de ensayo a grandes biorreactores industriales.

  • Aprobación regulatoria: Las agencias de salud deben certificar que el paracetamol “bio-sintetizado” es químicamente idéntico y tan seguro como el tradicional.

Este avance no solo es una victoria para quienes odiamos ver botellas en el mar; es la puerta de entrada para fabricar otros fármacos complejos y materiales industriales sin quemar una gota más de combustible fósil.

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