María Paula Paredes Solarte · 21 de febrero de 2025
La CDMX está llena de lugares interesantes desde el punto de vista arquitectónico, y es que aquí podemos ver lugares que incluyen desde estilos prehispánicos, clásicos, modernos y actuales conviviendo en un solo lugar. Te contamos de algunos que deberías visitar al menos una vez.
La Ciudad de México es un verdadero tesoro de diversidad arquitectónica que va desde sus raíces prehispánicas hasta sus propuestas más modernas. Ya sea que estés de visita o vivas aquí, es fácil dejarte sorprender por la riqueza de sus edificios, muchos de los cuales pueden haber pasado desapercibidos para ti.
La ciudad ofrece una impresionante mezcla de estilos y épocas que cautivan a cualquier amante de la arquitectura, por eso, recorrerla es una invitación a descubrir espacios que enriquecen nuestra visión del diseño y la historia. A continuación te contamos de algunas joyitas de la ciudad que debes conocer.
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Empezamos por un lugar clásico pero imperdible, esta torre con arquitectura de estilo moderno destaca por su diseño vertical y minimalista. Fue construida entre 1948 y 1956 y significó todo un avance para la ingeniería de la época, pues fue uno de los rascacielos más altos de Latinoamérica en su momento alcanzando los 204 metros de altura.
Un dato curioso es que a pesar de ser un edificio muy alto, la Torre Latinoamericana ha resistido varios temblores fuertes gracias a su innovador sistema de amortiguamiento sísmico. Hoy en día, es un mirador imperdible que ofrece una vista panorámica impresionante de toda la ciudad.

Aquí te van dos imperdibles del arquitecto Javier Senosiain que se destacó por su enfoque único de la arquitectura y sus obras reflejan su propuesta innovadora con formas orgánicas y curvilíneas integradas a la naturaleza que nos muestran una visión ecológica de los espacios habitables.
La obra de Senosiain funciona como una especie de homenaje a la armonía entre el hombre y el medio ambiente. Actualmente Casa orgánica y El nido de Quetzalcóatl se rentan a través de su sitio web, lo que si es que te comentamos que la agenda de reservas suele llenarse de manera inmediata, así que te recomendamos estar al tanto.

Este es un clásico del art déco en la ciudad, y seguramente has pasado mil veces por el lugar sin prestarle atención, pero aquí te damos un poquito de información para que la próxima vez te dejes asombrar por este lugar.
El edificio Ermita se construyó en 1930 y con sus siete pisos, fue uno de los primeros rascacielos de la ciudad, un logro importante en una época en la que las edificaciones tan altas eran poco comunes. Además fue uno de los primeros ejemplos de este estilo que se caracteriza por tener líneas aerodinámicas, simetría y formas geométricas. Por otra parte fue un edificio muy bien planeado para su ubicación, la prueba de ello es su lateral que por años fue usado para publicidad.

La arquitectura de Barragán se caracteriza por crear toda una experiencia a través de los colores, el uso de la luz y las texturas, y una gran muestra de ella es la Casa Gilardi.
En este lugar, la arquitectura no solo se percibe visualmente, sino que también se siente, gracias a las sensaciones que provoca el manejo de la luz, los colores y los materiales a lo largo de toda la construcción.

Además de visitar el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo, la próxima vez que vayas préstale especial atención a la arquitectura del lugar.
Construida entre 1929 y 1931, esta es una de las primeras casas en México que siguió un estilo arquitectónico moderno y funcional, por eso cambió la forma en que se pensaban las viviendas de ese tiempo. Lo que la hace especial es su diseño práctico y sencillo, pero también muy innovador.
En la parte frontal, la casa tiene ventanas horizontales muy grandes que permiten que entre mucha luz natural, lo que hace que los espacios se sientan más amplios, y cuenta con detallitos sutiles pero que marcan la diferencia. La casa está pintada de un color rojo, que en esa época se usaba para proteger el acero del exterior.

La Torre Insignia, diseñada por Mario Pani y terminada en 1962, es uno de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de México. Originalmente estaba destinada a albergar el Banco Nacional de Obras Públicas (Banobras), sin embargo, sufrió graves impactos con el devastador terremoto de 1985.
Con una particular forma de prisma triangular, 127 metros y 25 pisos, la Torre Insignia fue en su época uno de los edificios más altos de la Ciudad de México, y su estructura llama mucho la atención pues fue concebida para maximizar el uso de la verticalidad en un área donde el precio de la tierra en el suelo había aumentado considerablemente.

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