Animal MX · 14 de marzo de 2026
Ni el paso del tiempo ni el retiro de los escenarios han silenciado la voz crítica de Joan Manuel Serrat. El “Nano”, que a sus 82 años sigue siendo un referente ético para varias generaciones, aterrizó en Mendoza, Argentina, para recibir un homenaje que terminó convirtiéndose en una clase magistral sobre resistencia colectiva y humanidad.
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Ante un auditorio colmado en la Universidad Nacional de Cuyo, Serrat recibió el título de doctor honoris causa con una sonrisa amplia, pero con palabras afiladas contra la realidad actual. Aquí te contamos los puntos clave de su discurso que ya están resonando en toda Latinoamérica.
Serrat no se guardó nada al diagnosticar el presente. Para el autor de Mediterráneo, el aislamiento social es nuestra mayor debilidad. “De uno en uno, somos absolutamente vencibles”, sentenció, haciendo un llamado urgente a recuperar el sentido de comunidad frente a un sistema que nos empuja al aislamiento.
El músico puso especial énfasis en las juventudes, señalando que las nuevas generaciones están bajo un “bombardeo diario” de un individualismo feroz. Su antídoto es claro: educación y conocimiento para combatir la ignorancia y la desinformación que hoy parecen dominar la conversación pública.
Fiel a la esencia que lo llevó a enfrentar la dictadura franquista en los años 60 como pionero de la Nova Cançó, Serrat recordó que la neutralidad es una trampa.
Sobre la política: “Siempre hay que tomar partido, tomar partido hasta mancharse”, dijo, citando indirectamente al poeta Gabriel Celaya. Además, lanzó una advertencia para redes sociales: “Desconfíen de aquellos que se manifiestan apolíticos; son políticos terroríficos”.
Sobre la democracia: El catalán advirtió que la historia suele repetirse y que, en momentos de crisis grave, las tentaciones de regresión democrática vuelven a asomar la cabeza.
Sobre la empatía: Su mayor deseo fue que las injusticias cotidianas no se vuelvan “normalidad”, para evitar que se nos vuelva “el corazón de piedra”.
Mendoza es tierra de sol y buen vino, y Serrat, un conocido entusiasta de la cultura vitivinícola, no dejó pasar la oportunidad para hacer un guiño a sus anfitriones. Aunque su carrera discográfica es extensa (con más de 40 álbumes), el músico se comprometió a dedicarle una canción a la región en un futuro trabajo.
Eso sí, fiel a su estilo libre, aclaró entre risas que no puede asegurar “dónde, cómo o cuándo” sucederá, dejando la puerta abierta a la magia de la composición espontánea.
Serrat nació en el seno de una familia obrera en Poble Sec en 1943. Su lucha por la lengua catalana y los derechos humanos lo llevó al exilio y lo convirtió en un símbolo de libertad en toda Iberoamérica.
(Con información de AFP)