Abigail Camarillo · 8 de agosto de 2025
Ya llegó la exposición “Japón. Del mito al manga” al Museo Franz Mayer y desde que se dio el anuncio se ha hecho mucho ruido alrededor de “La gran ola de Kanagawa”, una de las obras más famosas de Japón.
Creada por el artista Katsushika Hokusai, y publicada entre 1830 y 1833, es una de las piezas más reconocidas del periodo Edo en la historia de Japón. Y es que no tienes que ser experta en arte ni en Japón; esta obra es tan popular que su imagen aparece hasta en tote bags, imanes, postales y playeras.
Mira: La vez que ‘Dragon Ball’ ocasionó un incidente diplomático entre México y Japón
Contrario a lo que muchas personas piensan, esta NO es una pintura. Se trata de una xilografía, o sea, una impresión con una plancha de madera.
Se produjo a principios de la década de 1830 y forma parte de la serie 36 Vistas del Monte Fuji, que representa el Monte Fuji desde diferentes lugares y en distintas condiciones climáticas.
En este grabado en específico se puede ver en primer plano a una enorme ola que está a punto de engullir tres barcos pesqueros con sus ocupantes agachados y pegados a la cubierta . El tema principal del grabado, el Monte Fuji, aparece al fondo, pero puede confundirse fácilmente con otra cresta oceánica.

Lee: Izumo, la ciudad japonesa a la que la gente acude a buscar el amor
La respuesta corta sería: no hay exactamente una pieza original. Khé!?
Vamos por partes: “La gran ola” es un grabado en madera, y la naturaleza de estos redefine el concepto de originalidad, pues técnicamente son una impresión producida comercialmente para el mercado de masas
Como mencionó Giovana Jaspersen, directora del Museo Franz Mayer, en la conferencia de prensa de “Japón. Del mito al manga”, al hablar de grabados más bien se habla de “impresiones originales”.
“El único original, por así decirlo, sería la pieza de madera en la que se grabó esa ola, pero en realidad esa pieza no se hace para exponerse porque lo que se busca es la impresión”, añadió Jaspersen.
Repetimos una vez más para que quede clarísimo: “La gran ola de Kanagawa” es un grabado y por ende se hicieron un montón de impresiones a partir de esa pieza de madera.
Te interesa: De Godzilla a Astro Boy: cómo la bomba atómica transformó la cultura japonesa
El Museo Británico menciona que “se desconoce el número exacto” de esas impresiones que podríamos llamar originales, pero de forma estimada de aquella época “en la actualidad, los expertos creen que se hicieron hasta 8 mil”.
Mary Redfern, Curadora del Young V&A de Londres, de donde viene esta copia de “La gran ola”, añadió en conferencia de prensa que “hoy en día, solo existe una pequeña cantidad de esas copias (originales)”.
“Les puedo asegurar que la que les traemos es la mejor. Forma parte de nuestra colección desde 1916”, añadió.
Es por eso que distintos museos alrededor del mundo presumen de tener “La gran ola de Kanagawa” original, pues más bien poseen alguna de las impresiones originales que se hicieron de este grabado como el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el Museo Británico, la Biblioteca Nacional de Francia y el Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid.