Animal mx. · 20 de agosto de 2026
La noticia del cierre de Ediciones Era marcó un momento de duelo para el mundo editorial. Fundada en 1960, la casa publicó títulos de algunos de los autores más importantes de la literatura latinoamericana consolidandose así como un referente del pensamiento crítico y la edición independiente.
Tras conocerse la decisión, figuras del ámbito cultural comenzaron a compartir mensajes de reconocimiento, agradecimiento y preocupación por lo que representa la pérdida de un sello que acompañó durante décadas la vida intelectual de México. Estas declaraciones dan muestra del impacto cultura que tuvo Ediciones Era.
Desde Carlos Monsivais hasta José Revueltas, Elena Poniatowska, Laura Castellanos o Antonio Turok, estos son algunos de los autores a los que Ediciones Era les publicó, creando un catálogo de alrededor de 1,200 títulos siendo uno de los más amplios del país.
Fundada por Vicente Rojo, José Azorín y los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate en 1960, su nombre proviene de las iniciales de los fundadores: Espresate, Rojo y Azorín.
Según lo comunicaron en pasado 17 de agosto, el cierre se dio principalmente debido al cambio que ha habido en el mercado del libro, lo que ha afectado de manera directa las ventas impidiendo que seguir con Ediciones Era sea sostenible.
“Hoy, a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros“ dice la carta publicada a través de sus redes sociales.
Sumado a eso, se expone una caída importante en ventas desde la pandemia por Covid-19, asegurando que hubo una disminución del 75% . En esta nota te contamos más sobre las razones del cierre: : ¿Qué pasó con Ediciones Era? La editorial cierras tras 66 años de trayectoria
“Pocas editoriales en lengua española pueden mirar hacia atrás y encontrar lo que nosotros encontramos: un catálogo que ayudó a formar a varias generaciones de lectores, que dio a la cultura mexicana algunos de sus clásicos indiscutibles y que acompañó a los grandes escritores de nuestro tiempo desde sus primeras páginas. Ese catálogo -los libros de arte y los infantiles, los pequeños y hermosos volúmenes de poesía y cuento, las grandes novelas, las biografías, la crónica- existe, permanece y seguirá leyéndose. Nada de eso se cierra.” dicen.
Pues bien, como era de esperar al ser esta una de las casas editoriales independientes más importantes del país, su anuncio no tardó en hacer ruido y tener respuestas. Conversamos con Emiliano Ruíz Parra, periodista, cronista y autor de textos como Golondrinas: Un barrio marginal del tamaño del mundo sobre lo que significa esta noticia.

Al igual que muchas personas, Emiliano coincide en que la creación de Ediciones Era marcó un punto de inflexión para el mundo editorial mexicano, pero también para la vida cultural:
“Aunque suene a lugar común fue un parteaguas en la vida cultural y editorial mexicana. Como todo mundo sabe, la fundaron estos tres eh importantísimos intelectuales del exilio español en México, Espresate, Vicente Rojo y Azorín, creo que era José Azorín, por eso eran las las iniciales”, recordó.
Sumado a ello, y retomando un poco lo que mencionamos previamente, grandes nombres pasaron por Ediciones Era:
“Se convirtió de inmediato en un espacio muy característico por las portadas pintadas por Vicente Rojo y que además pues pudo alojar y proyectar a esa generación de escritores mexicanos importantísimos, que va desde Carlos Fuentes, que ahí publicó Aura, por ejemplo, hasta Elena Poniatowska, Monsiváis, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco. Ffue fue la casa de todos ellos”
Ediciones Era fue además un bastión importante hablando de los espacios de izquiera en México, publicando también importantes textos de ciencias sociales, crónicas y pensamiento político, todo esto además —según Ruíz Parra— cuando el país vivía un contexto de autoritarismo fuerte, por lo que atreverse a publicar textos que retaban ese sistema le hizo un lugar de respeto en el mundo editorial.
“En una en una época en la que digamos se acentuaba el autoritarismo priista de el siglo XX mexicano y aquí se publicaron libros muy valientes, muy importantes, además de los que ya todo mundo dice, pues yo añadiría Fuerte es el silencio de Elena Poniatowska, que es esta crónica maravillosa de la de la guerra sucia, entre otros muchos este extraordinarios libros”
Teniendo en cuenta la grandeza que alcanzó la editorial, resulta inevitable preguntarse cuál fue ese conjunto de cosas que llevaron al punto de tener que anunciar su cierre. Sobre esto Ruíz Parra explica que desde su perspectiva hay dos puntos a tener en cuenta:
“De unos años para acá, era una editorial que ya tenía muchos problemas y dificultades; estos nombres importantes o sus sucesores también habían tomado la decisión de irse alejando de esa editorial, ¿no?” comenta Ruíz Parra.
Según expresa se suma una circunstancia o factor importante que incluye la gestión de parte de la editorial misma, dejando que incluso un catalogo valioso deje de ser un negocio editorial:
“Eso me parece que explica por un lado lo que ocurrió, pero también creo que hay un dejo, hay un abandono del Estado mexicano en la política de fomento al libro desde hace varios años”, asegura.
Sobre el anterior punto surge el interrogante de cómo se sostienen entonces las editoriales independientes. Ariana González Santos, gerente general de Editorial Almadía nos comenta un poco sobre la situación que atraviesan a nivel general:
“Primero es de una profunda tristeza que una de las editoriales independientes mexicanas más importantes haya perdido la batalla. Es una muestra de pues de la vulnerabilidad de la que se encuentran las editoriales independientes en México, y digamos que todas las editoriales estamos en ese riesgo. Algunas libran las la batalla, otras no”
“Todo el tiempo tenemos que estar revisando nuestra manera de trabajar y hacer que las cosas sigan adelante. Entonces, claro que nos nos pone muy tristes. Nos deja vulnerables y desprotegidos, pues porque en lo personal Editorial Almadía y Ediciones Era éramos como una familia, éramos muy muy cercanos. Entonces, nos hace pensar nos hace pensar mucho y discutir y volver a discutir, la manera en que estamos haciendo las cosas para ver si podríamos hacerlas mejor y cómo cómo ver a futuro y pensar en el futuro, ¿no?”
También aprovecha el espacio para resaltar el trabajo que hizo la editorial:
“Eran superpersistentes en la publicación de autores como Verónica Murguía, David Toscana, Fabio Morábito, Ana García Bergua, eh a Eduardo Antonio Parra, Luis Jorge Bune, Alberto Ruiz Sánchez, Coral Bracho, Elsa Cross, Hernán Bravo Varela, entre otros autores, que son autores este muy importantes de de la literatura mexicana contemporánea y que tenían un espacio muy particular y que todo y que las y los lectores los identificábamos con ella”
Aunque ya exploramos un poco del impacto del cierre para el mundo editorial, cuando un espacio como este cierra también afecta a los lectores que crecieron con esos textos. Seguramente en tu librero hay algún texto publicado por Ediciones Era, y la directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, resaltó justamente este punto al respecto:
“Una noticia cimbra al mundo editorial mexicano y pega en lo más profundo del ambiente literario y editorial nacional, pero sobre todo de los lectores, el cierre de Ediciones Era, casa que ha marcado a generaciones enteras de mexicanos” Dijo Marisol Schulz, directora Feria internacional de libro de Guadalajara a través de X.
Además, agregó destacó la entrega de Marcelo Uribe: “Abrazo de manera muy particular a mi queridísimo amigo Marcelo Uribe en estos días tan complicados para él y para la cultura nacional. Con su entrega y su pasión ha estado al frente de este editorial y ha marcado un ejemplo. Hoy perdemos todos.”

Como se ha podido evidenciar a través de estas declaraciones, hay una especie de crisis para las editoriales independientes ligada al abandono del fomento del libro. Retomando, Ruíz Parra, afirma que podría haber varias maneras de fomentar el libro:
“Tener un montón de puntos de venta, comprar anticipadamente, nutrir las bibliotecas públicas de todo, ¿no? desde las primarias, secundarias, prepas…”
Adicionalmente hace referencia a la ausencia de una política seria que apoye a quienes producen libros, algo que debería empezar a ser evaluado:
“Estamos viendo, por ejemplo, de unos años para acá con el auge de las empresas de mensajería, de venta por internet como Amazon, que eso provoca un gran aumento en los precios del papel, y hace que toda la cadena de libros se encarezca y entonces ahí pues creo que no hay una política seria, sostenida de apoyo a quienes producen libros, ¿no? o sea, quienes tienen que comprar ese papel, por mencionar una, pues. Entonces, yo sé que en el cierre de Era hay muchas circunstancias, no solo las externas sino circunstancias internas importantes, pero también creo que es un buen momento o es un buen pretexto para decir que vale mucho la pena que haya una política integral de fomento al libro desde el Estado mexicano.”