Diana Soto · 25 de octubre de 2024
Cada noviembre, desde 2016, en la CDMX se lleva a cabo el Gran Desfile de Día de Muertos, conocido por su colores, artesanías, sabores y la cantidad de personas que acuden.
En el marco de la edición 2024, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, aseguró que el origen del desfile está basado en la Mega Procesión de Catrinas, una iniciativa ciudadana que no se realiza en la misma fecha que el magno evento.
Sin embargo, la primera edición del Gran Desfile también coincidió con que un año antes se estrenó 007: Spectre, una película de James Bond en la que se muestra una enorme caravana de catrinas y figuras de papel que avanzan por las calles del centro, rumbo al Zócalo capitalino.
Los desfiles por Día de Muertos se realizan en varios estados del país, pero antes de que este evento se institucionalizara en la capital, la Mega Procesión de Catrinas comenzó a realizarse en 2014 con mil 600 personas participantes.
Como te contamos en esta nota, este evento nació de la colaboración ciudadana entre la Asociación Nacional de Artistas Mega Body Paint México A.C., fotógrafos, maquillistas y modelos que buscaron exaltar la tradición mexicana.
Tras el estreno de la película 007: Spectre, el gobierno capitalino, encabezado entonces por Miguel Ángel Mancera, organizó el primer Gran Desfile de Día de Muertos, el 29 de octubre de 2016, el cual avanzó por la avenida Reforma hasta la plancha del Zócalo.
“Sabemos que (el primer desfile) fue con el pretexto de una película estadounidense. Ahí se combina un poco la tradición mexicana con la estadounidense que es la de los famososparades, que en Estados Unidos son muy frecuentes”, señaló el historiador Alfredo Ávila del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.
Alfredo Ávila puso de ejemplo los desfiles que en Estados Unidos organizan cuando hay festejos como el Día de San Patricio en Nueva York.

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Tras el primer evento, el Gobierno de la Ciudad de México institucionalizó las actividades festivas del Día de Muertos en un acuerdo publicado en la Gaceta Oficial capitalina, el 10 de noviembre de 2016. Desde entonces, cada año hay un Gran Desfile del Día de Muertos en la capital.
“Pienso que los desfiles, que han contado con el respaldo de las autoridades locales, se convertirán en una tradición para los niños que nacieron en la última década”, señaló.
El Día de Muertos tiene prácticas específicas como poner ofrenda, el pan de muerto o visitar panteones. Aunque con el tiempo también se han incluído otras actividades como los disfraces o el propio desfile.
“Tenemos que instalar en esta ciudad nuevamente el tema de los muertos para ir dejando a un lado en lo que se había convertido, se había convertido en fiestas de Halloween”, señaló la jefa de Gobierno el pasado 21 de octubre.
Pero, de acuerdo con el historiador, no es posible separar estas dos celebraciones, ya que el Día de Muertos, como lo conocemos ahora, se ha construido a lo largo del tiempo y estuvo influenciado en algunos aspectos por tradiciones como la europea o la estadounidense.
Así, prácticas como disfrazarse (o caracterizarse de Catrina como ocurre en México), estuvieron influenciadas por el Halloween.
“Las tradiciones van tomando elementos de fuera (…) y se le van agregando nuevos elementos. ¿Significa esto que no son auténticamente mexicanas? No, porque la mezcla se está haciendo en México y en México están adquiriendo un carácter diferente al de otros lugares”, detalló.
Los grabados de José Guadalupe Posadas, autor de La Catrina, no estuvieron asociados inicialmente al Día de Muertos, explicó. Pero las caracterizaciones de esta figura surgieron en el siglo XX tras la asimilación de disfrazarse en esa fechas.
Sobre esto, la historiadora Elsa Malvido sostuvo en su texto La festividad de todos santos, fieles difuntos y su altar de muertos en México, que estos festejos en México se cimentaron porque durante el gobierno de Lázaro Cárdenas se buscó identificar “lo mexicano” con los mexicas, el grupo más desarrollado al llegar los conquistadores.
“A ellos (los grupos prehispánicos) se les atribuyeron ceremonias que ignoraron los 300 años de colonización española, un siglo de independencia y diez años más de revolución”, señaló.
En este sentido, incluso prácticas como el pan de muerto se desarrollaron a partir de tradiciones católicas que llegaron a México con la conquista, y se relaciona con las costumbres de reinos como el de León, Aragón y Castilla, donde utilizaban panes para imitar reliquias.
Mientras que la ofrenda de alimentos a los muertos y antepasados, aunque se mantiene en México, se ha practicado en todos los pueblos del mundo , señaló la especialista.