Animal MX · 5 de abril de 2026
Si tu feed de TikTok o Instagram se ha llenado de personas consumiendo montañas de pechuga de pollo o tazones gigantes de chía y avena, bienvenido al mundo del “maxxing”. Esta tendencia, impulsada principalmente por la Generación Z y los millennials, sostiene que la clave para una transformación radical de la salud es consumir ciertos nutrientes en cantidades industriales.
Primero fue la proteína; ahora, en pleno 2026, la fibra se corona como la nueva “niña mimada” del bienestar. Pero, ¿realmente más es mejor o solo estamos estresando a nuestro sistema digestivo?
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El concepto es sencillo: el “fibermaxxing” promete que, al consumir tanta fibra como sea posible, te sentirás más satisfecho, bajarás de peso y tu digestión será un reloj suizo. Las marcas ya lo notaron; gigantes como PepsiCo y Nestlé están reformulando productos para resaltar este componente. Incluso Ramón Laguarta, CEO de PepsiCo, llegó a decir que “la fibra será la próxima proteína”.
¿Por qué nos obsesiona?
El 40% de la Gen Z y el 45% de los millennials admiten que están intentando mejorar su salud intestinal a toda costa.
Buscamos soluciones rápidas para sentirnos con más vitalidad en un mundo que se mueve a mil por hora.
Aunque nutricionistas como Andrea Glenn de la Universidad de Nueva York consideran que la tendencia de la fibra es “moderada” y positiva (porque la fibra ha estado infravalorada por años), el problema real es el “maxxing” (el llevarlo al máximo).
Expertos advierten que confiar ciegamente en influencers que no son científicos puede ser peligroso. Arch Mainous, profesor de la Universidad de Florida, señala una creciente “falta de confianza en los expertos en salud” que lleva a la gente a “hacer su propia investigación”, basada muchas veces en agendas comerciales o información incompleta.
Para que no termines con una reacción gastrointestinal de pesadilla, aquí te dejamos las metas reales según los expertos:
Proteína: No necesitas comer como fisicoculturista. Una combinación diaria de un vaso de leche, una taza de yogur, lentejas y una porción de carne del tamaño de una baraja de cartas es suficiente para la mayoría.
Fibra: La meta ideal está entre 25 y 38 gramos al día, dependiendo de tu sexo y edad.
Hacks para llegar a la meta sin sufrir:
Mitad y mitad: Intenta que la mitad de tu plato en la comida y cena sean verduras.
Fruta al despertar: Añade una pieza de fruta o cereales integrales a tu desayuno.
Cuidado con los suplementos: Los polvos no reemplazan a la comida real (frijoles, frutos secos, quinoa y avena).
Si tu dieta actual es pobre en fibra, el “maxxing” repentino es el peor camino. “Cambiar los hábitos de un día para otro hará que el sistema gastrointestinal tenga una reacción muy fuerte”, advierte la dietista Samanta Snashall. En otras palabras: te vas a inflamar y te vas a sentir fatal.
No existen las curas milagrosas. La fibra es increíble para prevenir el cáncer y controlar el azúcar, pero atascarte de ella solo porque lo viste en un video de 15 segundos no es la solución. Habla con tu médico, escucha a tu cuerpo y recuerda que el equilibrio siempre le gana al hype de las redes sociales.
(Con información de AFP)