¿Cómo va el censo de ajolotes silvestres en Xochimilco? Así van las pruebas hasta ahora

Verónica Santamaría · 6 de abril de 2025

¿Cómo va el censo de ajolotes silvestres en Xochimilco? Así van las pruebas hasta ahora

El nuevo censo de ajolotes silvestres de Xochimilco (Ambystoma mexicanum) ya comenzó en los canales del humedal con la toma de muestras de ADN Ambiental que permitirán a los investigadores determinar la presencia o ausencia de esta especie en peligro de extinción. 

En noviembre de 2024, el Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) anunció que investigadores comenzaron a trabajar con la toma de datos del nuevo censo de axolotes.

El doctor Luis Zambrano González y la maestrante Vania Anaid Mendoza Solís, ambos del Instituto de Biología, son quienes lideran este proyecto.

El registro de ajolotes en Xochimilco

Durante los trabajos del Censo Axolotl 2024-2025 que se llevaron a cabo el pasado mes de febrero, científicos realizaron una demostración de colecta de datos que se hizo con dos métodos diferentes: ADN ambiental y pesca tradicional.

Lee también: Oceanida, el equipo mexicano que cruzará a remo el Atlántico por la protección del ecosistema marino

En una invitación a medios de comunicación, el Laboratorio de Restauración Ecológica de la UNAM y la organización Conservación Internacional México, aliados de este proyecto, mostraron cómo es que realizan la toma de datos para esta iniciativa.

El último registro que se realizó sobre la población de ajolotes silvestres en Xochimilco ocurrió en el año 2014, es decir, hace una década que no se conoce cuántos hay en la actualidad.

De acuerdo con la UNAM, hace diez años había poco más de una treintena de ejemplares por kilómetro cuadrado.

Además, en los censos realizados en los años 1998, 2004, 2008 y 2014, se encontraron 6 mil, mil, cien y 36 axolotes por km2 correspondientemente.

censo de ajolotes
Toma de ADN Ambiental. Foto: Víctor Martínez para Conservación Internacional México.

¿Cómo realizan este censo de ajolotes?

Vania Anaid Mendoza Solís, coordinadora del Censo Axolotl 2025, habló para la organización Conservación Internacional sobre el proceso y métodos que utilizarán para recabar datos de este proyecto.

La bióloga explicó las tres fases que contempla el Censo Axolotl 2024-2025. La primera se realizó de septiembre a octubre y se realizó en un horario de 05:00 a 09:00 horas de lunes a miércoles, porque debido al comportamiento nocturno de esta especie, tienen mayor actividad durante este momento del día.

La segunda fase se realizó en el mes de febrero de 2025. Mientras que, la tercera fase con la toma de datos se repetirá de septiembre a octubre del mismo año, aunque corresponde con los meses de reproducción de los ajolotes.

Mendoza Solís señaló que el objetivo de este censo es actualizar cuál es la población de ambystoma mexicanum en vida silvestre y los resultados de esta primera fase se obtendrán, aproximadamente, en abril porque se debe analizar las muestras de ADN-Ambiental.

¿Cómo tomarán las muestras?

Para conocer cuántos ajolotes en vida silvestre hay en los canales de Xochimilco, los investigadores tomarán muestras con el método de pesca tradicional, es decir, usarán redes conocidas como atarraya y triangular.

Las características que tienen los cuerpos de agua en Xochimilco permite que los investigadores junto con chinamperos lleven a cabo esta práctica para realizar un buen lance para cualquiera de estos dos tipos de red.

Un segundo método de recolección de datos sobre estos animales en vida silvestre es la toma de muestras de ADN-Ambiental. 

Mendoza Solís comentó que debido a que esta especie ya está muy bien adaptada a su medio natural, eso dificulta el capturarla para el conteo. Por esso complementarán la información que obtengan con los resultados de las pruebas de ADN-Ambiental.

“Hemos decidido hacer pruebas de ADN-Ambiental las cuales consisten en tomar muestras de agua para identificar si hay algún tipo de rastro de ajolote que nos pueda indicar que hay presencia o ausencia de esta especie”, explicó.

Basilios Rodríguez Rojas es chinampero y forma parte de la recolección de datos en el Censo Axolotes 2025. Es parte del proyecto Chinampa refugio, que se encarga de dar mantenimiento a estos sitios que contienen biofiltros naturales para mejorar la calidad del agua en los canales de Xochimilco.

El conocimiento de Basilio sobre el humedal de Xochimilco ha sido importante para las biólogas que son parte del censo, ya que las guía y acompaña a los puntos en los que recaban datos.

“Ellas me preguntan dónde y cómo reconocer rasgos donde hay movimiento de peces o podría haber ajolotes. En eso me especializo yo que crecí en esto, que viví con los ajolotes y que me contaron mis abuelitos. En eso las apoyo a ellas, en ver y tirar las redes como la atarraya”, explicó a Conservación Internacional.

La búsqueda y recaudación de datos de ajolotes para el censo es donde Basilio y su conocimiento contribuye en el censo de esta especie.

Cuenta Basilio que los animales como peces y ajolotes son nocturnos, entonces, se tiene que salir a la hora precisa entre la noche y el amanecer “todavía oscuro” para salir en busca de ellos.

“Ya de ahí se busca una ‘hondeonadita’ [en el agua] porque el ajolote tiene que salir a respirar cada cinco minutos, por lo regular. Entonces, cuando sale a respirar hace una ‘hondeonadita’ de agua. La marca, con el silencio del agua y el agua tranquila, se ve diferente cuando una ola es pareja y en un ajolote la hondonada de agua. Ahí es donde lo capto”, explicó.

Otra forma con la que Basilio determina la presencia de un ajolote es al momento de cazar. Describe el chinampero que un axolote está detrás de su presa es porque en el lodo, esta especie se arrastra y hace un rastro. 

“Cuando va caminando, deja un caminito de burbujas arriba, pequeñas, (…) y ya cuando uno ve que él se detiene y ya cazó, entonces se está peleando y salen muchas burbujas en un solo lado. Quiere decir que ya está comiendo en ese mismo lugar”, contó.

censo de ajolotes
Basilio con red en mano. Foto: Susana Portillo para Conservación Internacional México.

Rescatar el agua del humedal

Esther Quintero, directora técnica de Conservación Internacional México, habló de la importancia de la calidad del agua en el humedal de Xochimilco y el papel importante que tiene el buen funcionamiento de la planta de agua tratada que se encuentra en Iztapalapa. 

La calidad del agua varía constantemente y eso se debe a qué tan bien trabaja la planta de tratamiento que está en Iztapalapa y es la que surte el agua hacia los canales de Xochimilco. 

Quintero explicó que para mejorar la calidad del agua es que surge el programa Chinampa refugio con el que, al implementarlo, investigadores y chinamperos hacen que el agua sea mucho más limpia gracias a los biofiltros que se colocan en la entrada de los canales.

“Esto nos va a ayudar en varios aspectos. Por un lado, hace que la biodiversidad que existe en los canales puedan seguir viviendo ahí, especialmente, los ajolotes que son animales que al ser anfibios dependen totalmente de la calidad del agua y, por otro lado, hacen que el agua de riego para las chinampas que son unidades de riego para la producción sea mucho mejor”, explicó.

censo de ajolotes
El equipo que forma parte de proyecto. Foto: Víctor Martínez para Conservación Internacional México.

Al tener agua de riego libre de contaminación propicia que los productos y hortalizas que se siembran y cosechan en las chinampas sean de mejor calidad y nutrientes para ser mejor vendidos.

Conservación Internacional México se unió hace dos años al proyecto Chinampa refugio para hacer una mejora en la calidad del agua. Hasta ahora, cuentan con cuatro chinampas nuevas y ocho biofiltros, además de dar mantenimiento a 15 chinampas que ya se encontraban en el programa.

“Los biofiltros son membranas semipermeables y en cada Chinampa refugio se construyen de manera diferente. Esto es porque se toma en cuenta el conocimiento y las preferencias que tiene cada uno de los chinamperos con el conocimiento y experiencia que tiene el Laboratorio de Restauración Ecológica”, señaló.

En las Chinampas refugio se usa un tipo de alambrado y que contiene piedras volcánicas, que son porosas para hacer una barrera física para que no puedan entrar las carpas y las tilapias, todas esas especies exóticas que son los depredadores del ajolote. 

Además, se colocan plantas de la región que harán el filtrado biológico del agua, lo que hacen es que recogen los contaminantes, los metales pesados y gracias a esto se tendrá una mejor calidad del agua.

“Es una mezcla de conocimientos tradicionales de la región con conocimientos técnicos que aporta la UNAM”, añadió. 

Vania Mendoza Solís también habló de los retos que han tenido durante la implementación del censo y son los hallazgos de especies exóticas en cada punto que analizaba, ya que veían más y más especies invasoras. Pese a ello, encontrarlas también lo hace parte del proceso. 

“Es entendible que en estas alturas de las primeras fases del censo sean muchas especies exóticas las que encontremos. Sin embargo, creo que seguimos muy esperanzados en encontrar algún ajolote en vida silvestre”, concretó.

Antes de que te vayas: Guía para el Ceremonia 2025: horarios por día, regreso seguro y más