Abigail Camarillo · 18 de febrero de 2023
Una vez más un onvre tuvo la audacia de creerse más experto en el tema de los cólicos menstruales que nosotras mismas. Sin embargo, ¿cómo les explicamos a las personas que no tienen útero qué tan doloroso puede ser un cólico?
Pues platicamos con la ginecobstetra Yoalli Palma para que nos ayudara a hacer una guía básica sobre el tema.
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Así que empecemos por lo primero…
Las mujeres y personas con útero lo descubrimos con la experiencia –a veces– desde que nos llega la primera menstruación y es algo con lo que tristemente aprendemos a vivir.
Hay que mencionar que clínicamente, este padecimiento de sentir dolor cuando menstruamos es llamado dismenorrea y tiene distintos niveles. Sin embargo, de forma común le decimos cólicos.
“Básicamente es un dolor que te altera la calidad de vida”, platica Yoalli Palma a Animal MX.
Y sí, ese dolor es relativo porque “es muy difícil de medir ya que cada quién tiene un umbral diferente del dolor y por lo tanto su calidad de vida se altera de diferentes maneras”, añade la experta.
No podemos decir que los cólicos o la dismenorrea solamente se manifiesta en forma de dolor. Pues muchas veces este padecimiento viene acompañado de otros síntomas que también alteran la rutina de quien los padece.
Entre ellos podemos encontrar: fatiga, diarrea, debilidad, dolores de cabeza, náuseas, vómito e incluso desmayos.
¡No lo hagas, por favor! Un algodón con alcohol en el ombligo no ayuda a quitar los cólicos
Puede que algunas mujeres sientan tan solo algunas puntadas de vez en cuando y que realmente no afecte su día a día. Sin embargo, la experiencia no es la misma para todas las personas menstruantes.
Hay casos donde los cólicos menstruales son tan fuertes que de verdad alteran todo tu día a día.
De acuerdo a Yoalli, se dice que son incapacitantes cuando del dolor o los demás síntomas no puedes trabajar, estudiar o seguir con tus tareas cotidianas. Tienes que empastillarte sí o sí para poder seguir con tu rutina.
Sin embargo, los efectos no son solo físicos, pues la ginecobstetra explica que hay casos “cuando ya sabes que va a venir la la menstruación y tienes miedo, depresión, de que pues le vas a pasar súper mal”. Ahí también se ve afectada tu vida.
“Todos estos datos ya son suficientes como para que nosotras hagamos una investigación apropiada”.
Sí, tenemos muy normalizada la dismenorrea pero no debemos minimizarla. Si tienes dolor, acude a la doctora.
“La recomendación médica es: si te duele, ve a que te revisen, que te hagan un examen físico, que te pidan estudios pertinentes”. Esto es porque esos cólicos podrían ser consecuencia de algún padecimiento médico como la endometriosis (aunque esto NO sucede en TODOS los casos).
Yoalli Palma explica que generalmente, después de escuchar todos los síntomas de la paciente, se realice un ultrasonido para después pedir estudios más específicos.
Sin embargo, como especialista está consciente del gran problema que existe en el sistema de salud del país, pues no todo el mundo tiene la oportunidad de pagar tooodos los estudios necesarios y/o tratamientos.
Pero eso no significa que las y los especialistas deban de dejarte ahí con tu dolencia.
“Empezamos a hacer como un tratamiento inicial, empezamos a ver si con cierto suplementos mejora, porque muchas veces puede haber deficiencias de micro nutrientes; empezmos a ver si con un analgésicos puede mejorar la calidad de vida y si no tenemos que empezar a probar con cierto tipo de hormonas”, detalla la doctora.
Sabemos que a veces da miedo ir con un médico por primera vez. Esto es bastante común y por eso platicamos con Victoria Ortiz, psicóloga feminista, que nos compartió algunos tips para superar estas emociones:
De nuevo: es muuuy difícil encontrar una comparación exacta debido a que el umbral del dolor es muy distinto en cada persona.
Sin embargo, “cualquier dolor que sea tan intenso como para que pierdas la conciencia, para que te desmayes o para que vomites es más que suficiente”, dice Yoalli.
Y es que la doctora nos explica que en algunas pacientes el dolor es tan fuerte que pierden la conciencia “por la descarga tan elevada de sustancias que se producen en respuesta al dolor que tienen”.

La respuesta corta: porque así nos educaron.
Y no solo a nosotras, sino a nuestras mamás, abuelas bisabuelas… es un problema mucho que ha permeado durante generaciones y que no se había cuestionado hasta tiempos recientes.
Desde morritas estamos acostumbradas a escuchar frases como “Aguántate, es normal”, “es el precio de ser mujer” o “no seas exagerada y tómate una pastilla” y así es como hemos normalizado este dolor.
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Y no solo somos nosotras, pues Yoalli Palma también explica que es un pensamiento que tienen arraigado varios profesionales de la salud y que por eso desde este sector también se nos puede pintar de exageradas.
“Lo único que hacen todos estos tipos de mitos es retrasar el diagnóstico, empeorar el pronóstico y alterar la calidad de vida de nosotras”.
Es un proceso difícil, pero definitivamente tenemos que quitarnos la idea de que los cólicos son normales. Ningún dolor en tu cuerpo es normal y cualquier dolor, por más “pequeño” que sea merece recibir atención adecuada.